¿Puede Inglaterra conquistar el Mundial con una defensa frágil y poco hecha?
Hay un detalle que, en Inglaterra, pesa tanto como el talento ofensivo: el equilibrio defensivo. Este equipo tiene una línea de ataque afiladísima, capaz de castigar cuando está en su mejor versión, pero atrás la seguridad es menos estable. La idea de Thomas Tuchel, con una zaga que suele apoyarse en cuatro nombres de su preferencia, no llega cargada de experiencia en torneos y, en varios casos, además arrastra el fantasma de las lesiones.
Porque, si todos los equipos tienen puntos débiles, en Inglaterra se notan más que en otros rivales. Y precisamente eso puede terminar pasando factura en el momento decisivo.
El gran reto de Tuchel: balance entre ataque y retaguardia
Para Tuchel, la clave es el balance. En el pasado, muchos entrenadores de Inglaterra fueron empujados a soltar el freno y dejar que los jugadores ofensivos hicieran el trabajo. Sin embargo, la estructura defensiva que el alemán imagina —con Reece James, John Stones, Ezri Konsa y Nico O’Reilly como piezas iniciales— no parece diseñada para que la ofensiva tenga plena libertad, sino para sostener el partido con una lógica más conservadora.
El riesgo, además, no es solo futbolístico: piernas con exceso de minutos y falta de rodaje en competición grande por parte de algunos jugadores podrían impedir que Inglaterra viva un verano “mágico”.
Stones, la columna de experiencia… y la duda física
Lo primero que hay que tener claro sobre la defensa inglesa es que su central más experimentado, Stones, podría no tener club asegurado en un par de semanas, aunque ese no es el mayor problema. El punto central es otro: el nivel de desgaste y la capacidad de sostenerse durante todo el torneo.
La idea inicial para el duelo del miércoles ante Croacia coloca a un cuarteto que llega con un total combinado de 136 partidos internacionales en torneos. Stones concentra 89 de esos registros, mientras que James, Konsa y O’Reilly suman apenas cuatro apariciones en torneos, con solo dos como titulares.
En la práctica, el dibujo queda así: un defensor curtido en grandes citas y tres jugadores con talento, pero que estrenan el rol de titulares en verano continental con la selección. James, por supuesto, es un lateral derecho excelente y completo; de hecho, se le describe como el mejor “todoterreno” del puesto en Inglaterra. Konsa brilló la campaña pasada con el Aston Villa, cuando conquistó un gran trofeo europeo, y O’Reilly aparece como otra revelación de la era Guardiola.
Ahora bien, si se miran defensas que han ganado torneos recientes, suele destacarse más la edad que la habilidad pura. En los Euro 2021, Italia basó su sociedad de centrales en Giorgio Chiellini y Leonardo Bonucci, ambos ya en su etapa avanzada. En 2022, Argentina apoyó su solidez en Nicolás Otamendi. Y en el torneo europeo dos años atrás, España recurrió a Dani Carvajal y Aymeric Laporte para dar un impulso a laterales como Robin Le Normand y Marc Cucurella.
Ese es, en parte, el motivo por el que se confía tanto en Stones. El jugador, que estaría cerca de dejar el Manchester City, ha sido una constante en el recorrido de Inglaterra en torneos durante casi una década.
De hecho, Stones ha sido titular en cada partido de torneos de Inglaterra desde el inicio del Mundial en 2018. Desde la famosa derrota ante Islandia en la Euro 2016, los ingleses no han disputado un compromiso importante sin que él estuviera en el once. Cada entrenador que pasó por el banquillo —de Guardiola a Gareth Southgate y ahora Tuchel— valoró su lectura del juego y su templanza con el balón.
La gran pregunta, sin embargo, es si Stones llega físicamente entero para ir “hasta el final”. La temporada pasada en el City registró solo 18 apariciones y, desde noviembre, únicamente fue titular en cuatro partidos de Premier League y Champions League.
Además, desde la campaña 2022-23 no ha tenido un recorrido libre de lesiones. Su historial incluye problemas en pantorrilla, muslo y también desde el muslo a la zona del gemelo, con episodios en tobillo, pie e incluso cadera. En un registro compilado en el mercado, se señala que Stones sufrió nueve lesiones distintas en tres años, se perdió 72 encuentros por ese motivo y llegó a admitir que pensó en retirarse cuando la situación se volvió especialmente dura.
“Fue un periodo complicado cuando dije eso y espero no volver a pasar por lo mismo”, afirmó Stones en una entrevista. “Podemos compararnos con otras personas, con diferentes jugadores y diferentes épocas, y pensar en cómo fue su camino o cómo pudo haber sido distinto. Y yo también soy culpable de preguntarme: ‘¿por qué me pasan estas cosas a mí?’. No les pasa a otros”.
Luego añadió: “Tuve que sacar fuerzas de donde no había y estoy orgulloso de haber sido mentalmente fuerte durante todo ese proceso y de salir al otro lado. Siento que uno de mis mayores logros es seguir volviendo después de esos contratiempos, por grandes que sean, mantenerme en forma y regresar a un nivel alto, jugando a un ritmo tan exigente”.
Tuchel, como otros, ha insistido en que la condición física de partido es determinante para que Stones esté listo para el Mundial. Incluso, hace pocos meses, el técnico sugirió que el jugador de 32 años no necesitaría encontrarse en su punto más fino para arrancar.
“Si vas al Mundial, deberías estar en forma”, dijo Tuchel en marzo. “Cuando John llegó a este campamento estaba bien. No tuvo muchos minutos, pero tenía un nivel de comprensión del juego. Yo sabía que estaba preparado para jugar. Entonces, la excepción a la regla de que no empieza a menudo… la entiendo, porque soy fan de lo que aporta: personalidad, actitud y comprensión táctica”.
James: el mejor lateral… pero otra vez la duda de la continuidad
Si bien James no es un futbolista idéntico a Stones, se repite una similitud: ambos aparecen en el relato con el mismo problema de fondo, la dificultad para mantenerse disponibles de manera constante.
Se remarca que James ha sido —y sigue siendo— el lateral completo más valioso de Inglaterra en el último tramo. Se le describe como un defensor sólido uno contra uno, con criterio para pasar y con gran capacidad para centrar. Además, su versatilidad para actuar en el mediocampo o incluso como central dentro de una línea de tres lo coloca por encima de sus rivales en el perfil que ofrece.
Bajo Tuchel en el Chelsea en 2021-22, James dejó nueve asistencias desde la banda derecha, una cifra solo superada por Trent Alexander-Arnold dentro de su misma demarcación. También se insiste en que la relación entre el jugador y el entrenador es positiva.
“Tuve un tiempo increíble con el entrenador juntos en el Chelsea y me alegra que él sea el jefe. Estoy contento de poder trabajar con él”, comentó James sobre Tuchel a principios de esa misma semana.
Lo llamativo es que este Mundial sería el primero para James, de 26 años. Su único antecedente en torneos con Inglaterra llegó en el 0-0 ante Escocia en la fase de grupos de la Euro 2021. Las lesiones han sido un factor clave: problemas recurrentes de rodilla y de isquiotibiales han limitado su presencia en competiciones grandes. Antes de que Tuchel tomara el mando de sus primeros partidos en marzo de 2025, James habría disputado apenas cinco minutos con la selección desde septiembre de 2022, mostrando el impacto que tuvo la condición física en su carrera internacional.
Pese a todo, el lateral sí registró 29 partidos de Premier League con el Chelsea durante la temporada pasada —su mejor cifra desde 2022—, aunque sigue la preocupación: se perdió seis semanas de acción en la primavera por una molestia en el isquiotibial.
Con Alexander-Arnold ausente y además con Kyle Walker y Kieran Trippier ya retirados del servicio internacional, el salto desde James hacia Tino Livramento o Djed Spence detrás se percibe como grande. Por eso, se subraya que el capitán del Chelsea necesita que su cuerpo responda durante las próximas semanas.
O’Reilly y el “nuevo” lateral izquierdo: oportunidad y examen
En el flanco izquierdo, el panorama luce distinto. Uno de los problemas más visibles en la Euro 2024 fue la falta de un lateral zurdo que diera amplitud mientras Luke Shaw recuperaba su mejor rendimiento. Trippier fue quien ocupó ese rol, pero su tendencia a meterse por dentro hacia su pierna derecha frenó la aceleración del equipo. Cuando Shaw volvió, no estaba con la chispa necesaria para impactar plenamente.
La buena noticia es que O’Reilly apareció y se consolidó. Se lo presenta como un proyecto típico del enfoque de Guardiola: un paso a un rol defensivo con intención ofensiva. En las etapas de formación, el jugador actuaba como mediapunta, pero Guardiola lo utilizó como lateral izquierdo invertido con resultados positivos en la temporada anterior.
Al principio se recurrió a él por su flexibilidad posicional. Sin embargo, tras disputar 40 partidos como lateral izquierdo en 2025-26 frente a solo seis en mediocentro, la adaptación a un rol más tradicional como defensor avanza con fuerza.
Tuchel, no obstante, está abierto a ubicarlo en distintos escenarios dentro del esquema. En una charla, el técnico sostuvo: “No hay dudas de que Nico O’Reilly va a convertirse en un jugador top. Su crecimiento es increíble: influir tanto en tan poco tiempo y crear un rol casi completamente nuevo como lateral izquierdo… Tiene cuerpo, tiene el repertorio técnico, talento y mentalidad. Tendrá una gran carrera. No sé si será como lateral izquierdo, porque puede jugar como mediocentro por la izquierda, por la derecha y también en la zona central. Es un jugador de élite”.
Con todo, existen dudas sobre si O’Reilly está preparado para cargar con esa responsabilidad desde el inicio. Gran parte de su trayectoria se formó en un equipo que domina la pelota y defiende poco, por lo que las primeras rondas podrían no mostrarle nada que no haya enfrentado. Pero surge el examen real: ¿cómo respondería en fases finales ante rivales que exigen marcas y coberturas más duras, como Lamine Yamal, Michael Olise o Raphinha?
Como referencia del nivel de presión, se recuerda el recorrido de O’Reilly en el Clásico continental contra el Real Madrid: cuando los Citizens cayeron en la Champions en marzo, Fede Valverde lo hizo pasar por una situación exigente. Por eso, la esperanza de Tuchel es que el joven aprenda rápido.
Central: el ruido por Maguire y el giro hacia Konsa
La segunda plaza de central también trae ruido. La exclusión de Harry Maguire no solo sorprendió, sino que además adquirió un tono poco agradable. Maguire hizo público que Tuchel lo dejó fuera antes de que se anunciaran oficialmente los convocados, y su familia se sumó con críticas visibles hacia el entrenador.
La decisión, en lo futbolístico, también se interpretó como difícil de entender. Maguire ha sido una presencia constante en torneos grandes para Inglaterra desde 2018 y, en el tramo final del año, su rendimiento había mejorado bajo el trabajo de Michael Carrick.
Aun así, Tuchel consideró que había alternativas. La opción más clara era Marc Guehi. Tras un inicio algo incómodo, el defensor se asentó en el Manchester City después de su llegada desde Crystal Palace en el mercado de invierno. Konsa también parecía merecer la oportunidad: por su papel en el Aston Villa, que ganó la Europa League y terminó cuarto en la Premier League.
La expectativa era que Guehi, que inició seis de los siete partidos de Inglaterra en la Euro 2024 y que además capitaneó el amistoso ante Japón en marzo, fuera el acompañante de Stones. Sin embargo, observadores atentos notaron que Tuchel se inclinaba por Konsa. En una consulta sobre quién podría entrar en la defensa central en marzo, el técnico mencionó a Konsa por encima de Guehi y de Maguire, y el jugador del Villa fue titular en seis de los ocho partidos de clasificación de Inglaterra.
El problema es que, aunque tiene 28 años, Konsa tampoco acumula una carpeta enorme de experiencia. Se le contabilizan 20 partidos internacionales y su único inicio en un torneo grande llegó cuando sustituyó al suspendido Guehi contra Suiza en los cuartos de final de la Euro 2024.
Se subraya que Konsa es un gran lector del juego y que su velocidad de recuperación podría funcionar como seguro al lado de Stones. Sin embargo, se insiste en que la elección de Tuchel todavía guarda un margen de riesgo.
La defensa de esa decisión es que Inglaterra necesitaba un “reajuste”. Ese, en cierto modo, era el encargo del técnico. Y así se ha visto también en la manera de armar la convocatoria.
Pero existe una línea fina entre asumir un riesgo razonable y caer en un error. Ninguno de los defensores es malo, pero cada uno tiene algún motivo de preocupación. Como conjunto, además, se observan debilidades claras: ya sea por condición física, nivel de forma o experiencia acumulada, hay razones suficientes para que el plan se desmorone.
Conclusión: demasiado poder arriba para tapar todo… pero falta la prueba final
En el centro del campo y en la zona ofensiva, Inglaterra mantiene credenciales de primer nivel y cuenta con un portero sólido y con recorrido. En la mayoría de los partidos, es probable que controle el juego y convierta goles con regularidad, lo cual podría disimular parte de las carencias defensivas al inicio.
El verdadero interrogante es otro: ¿será suficiente cuando el torneo apriete de verdad? Con decisiones grandes ya tomadas, Tuchel tendrá que confiar en que, llegado el momento, su defensa responda.