Pochettino admite que fue ingenuo: así vio la cultura de la USMNT al llegar
MAURICIO POCHETTINO se sinceró en una charla con la prensa desde las instalaciones del equipo en su hotel, en LIGUNA NIGUEL, California, y reconoció que él y su cuerpo técnico fueron “ingenuos” al firmar su contrato con la Federación de Estados Unidos en 2024. El entrenador explicó que, al llegar, percibió una especie de desconexión y falta de impulso alrededor del proyecto, un golpe que describió como “grande” y que le dejó una sensación inmediata de desconcierto.
Mientras tanto, el presente del combinado estadounidense es muy distinto: la selección masculina ya aseguró el primer lugar del Grupo D en el Mundial, con un partido aún por disputarse. Será el jueves, cuando cierre la fase de grupos ante Turkiye. En las dos primeras jornadas, el equipo dejó sensaciones positivas con un contundente 4-1 sobre Paraguay y, posteriormente, una victoria más trabajada por 2-0 ante Australia, resultado que reforzó la idea de que el plan está funcionando en el escenario más exigente.
Sin embargo, el técnico recordó que su llegada después de la eliminación del equipo en la Copa América 2024 le generó sorpresa por la energía que no veía en el entorno. “Cuando firmamos el contrato, fuimos muy ingenuos”, afirmó. En su relato, insistió en que una vez que el proceso arrancó, se dieron cuenta de que habían calculado mal la situación: “Creímos que habría más ganas de apoyar, de involucrar a todos, de integrar al proyecto desde el propio país. No. Fue lo contrario”. Y remató con una expresión de incredulidad: “Recibimos un gran golpe… Nos preguntamos: ‘¿Qué demonios?’”.
La conferencia ocurrió en la oficina del plantel, donde llamó la atención que el espacio está inspirado por frases como “Believe. Work. Compete” y “Now Is Our Time”, además de un gran “Why not U.S.” en una pared. En esa misma línea, Pochettino explicó que, tras el impacto inicial, comenzó un trabajo que él mismo define como “un proceso”: analizar el plantel, detectar piezas nuevas —mencionó al defensor Alex Freeman y al mediocampista Sebastian Berhalter— y, sobre todo, recuperar la pasión por la camiseta de la USMNT.
El camino, admitió, no fue lineal. Hubo momentos en los que los resultados parecieron contradecir la metodología, como las dos derrotas en la final de la Concacaf Nations League 2025, que sembraron dudas. Aun así, el técnico sostuvo que ese golpe era parte de lo previsto: “Pienso que era más un plan para recibir este golpe, que doliera, pero que fuera necesario”, dijo. Su argumento fue claro: “Incluso para que el jugador entienda que de esta manera es imposible. Es imposible llegar en buena condición al Mundial”.
Con el tiempo, Pochettino buscó construir una cultura en la que nadie tuviera el puesto asegurado y en la que las credenciales pesaran poco. Todo debía ganarse. Pero reconoció que cambiar hábitos no es instantáneo: “Analizar el proceso es difícil… cuando siembras la semilla primero no ves nada; después empieza a crecer el árbol”. También añadió que la explicación del plan no era sencilla porque no es como en un club donde se compite cada pocos días y es posible mostrar la evolución de forma constante. “Si ves todo el proceso, fue necesario, necesario para cambiar”, señaló.
Además del ajuste futbolístico, el entrenador intentó sembrar confianza interna. En una reunión del equipo en noviembre de 2025, recordó ejemplos que, a su juicio, pueden inspirar a Estados Unidos: señaló cómo Corea del Sur llegó a las semifinales del Mundial de 2002 como anfitriona y cómo Marruecos sorprendió para alcanzar esa misma instancia en 2022. En ese instante, dijo, se preguntó: “¿Por qué no nosotros?”. Y aseguró que el mensaje terminó funcionando como un lema: “Si creemos que podemos, podemos. Si trabajamos duro, podemos. Si cambiamos la mentalidad, podemos”.
En paralelo, Pochettino aseguró haber notado una conexión distinta con la afición. Volvió a la memoria una imagen que describió como “dolorosa”: la final de la Gold Cup 2025, cuando 70.000 hinchas de México llenaron el estadio. Ahora, dijo, el ambiente es otro. La respuesta en los partidos previos al Mundial —y también en los dos encuentros que ya se jugaron en la competición— ha sido “fuera de serie”. Incluso recordó un momento especial en Seattle, cuando el plantel fue recibido con el canto de “Take Me Home, Country Roads”. Según el técnico, esa escena tocó al grupo, y hasta bromeó con que ahora está aprendiendo la letra.
“Fue bonito en Seattle escuchar que aparezca tu propia cultura”, comentó, y remarcó que esa es, a su entender, la huella más importante del proyecto: “La conexión entre la selección y los aficionados”.
En cuanto a su futuro, Pochettino admitió que durante su etapa en Estados Unidos ha sido vinculado con múltiples oportunidades laborales en Europa, aunque durante la ronda de preguntas evitó cerrar la puerta a un posible regreso a la USMNT. Aun así, insistió en que su atención está puesta en el presente: “Si queremos quedarnos, tenemos meses para hablar… o días… o semanas, porque faltan cuatro años para el siguiente Mundial”. Y concluyó con claridad que, por ahora, no es momento de distraerse: “Le dijimos a la Federación que estamos abiertos, pero ahora no es el tiempo de apartarse, ni de hablar, cuando toda la energía debe estar con mis jugadores”.