Quiñones y Raúl Jiménez sacuden el Estadio Azteca y México gana
CIUDAD DE MÉXICO—Cuando tiembla en Ciudad de México no suele sorprender a nadie: los sismos forman parte de la rutina en una de las urbes más grandes del planeta. Sin embargo, la “actividad sísmica” del martes por la noche en el Estadio Azteca no tuvo que ver con la tierra, sino con la potencia de los seleccionados mexicanos Julián Quiñones y Raúl Jiménez, quienes anotaron para que México venciera 2-0 a Ecuador y avanzara a los octavos de final.
Key takeaways
- Julián Quiñones y Raúl Jiménez fueron los autores de los goles con los que México derrotó 2-0 a Ecuador.
- El Tri consiguió su primer triunfo en una ronda eliminatoria mundialista en 40 años, al llegar a los 32avos (en el formato actual de 48 equipos).
- Javier Aguirre destacó la conexión emocional del equipo con la afición tras el partido.
- México mantiene un invicto de nueve partidos de Copa del Mundo disputados en Ciudad de México (siete victorias y dos empates).
- La racha incluye cuatro triunfos recientes en el torneo sin permitir gol, con dos partidos “a cero” en 2026.
- Octavos de final en el torneo se jugarán en Estados Unidos a partir de la siguiente fase, dejando al Azteca como escenario de la última eliminatoria en territorio mexicano.
Un Azteca que retumba: México rompe una sequía histórica
El ambiente del Estadio Azteca fue ensordecedor para el triunfo de México, un resultado clave para cortar una espera de cuatro décadas en duelos de eliminación directa. Ecuador se vio superado desde el primer momento: cada silbido y cada abucheo cuando tocaban el balón funcionaron como gasolina para la respuesta local, que empujó a los defensores desde las gradas.
Javier Aguirre, técnico del conjunto mexicano, señaló después del encuentro que el peso del estadio y la relación con el público fue determinante. Cuando le preguntaron si era el partido más importante de su carrera, respondió afirmativamente, explicando que, aunque ha cosechado grandes triunfos, ninguno se parecía a este por disputarse en casa, con el respaldo de la afición que “dejó el corazón” en el terreno de juego.
El peso del estadio y la marca de México ante su gente
El historial del Azteca pesa sobre cualquier rival que pise el césped. Es un escenario con reconocimiento mundial: fue el primero en albergar tres inaugurales de Copas del Mundo. Además, ahí se vivió la célebre diana con “la Mano de Dios” de Diego Maradona ante Inglaterra en 1986. El estadio también fue sede del “Partido del Siglo” en una semifinal mundialista entre Italia y Alemania Occidental en 1970.
Más allá de los recuerdos, el inmueble representa una fortaleza deportiva para México. El Tri ha disputado 88 partidos oficiales en el Azteca, perdiendo solo en dos ocasiones, con balance de 69 victorias, 17 empates y 2 derrotas. En el Mundial, la selección suma una racha de nueve juegos sin conocer la derrota en Ciudad de México: siete triunfos y dos igualadas. Dentro de esa secuencia, destacan los últimos cuatro partidos sin recibir gol, incluyendo dos victorias con portería invicta en 2026. El único compromiso en el que el equipo permitió anotación y no logró ganar en la capital fue el 1-1 ante Paraguay en 1986.
Advertencia para el próximo rival y el “Quinto Partido”
Lo mostrado por Ecuador el martes dejó claro el nivel de presión que existe en el Azteca. Aunque Aguirre admitió después que su rival “los llevó al límite”, el resultado final reflejó que el equipo europeo del continente local se impuso con autoridad. Esa lectura funciona como un aviso para el ganador del duelo entre Inglaterra y la República Democrática del Congo, que deberá viajar el 5 de julio al estadio a la mayor altitud del torneo, aproximadamente 2,200 metros sobre el nivel del mar, para disputar los octavos.
En el papel, Inglaterra aparece como favorita para superar a su rival africano y hacer el trayecto. En un terreno neutral, los europeos serían claros candidatos. Pero el contexto cambia en Ciudad de México: con una afición local que superó los 80,000 asistentes el martes y con la altitud como factor determinante, el desenlace queda completamente abierto.
México también quiere aprovechar el hecho de jugar por primera vez en casa un Mundial desde 1986. En aquel torneo, y en la edición previa en 1970, el país logró su mejor registro histórico, alcanzando los cuartos de final. Desde entonces, la llamada “maldición del Quinto Partido” ha sido difícil de ignorar: siete eliminaciones seguidas en 16avos y un tropiezo en fase de grupos, que ocurrió en 2022.
Si el Tri supera a Inglaterra o a Congo DR, esa maldición quedaría en el pasado. Sin embargo, la gran pregunta es si el poder del Azteca será suficiente para sostener el avance en una etapa que exige más que el impulso de la localía.
Último grito del Azteca en esta Copa del Mundo y la preparación de Aguirre
De confirmarse el avance de México, sería la última ocasión en que un estadio mexicano organice un partido de eliminación directa en este Mundial. Los cuartos de final, semifinales, el duelo por el tercer lugar y la final se disputarán en Estados Unidos. Se trata de una decisión particular, considerando que en suelo mexicano han nacido algunas de las mejores historias y de los ambientes más emocionantes; aun así, si El Tri quiere ir más lejos tendrá que demostrar que su progreso no depende únicamente del respaldo en casa.
Mientras tanto, Aguirre se enfoca en la siguiente ronda con su estilo particular. Tras el partido, bromeó: “Necesito un whiskey con hielo. Un Lagavulin hoy… y no lo tengo ya en mi cuarto, pero no se lo digan a nadie”.