Pirès pide no olvidar a Deschamps ante el ilusionante inicio de Zidane
Zinedine Zidane ha comenzado sin derrotas su etapa al frente de Francia, con tres triunfos y un empate en sus cuatro primeros partidos. El recibimiento en el Stade de France ha sido especialmente cálido: la afición ha coreado el nombre del técnico mientras la selección ofrece un fútbol atractivo.
El nuevo ciclo ha despertado entusiasmo, pero Robert Pirès ha pedido que el reconocimiento a Zidane no derive en una revisión injusta del trabajo de Didier Deschamps. El exinternacional francés considera que la selección actual también es consecuencia directa de la larga gestión de su antecesor.
Datos rápidos
- Zidane suma tres victorias y una igualdad en sus primeros cuatro encuentros como seleccionador.
- Los hinchas franceses han celebrado su llegada con cánticos en el Stade de France.
- Pirès defendió el legado de Deschamps durante su jubileo celebrado en Metz.
- El exjugador vinculó a Zidane, Deschamps y Laurent Blanc con la generación campeona del mundo en 1998.
Pirès remarcó que Zidane fue uno de los grandes futbolistas de la historia y que, posteriormente, acreditó su capacidad como entrenador con los títulos conquistados en el Real Madrid. Aun así, subrayó que no se debe olvidar todo lo logrado por Deschamps durante sus años en el banquillo francés.
Para el exjugador del Arsenal, Francia atraviesa ahora una etapa distinta, respaldada por futbolistas de enorme nivel y por un estilo que está resultando entretenido. Pero insistió en que el prestigio actual de la selección no puede separarse de la base consolidada bajo el anterior seleccionador.
Deschamps se ganó fama de técnico ganador, aunque su enfoque pragmático recibió críticas en comparación con la propuesta más fluida que se aprecia en este arranque con Zidane. Pirès recordó además la relevancia que tuvieron varios integrantes del equipo campeón en 1998 para reconstruir a la selección después de la eliminación en la fase de grupos del Mundial de 2010.
“Tenemos un entrenador extraordinario”, sostuvo Pirès. “Sea Zizou, Didier o Lolo, Laurent Blanc, ver a alguien de la generación de 1998 dirigir a Francia nos hace felices a todos”.
Con una plantilla profunda y repleta de talento internacional, Francia afronta el relevo en el banquillo con impulso. El reto de Zidane será sostener ese nivel y mantener al combinado entre las principales potencias del fútbol mundial.