Nottingham Forest y su estadio: dudas sobre el futuro del City Ground
Las puertas del estadio que se alza a orillas del río Trent se abrieron por primera vez en septiembre de 1898. Con la afición preparada para seguir entrando de forma masiva de cara a la conmemoración de los 130 años del recinto, la gran pregunta es hasta cuándo podrá sostenerse el ritmo de siempre.
Desde hace tiempo se viene hablando de nuevas obras de mejora, especialmente en la zona principal: la grada, bautizada en honor a Peter Taylor, histórico colaborador de Brian Clough, requiere una renovación profunda. Sin embargo, los avances concretos en esa línea han sido difíciles de confirmar.
Hay varios motivos detrás de ese atasco, pero resulta imposible pasar por alto que el club se ha visto envuelto en una sucesión interminable de trámites mientras rivales de la Premier League —como Liverpool, Manchester City, Aston Villa, Fulham y Leeds— han logrado avanzar más rápido, con luz verde y constructoras ya instaladas.
Los planes que se dibujan en Trentside lucen ambiciosos y prometen una transformación de alto nivel, aunque la gran incógnita es si ese sueño llegará a hacerse realidad. Los últimos reportes apuntan a que podría concretarse, con Mace —empresa que participó en el Tottenham Hotspur Stadium— aparentemente involucrada. Aun así, si aparecen más obstáculos, el escenario podría obligar a replantear el futuro y considerar un cambio de sede.
Mudarse sería complejo, tanto en lo deportivo como en lo emocional. No obstante, el club debe mantener el ritmo frente a los rivales locales y hallar nuevas vías para aumentar los ingresos. El propietario Evangelos Marinakis, según se ha venido transmitiendo, no permitirá que una institución con tanta historia en el fútbol inglés se quede quieta.
Al ser consultado sobre si el equipo, después de haber saboreado el fútbol europeo la temporada pasada, buscará consolidarse como aspirante habitual a terminar entre los siete primeros, el legendario portero de los Reds, Shilton —en el marco de la campaña de Lynx Fine Fragrance “The Official Makeup” — dejó claro que esa es, en esencia, la ambición natural de cualquier club. “Yo diría que esa es la meta de cualquier entidad. Es positivo ver a Brentford y Bournemouth sosteniéndose en la Premier League, porque el dinero manda, manda mucho. Parecen capaces de encontrar pequeñas joyas, venderlas a veces, y aun así seguir adelante”, señaló.
“Pienso que Forest —y también el presidente— tendrán ambición. He escuchado conversaciones sobre la posibilidad de buscar un estadio nuevo, y desde mi punto de vista, y también por lo que creen muchas personas mayores que recuerdan los años de gloria, dejar el City Ground sería una despedida dolorosa. Hay demasiados recuerdos allí. Pero al mismo tiempo llega una nueva generación que quiere más comodidad, y los clubes necesitan ingresos más altos”.
“Si tienes un estadio de 60.000 localidades, es mejor que uno de 30.000, porque probablemente lo llenes cada semana. Yo veo ambos lados del debate y pienso que el presidente de Forest no le faltará ambición. Seguro que quiere que el club esté arriba y que mejore en todos los aspectos”.
Shilton, que celebró el título de Primera División y levantó dos Copas de Europa durante su etapa en el City Ground, profundizó en el debate sobre una posible reubicación y por qué seguirá dividiendo a la afición entre el corazón y la razón: “Siempre hay un momento correcto. Creo que Forest estaba intentando mejorar el terreno de juego, ¿no? Y luego se frenaron por algún asunto técnico con una de las gradas”.
“Todo requiere dinero y necesitas espacio, además de un lugar adecuado. Para competir con los equipos que manejan el gran dinero, como el Manchester United, el Manchester City o Arsenal, tienes que ser ambicioso. No es sencillo, pero en ocasiones es una necesidad”.
Para cumplir objetivos colectivos, el club necesita conservar a sus futbolistas más valiosos. Ya se acordó un acuerdo récord británico por Elliot Anderson con el Manchester City, mientras que Morgan Gibbs-White —otro internacional inglés— sigue en la planificación a largo plazo del proyecto.
Cuando se le preguntó por la importancia de construir el futuro alrededor de pilares clave, combinando inversión inteligente tanto en el presente como en los próximos mercados, Shilton insistió en que el enfoque no debería ser perder a los mejores jugadores. “No quieres desprenderte de tus mejores piezas, pero creo que Brentford y Bournemouth han sobrevivido porque han tenido jugadores por cantidades razonables, los han formado durante uno o dos años y luego, de repente, los venden por cifras enormes”.
“No creo que Forest pueda rechazar más de 100 millones de libras por un jugador. Mira lo que pasó la temporada pasada con Liverpool: [Alexander] Isak no hizo demasiado. No digo que no sea un buen futbolista, pero a veces no sale como todos esperan. Yo pienso que tienen que mirarlo así”.
Anderson actualmente está con la selección inglesa en compromisos de Copa del Mundo, y no regresará al City Ground la próxima temporada. Aun así, su paso por la competición ha servido de inspiración para otros, y permanece la ilusión de que la plantilla de 2026 pueda seguir soñando con recuperar el tipo de gloria que Shilton vivió en los años bajo la tutela de Clough y Taylor.
Shilton, protagonista en el lado equivocado de uno de los instantes más discutidos de la historia del fútbol, ha puesto punto final a todo. En un gesto extraordinario de reconciliación impulsado por Lynx Fine Fragrance, el exguardameta estrechó la mano a un mascota que representaba el momento polémico del Mundial de 1986. Ese instante, bautizado como “The Official Makeup”, representa la primera vez que Shilton acepta públicamente dejar atrás la controversia más antigua del deporte rey.
“The Official Makeup” se realizó en el terreno de juego de Chelmsford FC, cerca de la localidad natal de Peter. La marca de fragancias Lynx llevó hasta Chelmsford a su mascota argentina, que además aparece en la campaña de patrocinio del Mundial de 2026. Resultado final: Shilton x Lynx 1, Grudges 0.