Marruecos aplasta a Canadá 3-0 y se mete en cuartos con autoridad
HOUSTON — El 4 de julio, cuando Estados Unidos celebra el Día de la Independencia, Marruecos respondió con un mensaje futbolístico propio. La selección africana, que llegaba como semifinalista mundialista hace cuatro años y ya se ha asentado entre los equipos más competitivos del torneo, convirtió el duelo de octavos ante Canadá en una exhibición de contundencia: 3-0 en Houston, con fuegos artificiales dentro del área y control del partido hasta el final.
Marruecos firma el 3-0 con goles clave
El ritmo del encuentro se fue encendiendo con el paso de los minutos, pero el golpe definitivo llegó cuando Marruecos decidió acelerar. Azzedine Ounahi fue el motor en los momentos decisivos: marcó dos tantos, el primero en el 50’ y el segundo ya en la recta final. Luego, Soufiane Rahimi cerró la cuenta con un tercer gol en el tiempo añadido. Con ese desenlace, los marroquíes se impusieron con comodidad por 3-0 y dieron un paso firme hacia los cuartos de final.
Con esta victoria, Marruecos se perfila como un rival especialmente peligroso en la siguiente ronda. Allí, su futuro inmediato lo puede cruzar con Francia o con Paraguay, según el cuadro que se define en la eliminatoria.
Reacción desde ambos banquillos: intensidad, plan y calidad
Jesse Marsch, entrenador de Canadá, dejó claro que no se trató de falta de idea o de un problema de intensidad, sino de diferencias puntuales en el tramo final. Tras el partido, sostuvo que su equipo compitió y que el rival aprovechó mejor sus oportunidades.
- Marsch afirmó: “Fuimos el equipo superior”.
- Reconoció que Marruecos fabricó “un par de acciones más” que Canadá, aunque remarcó que el problema no fue subir o no la intensidad.
- Señaló que la diferencia estuvo en la calidad del último tramo: “Tienen un poco de calidad en la zona final”.
- Explicó el enfoque: llevar al límite a un cuadro top que, además, no sabe lo que es perder desde hace mucho tiempo.
- Subrayó que la primera mitad y el arranque del segundo tiempo fueron de Canadá, y que el 1-0 llegó por una única jugada que cambió el guion.
- Concluyó que, salvo ese episodio, el partido “había sido de ustedes”, pero el golpe final lo recibió Canadá.
Mohamed Ouahbi, técnico de Marruecos, respondió con una lectura distinta. Para él, Canadá sí tuvo argumentos y no fue un rival sin capacidad de respuesta, aunque el marcador reflejara otra historia.
- Ouahbi afirmó que, en intensidad, Canadá fue bueno durante “98 minutos”.
- Cuestionó el veredicto de “mejor equipo” cuando el resultado fue 3-0.
- Matizó que, en su criterio, Marruecos fue más fuerte en la segunda mitad.
Ounahi y Rahimi: cómo se rompió el partido para Canadá
El guion canadiense se quebró con el primer gol de Ounahi, anotado en el 50’. La acción nació a partir de Achraf Hakimi, con una asistencia vinculada al desajuste defensivo de Canadá. El segundo tanto de Ounahi llegó más tarde, después de que aparecieran las piernas rápidas de Brahim Díaz, que habilitó la definición del mediocampista con una ejecución que terminó por apagar cualquier reacción inmediata.
El 3-0 de Rahimi, marcado en el tramo final, llegó después de una contra en la que Canadá, ya con todo hacia adelante, dejó espacio. Ese tercer golpe funcionó como confirmación cruel de algo que se veía venir: la eliminatoria se inclinaba con la precisión de Marruecos y con la dificultad de Canadá para recuperar su mejor versión.
La primera mitad: dominó Canadá, pero no lo tradujo en ventaja
Antes de que el marcador cambiara, Canadá fue el protagonista durante al menos 45 minutos iniciales. El equipo anfitrión, prácticamente el más discreto de los que organizan el Mundial y además el único que jugaba en condición de visitante, demostró que podía competir al máximo nivel.
Sin embargo, el problema apareció cuando el control no se convirtió en peligro real. Marruecos llegó a acumular el 65% de posesión, pero no sacó provecho: solo registró un remate en el primer tiempo, con un xG global (goles esperados) de 0.02. Además, antes del descanso, Marruecos apenas completó 11 pases en la zona ofensiva, frente a los 38 de Canadá.
Canadá tuvo oportunidades claras para Jonathan David y para Tani Oluwaseyi, pero la actuación de Yassine Bounou se encargó de frenar el plan. El portero, nacido en Montreal y que regresó con su familia a Marruecos, mantuvo un nivel constante y su aporte no siempre recibió el foco que merece.
Detalles que pesaron: lesiones, nombres apagados y el “cuaderno” del árbitro
Marruecos también tuvo contratiempos. Uno de los nombres más relevantes del torneo, Ismael Saibari, sufrió una lesión temprana. En el extremo derecho, Hakimi y Díaz pasaron desapercibidos en el primer tiempo: Díaz tocó el balón 14 veces durante esa etapa, menos que cualquier otro de sus compañeros. En ese arranque, el impacto más visible de Marruecos se reflejó incluso en el registro disciplinario: el árbitro Michael Oliver anotó cuatro tarjetas amarillas.
El impulso marroquí se acelera: del 1-0 al 3-0
Tras el descanso, el trabajo que Canadá había hecho se deshizo. Hakimi esperó para ejecutar una falta en una posición avanzada por la derecha y vio a Ounahi, libre, al borde del área. El mediocampista resolvió con un pase ajustado entre la gente y lo mandó al rincón inferior, dejando a Canadá sin margen.
Ounahi no fue solo un goleador: también fue el hilo conductor en el desenlace. Aunque Saibari, Hakimi y Díaz acaparan miradas por momentos, el aporte del mediocampista resultó igual de determinante. Cuatro años atrás, ya había sido protagonista cuando Marruecos eliminó a España desde los penales en esta misma fase del torneo, y Luis Enrique, entonces entrenador de España, llegó a preguntarse de dónde había salido Ounahi al verlo sorprenderlo.
Para Ounahi, el proceso ya no sorprende: la última temporada fue especialmente destacada con Girona en LaLiga, aunque el camino terminara con el descenso del club. Tras el partido del sábado, la impresión es que su futuro no quedará mucho tiempo en la segunda división española, si es que permanece allí.
La segunda estocada y la cosecha de asistencias
En el 82’, Ounahi colocó el 2-0. La jugada tuvo un detalle de finura: Díaz condujo el balón apartándolo de dos defensores para que su compañero terminara la acción con contundencia. Díaz, además, fue el encargado de asistir el tercer tanto de Rahimi. Tras un inicio lento en el duelo, el futbolista de Real Madrid ya acumula cuatro asistencias en este Mundial.
En el partido, Ounahi terminó siendo la figura principal. Ahora contabiliza participación en 12 encuentros mundialistas: solo un jugador africano, Hakimi, registra más. Con este triunfo, Marruecos encadena el pase a cuartos de final en Mundiales consecutivos, mientras Canadá deberá analizar qué necesita para dar un salto real de cara al siguiente ciclo, con la mirada puesta en 2030.
Lo que dijo Marsch tras el golpe: “se doblaron, pero no se rompieron”
Jesse Marsch cerró su lectura con una frase que resume el choque: pese al buen nivel y la resistencia, Marruecos supo sostenerse cuando el partido se le complicó. “Jugaron bien, pero se doblaron un poco y no se rompieron”, afirmó. Y añadió que, en otro escenario, quizá Canadá habría tomado ventaja y hasta podría haberse llevado la victoria.