Pochettino inicia la renovación de EE.UU. con 28 convocados para cuatro amistosos
Mauricio Pochettino puso en marcha el nuevo ciclo de la selección de Estados Unidos rumbo al Mundial de 2030 con una convocatoria de 28 futbolistas que combina referentes consolidados y una fuerte apuesta por la renovación. El equipo afrontará cuatro amistosos durante la próxima ventana FIFA, ante Perú, Chile, México y Canadá, en un calendario excepcional que duplica los habituales dos partidos internacionales.
La edad media de la lista es de 22 años y nueve meses, más de cuatro años por debajo del promedio del plantel que disputó el Mundial durante el pasado verano. La señal más evidente del relevo generacional está en los 13 jugadores sin estrenos internacionales, cuya media de edad es de apenas 19 años y seis meses. El seleccionador también mira de cerca al grupo que proyecta para los Juegos Olímpicos Sub-23.
No obstante, el plantel conserva una base de experiencia importante. Tyler Adams, Antonee Robinson, Sergiño Dest y Gio Reyna, todos con presencia en dos Copas del Mundo, regresan a la concentración. También vuelve Yunus Musah, citado por primera vez desde marzo de 2025.
Pochettino explicó que la convocatoria abre una etapa para todos los integrantes del programa nacional. El técnico destacó la ilusión de reunir a futbolistas experimentados con jóvenes de gran proyección, pero remarcó que deberán adaptarse a la cultura del equipo, a su método de trabajo y a los principios de juego. Además, exigió el compromiso necesario para representar al país como esperan los aficionados.
La convocatoria de Estados Unidos
En la portería fueron llamados Chris Brady, del Chicago Fire, con una aparición internacional; Matt Freese, del New York City FC, con 19 partidos; y los debutantes Diego Kochen, del Lyngby Boldklub danés, y Brian Schwake, de Nashville SC.
La defensa reúne a George Campbell, del West Bromwich Albion, con un encuentro con la selección; Sergiño Dest, del PSV Eindhoven, con 44 presencias y tres goles; Alex Freeman, ahora en Villarreal, con 22 partidos y tres tantos; y los inéditos Peyton Miller, de New England Revolution, y Neil Pierre, de Philadelphia Union. También están Chris Richards, de Crystal Palace, con 40 encuentros y tres goles; Antonee Robinson, de Fulham, con 58 participaciones y cinco anotaciones; Miles Robinson, de FC Cincinnati, con 41 partidos y tres goles; Auston Trusty, de Celtic, con 10 apariciones y un tanto; además de Frankie Westfield, de Philadelphia Union, aún sin debut.
En el mediocampo, Adams llega desde Bournemouth con 58 internacionalidades y dos goles. Lo acompañan Sebastian Berhalter, de Middlesbrough, con 18 partidos y dos tantos; Musah, mediocampista de AC Milan, con 47 presencias y un gol; Reyna, del RC Strasbourg Alsace, con 43 encuentros y 10 anotaciones; y Malik Tillman, de Bayer Leverkusen, con 35 partidos y cinco goles. Las novedades sin actividad previa en la absoluta son Mathis Albert, de Borussia Dortmund; Zavier Gozo, de Crystal Palace; Adri Mehmeti, de Red Bull New York; y Brooklyn Raines, de New England Revolution.
El frente de ataque tendrá como principal referencia a Ricardo Pepi, del PSV, autor de 13 goles en 42 partidos internacionales. Junto a él aparecen cuatro convocados que todavía no han jugado con la selección mayor: Cole Campbell, de SV Elversberg; Justin Ellis, de Orlando City SC; Julian Hall, de Red Bull New York; y Cavan Sullivan, de Philadelphia Union.
Cuatro partidos en once días
Estados Unidos abrirá la serie el 26 de septiembre frente a Perú en Orlando. Tres días más tarde, el 29 de septiembre, se medirá con Chile en St. Louis. La siguiente escala será Glendale, Arizona, donde enfrentará a México el 3 de octubre, antes de cerrar la ventana ante Canadá el 6 de octubre en St. Paul, Minnesota.
Los duelos ante Perú y Chile permitirán al conjunto estadounidense medirse con rivales sudamericanos, mientras que los compromisos frente a México y Canadá pondrán en escena dos adversarios directos de la Concacaf. Para Pochettino, será el primer examen competitivo de un proceso que busca sumar presente sin perder de vista la próxima generación.