Rafa Iraola y la presión constante: probable once de Liverpool para 2026-27
La llegada de Rafa Iraola al banquillo de Liverpool supone un giro claro en la dirección deportiva del club: el técnico español aterriza con una idea futbolística de altísima intensidad, basada en la presión constante y en un juego vertical que recuerda a la etapa dorada de Anfield. Su misión inmediata será trasladar esa identidad a un equipo que, pese a las numerosas modificaciones de los últimos años, todavía conserva piezas capaces de sostener un plan exigente en lo físico y en lo colectivo.
Para estructurar su proyecto, Iraola contempla como punto de partida el esquema 4-2-3-1. Esa base, sin embargo, no se repetirá de forma literal respecto al dibujo utilizado la temporada anterior: el propio planteamiento del entrenador ajustará matices en la ocupación de espacios, el ritmo de la recuperación y el uso de los jugadores para que el equipo responda a su demanda de juego con alta velocidad. En defensa, el cambio apunta a ser especialmente relevante, con el objetivo de ganar piernas y capacidad atlética para sostener una línea adelantada.
En ese sentido, Jeremy Jacquet aparece como refuerzo con entrada rápida al once. El jugador llega procedente de Rennes y, por perfil, encaja con lo que Iraola exige a sus centrales y laterales en la protección del espacio a espaldas. A la vez, la presencia de Ronald Araujo —incorporado recientemente mediante cesión— aporta experiencia y solidez a la retaguardia, un equilibrio necesario cuando el equipo juega con el riesgo controlado de presionar arriba.
Además, el cuerpo técnico espera que Milos Kerkez dé un paso decisivo en su segunda campaña en Liverpool. La confianza del entrenador en este tipo de lateral —y en la continuidad para que el futbolista termine de adaptarse a un sistema— abre la puerta a una temporada de crecimiento en la que el carril sea clave para sostener el ritmo que marca el plan de Iraola.
En el centro del campo y en la zona ofensiva se concentra el “motor” del equipo. Allí, Dominik Szoboszlai tiene el encaje más natural: su capacidad para presionar con potencia y recuperar rápido convierte al húngaro en una herramienta central dentro del funcionamiento de alta energía del nuevo técnico. La idea es que su trabajo sin balón marque el tempo del equipo, permitiendo que el conjunto recupere pronto y llegue con ventajas al área rival.
Más arriba, Florian Wirtz también parte con expectativas de protagonismo por el tipo de esfuerzo que requiere el estilo de Iraola. Su intensidad en el trabajo fuera del balón encaja con un plan donde la presión no se limita a un instante, sino que se convierte en un patrón constante. En la punta del ataque, Alexander Isak se perfila como el encargado de liderar la línea, con la intención de que el equipo recupere posiciones y balones en zonas peligrosas para que el sueco vuelva a afinar su puntería ante portería, aprovechando el compromiso del entrenador con una presión inteligente.
Con el núcleo ya definido, Liverpool mantiene además el foco en el mercado, especialmente para reforzar las bandas. Entre los objetivos destaca Bradley Barcola, futbolista del PSG, que continúa apareciendo como una pieza prioritaria. Si el club logra cerrar su fichaje, el extremo aportaría un salto de rendimiento y dinamismo al costado, un área donde el plan de Iraola necesita jugadores capaces de acelerar el juego y sostener la intensidad en los duelos.
Mientras el plantel sigue tomando forma, el técnico también quiere dar espacio a jóvenes con proyección, como Rio Ngumoha, para ir consolidando un equipo competitivo. La idea general del proyecto es combinar figuras contrastadas con ajustes tácticos ambiciosos y posibles incorporaciones, con una alineación que, en la base del plan 4-2-3-1, contempla a Alisson en portería; Guela Doue, Jeremy Jacquet y Virgil van Dijk en la defensa; Milos Kerkez como lateral; Ryan Gravenberch y Dominik Szoboszlai en el doble pivote; Florian Wirtz en la línea de apoyo; Rio Ngumoha como opción en la parte ofensiva; y Alexander Isak junto a Bradley Barcola como referencias para el ritmo del ataque.