Mourinho protege a Vinícius y Mbappé ante los silbidos del Bernabéu
El Real Madrid volverá este sábado al Santiago Bernabéu para enfrentarse al Rayo Vallecano en LaLiga, con José Mourinho decidido a aislar al vestuario de los silbidos y la crítica tras una semana de resultados dispares. La derrota liguera ante el Real Betis precedió a un trabajado triunfo en la Champions League frente al Inter de Milán, partido en el que Vinícius y Kylian Mbappé recibieron reproches desde parte de la grada.
El Bernabéu, entre la exigencia y el respaldo
Mourinho salió en defensa de sus dos principales referentes ofensivos y pidió que se valore la trayectoria de ambos. El técnico portugués admitió que le entristece escuchar silbidos dirigidos a futbolistas propios, aunque interpretó esa reacción como una muestra de la enorme expectativa que generan las estrellas del equipo.
Para explicarlo, recurrió a un dicho popular de Portugal: las piedras se lanzan a los árboles que dan fruto. En ese sentido, recordó el peso de Vinícius en los éxitos recientes del club, sus goles y los títulos de Champions conquistados, y señaló que la afición reclama su mejor versión precisamente por todo lo que ya ha aportado.
- El Madrid llega al duelo con el Rayo después de caer ante el Betis en el campeonato.
- La respuesta fue una victoria exigida frente al Inter en competición europea.
- Vinícius y Mbappé fueron silbados por algunos sectores del Bernabéu durante ese encuentro.
- Mourinho considera que la presión sobre ambos nace de las altas expectativas que despiertan.
La labor defensiva de Mbappé ante el Inter
El entrenador también puso el foco en un gesto de Mbappé que, a su juicio, reflejó el compromiso del delantero francés. En los últimos minutos ante el Inter, con el conjunto blanco jugando con diez hombres durante los dos minutos finales, Mbappé actuó en el costado izquierdo y se empleó en tareas defensivas.
Mourinho destacó que el atacante cubrió la zona de Marc Cucurella, ya muy fatigado, pese a que él mismo también estaba exhausto. El técnico valoró especialmente que asumiera ese trabajo de repliegue mientras recibía indicaciones constantes desde la banda.
Para el portugués, ese tipo de esfuerzo determina su forma de gestionar al grupo: quien se entrega por completo cuenta con su apoyo, incluso si comete errores durante el partido.
Exigencia interna antes de recibir al Rayo
Mourinho aceptó la descripción que hizo Dean Huijsen sobre su carácter exigente. El defensa había señalado que el técnico está permanentemente encima de sus jugadores, una apreciación que el entrenador no negó. Su mensaje fue claro: exige el máximo, pero no pide a nadie más de lo que puede dar si ya ha dejado todo en el campo.
El preparador insistió además en que la conexión entre plantilla y grada puede convertir al equipo en una fuerza muy difícil de superar. Con esa idea afrontará el Madrid la cita del sábado, buscando tres puntos importantes en LaLiga.
Sin distracciones externas
Aunque el departamento de prensa del club le facilita resúmenes de la información publicada, Mourinho aseguró que no permitirá que el ruido exterior condicione la preparación del choque ante el Rayo Vallecano. Ni los comentarios mediáticos ni los silbidos, sostuvo, modificarán la mentalidad de un grupo centrado en reaccionar en el torneo doméstico.