Olise apunta al dominio mundial: 20 goles y 20 asistencias en 2025-26
Michael Olise llegó a su próximo gran objetivo precedido por una campaña 2025-26 sencillamente espectacular: acumuló 20 goles y el mismo número de asistencias en 52 partidos de todas las competiciones, un rendimiento que ahora busca trasladar a una ambición mayor, la de dominar el escenario mundial, compartiendo protagonismo con Kylian Mbappé, Ousmane Dembélé y Bradley Barcola.
Key takeaways
- Olise aterriza en la cita con números brutales en 2025-26: 20 goles y 20 asistencias en 52 encuentros.
- El extremo de 24 años pasó por Reading (Championship) en 2021 antes de dar el salto a Crystal Palace y luego al fútbol alemán.
- Evra destacó su madurez: juega sin prisa, con control y una calma que, según él, transforma lo difícil en sencillo.
- Se menciona su nombre en la órbita de Real Madrid, con una cifra de 223 millones de euros como posible inversión.
- Evra subrayó que el reto no es llegar arriba, sino sostenerse: “las costumbres” son las que determinan si el talento se mantiene.
Del Championship al asombro con el balón
La trayectoria de Olise no siguió el guion habitual de las grandes estrellas. Con apenas 24 años, ya demostró una progresión acelerada: en 2021 todavía figuraba en los registros de Reading dentro de la segunda división inglesa. Después, la oportunidad de crecer en un entorno de élite le llegó con su incorporación a Crystal Palace, desde donde encontró la plataforma para dar un salto posterior que terminó llevándolo al fútbol alemán mediante un traspaso de alto valor económico.
Lejos de mostrar señales de freno, su impacto se mantiene y, en este nuevo capítulo, su manera de jugar encaja con la idea de un equipo que busca exhibirse en cada acción. En esa búsqueda de supremacía, Olise aparece junto a nombres determinantes como Mbappé, Dembélé y Barcola, reforzando la sensación de que el talento no es un destello aislado, sino una tendencia consolidada.
Evra: madurez, calma y el desafío de sostener el nivel
La escalada de Olise llamó la atención de Thierry Henry… y, en este caso, también la de Patrice Evra, exfutbolista francés que analizó su crecimiento en conversación con Stake. Evra sostuvo que no le sorprende lo que está haciendo: afirma que lleva tiempo siguiéndolo y que, más allá de lo evidente, lo que más le impresiona es la madurez. En su lectura, Olise no parece acelerado; juega como si siempre tuviera tiempo, incluso en momentos donde el margen desaparece.
Además, Evra remarcó la “indiferencia” positiva que muchos confunden con relajación. Para él, no es falta de ambición sino control sereno: “los mejores jugadores hacen que lo complicado parezca fácil”. En esa misma línea, señaló que Olise puede anotar, crear, asociarse, conservar la pelota y también trabajar para el equipo, una combinación que considera poco común.
Evra concluyó que, aunque Olise ya no es un chico a los 24 años, todavía conserva mucho por delante. Si mantiene la misma hambre, sostiene que Francia tendrá un futbolista de nivel para muchos años, capaz de proyectarse con continuidad.
El nombre de Olise suena en Madrid
El rendimiento reciente ha disparado su valoración mediática y deportiva, hasta el punto de que su nombre figura en una lista de seguimiento de Real Madrid. En las informaciones que circulan, se asegura que Florentino Pérez estaría dispuesto a desembolsar una suma récord: 223 millones de euros (equivalentes a 191 millones de libras y 255 millones de dólares) con la intención de incorporar a otro “galáctico” al Santiago Bernabéu.
Ante la pregunta de si alguien vale una cantidad así, el debate queda abierto, aunque el presente de Olise respalda el argumento de que está escalando alturas reales. Evra, de hecho, recordó implícitamente el riesgo de las grandes promesas que brillan durante un tramo y luego se apagan, recordando que el fútbol tiene historias de estrellas que no sostuvieron el ritmo.
Cómo evitar el “fuego rápido”
Evra insistió en que el problema no es llegar a la cima, sino mantenerse. Según su planteamiento, el talento puede abrir la puerta, pero son los hábitos los que determinan si el jugador permanece “en la sala”. En su opinión, Olise debe proteger lo que lo hace distinto: mantener cerca a las mismas personas, disfrutar el fútbol y seguir trabajando sin que el ruido exterior lo altere.
El exdefensa añadió una idea clave para el tramo final: cada temporada, los rivales y especialmente los defensores estudian más. Y con cada campaña, la exigencia y las expectativas crecen. “Ahí es cuando se descubre quién es serio”, afirmó, marcando la diferencia entre la ilusión del momento y la solidez sostenida.
Finalmente, Evra destacó que, desde lo que ve, Olise no parece jugar buscando atención; lo ve como alguien que disfruta el juego. Si conserva esa alegría, se mantiene humilde y no se cree “llegado”, sostiene que puede permanecer en el máximo nivel durante bastante tiempo.
Ambición internacional y posible carrera por el Balón de Oro
Con todo ese contexto, Olise no ha dado señales de dejarse arrastrar por el entusiasmo del mercado. Su enfoque, por lo que se entiende, es seguir exprimir su potencial y convertirse en la mejor versión posible de sí mismo, sin perder el eje que lo trajo hasta aquí.
El siguiente gran termómetro podría llegar con la Copa del Mundo. Un triunfo en ese torneo significaría un nuevo pico en su carrera y, con alta probabilidad, lo colocaría en la conversación por el Balón de Oro. Allí, podría competir junto a figuras como Mbappé y el delantero inglés Harry Kane, siempre y cuando Les Bleus conquiste el trofeo que coronaría su gran momento.