Messi sufre otro fallo y agranda la polémica del penal en Argentina-Egipto
El capitán argentino llegó al Mundial de 2026 con la idea de defender el título, pero en las últimas semanas su rendimiento desde el punto penal se transformó en el tema central de la selección. La preocupación creció tras un nuevo fallo en el partido ante Egipto disputado en Atlanta, un duelo en el que los africanos se pusieron por delante gracias a un tanto de Yasser Ibrahim. En ese encuentro, Messi volvió a fallar desde los once metros y se convirtió en el primer jugador en la historia de los Mundiales en desperdiciar dos penales en una misma edición, sin contar las tandas de definición.
Ese mal antecedente no aparece aislado: el delantero ya había fallado antes en el torneo, también desde la pena máxima, cuando Argentina se midió a Austria. Más allá de su condición de referente y de su aura de máximo goleador, la batalla mental en el instante decisivo parece estar pesando sobre el veterano, que aun así continúa marcando el ritmo de la Albiceleste en una fase eliminatoria exigente en Norteamérica.
Messi no es el único que atraviesa un bache en la precisión. En el Mundial de 2026 se observa una caída marcada en la efectividad desde los 12 pasos: con una tasa de conversión del 65,3%, el registro es el más bajo en una Copa del Mundo desde 1966. La lectura que gana fuerza es que los porteros y el contexto de alta presión están imponiéndose sobre los ejecutores más temidos del planeta.
El propio capitán había reconocido que estos errores le afectan profundamente, sobre todo cuando ocurren temprano en partidos que se vuelven cruciales. Aunque en otras facetas sigue ampliando sus marcas goleadoras, las oportunidades desperdiciadas desde el punto penal abrieron un debate interno sobre si, de cara a los próximos compromisos, habrá que darle más protagonismo a otros especialistas del plantel para asumir esas responsabilidades.
En el choque de octavos de final entre Argentina y Egipto, el primer tiempo terminó con un 1-0 inesperado para los “faraones”. El gol llegó por la vía aérea: Yasser Ibrahim conectó un cabezazo brillante y logró superar a Lisandro Martínez en el duelo de altura, firmando la ventaja para su equipo. Con el marcador en contra, Argentina necesitaba reaccionar, mientras Mohamed Salah y sus compañeros se mostraron sólidos para sostener el resultado.
El panorama para la defensa del título se complica, ya que Egipto se cerró con determinación para asegurar la victoria, y Messi volvió a encontrarse con el problema de siempre: la falta de fortuna de cara al arco y, en esta ocasión, la resistencia del guardameta egipcio Mostafa Shobeir, que estuvo determinante para frustrar a la estrella argentina.
Tras el fallo anterior ante Austria, el capitán también habló con franqueza sobre lo que sintió en el momento. En declaraciones recogidas sobre su actuación, Messi expresó: “Hoy hubo un instante en el que estaba muy enojado por el penal porque lo fallé. Lo pateé muy mal y, bueno, por suerte pudimos revertir esa situación, ponernos por delante y conseguir los tres puntos, que es lo importante”.
Aunque confesó estar “muy enojado” por un yerro temprano desde el punto blanco, el argentino no pierde el foco en lo colectivo. En la misma línea, añadió: “Obviamente estaba dentro de nuestros planes ganar el partido. Sabíamos que no iba a ser fácil, especialmente por cómo se está dando el Mundial”. Con el torneo entrando en etapas decisivas, el margen de error se reduce y el desafío para Argentina será combinar carácter con precisión para que los penales no vuelvan a pesar en momentos que definen campeonatos.