Ngumoha marca el relevo en el Liverpool: Tuchel ya lo ve como futuro clave
El Liverpool afronta el inicio de la temporada 2026-27 con una señal clara hacia el futuro: Ngumoha, extremo que llegó a Merseyside tras formarse en la órbita del Chelsea, está ganando protagonismo y empieza a perfilarse como una pieza clave en los planes de Thomas Tuchel. El futbolista tuvo su gran salto durante la campaña 2025-26, en la que firmó sus primeros goles y confirmó que su proyección va más allá de la promesa.
Su crecimiento no pasó desapercibido fuera de Inglaterra. En algún momento se habló de una posible aproximación del Bayern Múnich, en medio del ruido de mercado alrededor del internacional francés Michael Olise en el Allianz Arena. Sin embargo, por ahora no hay movimiento inmediato hacia la Bundesliga: en Anfield se valora que Ngumoha ocupe un rol más importante dentro del equipo, especialmente tras el cambio de escenario en el frente ofensivo.
La temporada pasada, Ngumoha suele aparecer por la banda izquierda, pero el Liverpool abre una ventana relevante en la derecha. Esa necesidad se entiende mejor con el contexto del relevo reciente: Salah se marchó después de anotar 257 goles con la camiseta de los Reds y de conquistar nueve trofeos. Además, el club no ha incorporado un refuerzo de alto coste para sustituir de manera directa al ganador de múltiples Botas de Oro, lo que deja espacio para que el propio Ngumoha reciba su oportunidad con continuidad.
La confianza también se sostiene en actuaciones de alto voltaje con la selección. Ngumoha dejó detalles en su debut absoluto con Inglaterra, cuando destacó en una convocatoria previa al Mundial frente a Nueva Zelanda, en un amistoso que funcionó como carta de presentación a nivel senior. Y aunque su irrupción alimenta comparaciones con el impacto de Salah, tanto dentro como fuera del club el mensaje es el mismo: la evolución debe ser gradual.
Heskey, exdelantero de Liverpool, fue preguntado sobre si Ngumoha podría ser el relevo natural y cómo llenar el hueco que deja un goleador como Salah. El exfutbolista apuntó que el extremo podría ser “peligroso” si ajusta su mentalidad, ya que, hasta ahora, su tendencia es jugar como extremo zurdo. En su argumento, la clave está en el efecto que genera su capacidad para encarar y desbordar: cuando un jugador así obliga a los rivales a salir de posiciones, aparecen espacios para atacar con superioridades en distintas zonas. Aun así, Heskey remarcó que no se puede exigir el mismo rendimiento goleador que ofreció Mo en su etapa en el club, subrayando que el listón no debe copiarse sin contexto.
Otro exfavorito de Anfield, John Barnes, también insistió en que el “siguiente paso” para Ngumoha es jugar con regularidad. Barnes criticó la tendencia a asumir que, por ser joven y con talento, debe convertirse de inmediato en protagonista total tanto con su club como con la selección. En esa línea, pidió paciencia: que primero consolide un puesto, se desarrolle y luego, con el tiempo, se hable de él como figura principal en Liverpool o como referencia en Inglaterra. Barnes incluso matizó que no se trata de “frenarlo”, sino de que su juego tenga consecuencia: además de superar rivales, debe aportar goles o generar ocasiones para que su valor se mida por impacto real y no solo por la capacidad de driblar.
Con ese marco, Ngumoha aparece en la conversación como un nombre llamado a integrarse de forma habitual en el esquema de Tuchel de cara al objetivo de Euro 2028. Mientras se concreta esa expectativa, el Liverpool ya completó su pretemporada antes del arranque de la temporada 2026-27, y el siguiente examen llega con urgencia competitiva: el domingo visita a Newcastle en el St James’ Park.
El partido contra los Magpies se presenta como una prueba exigente para el equipo de Merseyside, en un contexto particular para los rivales: durante el verano, su plantilla se ha visto afectada por salidas, lo que ha dejado al club en un proceso de reconstrucción. En ese escenario, Ngumoha tiene una oportunidad clara de seguir ganando minutos y peso en una etapa decisiva, justo cuando el Liverpool busca traducir el progreso individual en puntos que marquen el rumbo desde la primera jornada.