¿Rashford vuelve a Old Trafford? El posible recorte salarial que desbloquea el plan
Manchester United afronta un complejo rompecabezas financiero de cara a la posible vuelta de Marcus Rashford al primer equipo, una noticia que ilusiona, pero que también abre la puerta a tensiones internas. El delantero, que la pasada temporada la desarrolló en el Camp Nou, se encuentra vinculado a un contrato de alto impacto económico, con una cifra cercana a las £325.000 por semana. En Old Trafford, mientras se intenta dar forma a una estructura salarial más equilibrada, han surgido comentarios que apuntan a la necesidad de que Rashford acceda a una rebaja para facilitar su reintegración sin fricciones.
De todos modos, la opción de una reducción salarial no parece estar sobre la mesa con fuerza. Al contar aún con dos años de vigencia en su acuerdo actual, el futbolista de 28 años mantiene una posición de ventaja y, para que el club logre ajustar su coste, necesitaría que el propio jugador acepte un nuevo contrato que contemple una rebaja. En el entorno de la institución existe la convicción de que ese escenario es difícil, y se teme que la presencia de un salario tan elevado pueda generar malestar en el vestuario, especialmente si otros titulares consideran que deberían acercarse a la remuneración del internacional inglés.
Más allá del aspecto contractual, el periodo de Rashford en LaLiga ha sido, según el análisis futbolístico, un impulso clave tras un tramo complicado en Manchester. Con los equipos de la Ciudad Condal, el atacante firmó números notables: 14 goles y 14 asistencias, una producción que vuelve a demostrar el nivel competitivo que lo llevó a marcar 30 tantos en la campaña 2022-23. Aunque su rendimiento haya reactivado su valor, el futuro vuelve a quedar condicionado al club inglés, ya que se ha informado que Barcelona no activó la opción de compra permanente por £26 millones (35 millones de dólares), dejando la decisión final en manos de United.
En lo táctico, el regreso del delantero encaja con las necesidades de una plantilla que, por el momento, no cuenta con demasiada profundidad. Rashford ofrece un perfil distinto frente a alternativas como Matheus Cunha y Patrick Dorgu, y su capacidad para actuar tanto por el costado izquierdo como en la posición de nueve permite cubrir áreas que hoy son sensibles, incluyendo el rol de respaldo para Benjamin Sesko. El reto para el cuerpo técnico será manejar las expectativas y el “ruido” que suele acompañar a un retorno de este calibre, sin perder de vista el principal objetivo: exprimir su talento y convertirlo en rendimiento inmediato.
Mientras Rashford concentra titulares, el mercado de United también ha dejado varios puntos de frustración en otras zonas del campo, sobre todo en el mediocampo. El club perdió la oportunidad de contratar a Mateus Fernandes, quien terminó yéndose a Tottenham después de que los Spurs igualaran la cifra que había pedido West Ham: £85 millones (114 millones de dólares). United, por su parte, se bajó de la operación al considerar que el valor que se terminaba pagando era demasiado alto para sus parámetros, y entendió que la cantidad final no reflejaba lo que estaban dispuestos a invertir por el futbolista luso sub-21.
Ese tropiezo se suma al golpe previo de haber quedado fuera de Elliot Anderson, objetivo que terminó recalando en Manchester City durante el verano. Aunque desde Old Trafford se insiste en que no existe alarma, la presión crece: hace falta un fichaje de jerarquía que cambie la narrativa del periodo estival. En ese contexto, nombres como Alex Scott figuran en la lista prioritaria, pero la competencia con Arsenal por el mediocampista obliga a actuar con rapidez y determinación para evitar un nuevo fracaso mediático.
En paralelo, pese a las peticiones de los aficionados para incorporar refuerzos defensivos, el club no tiene planes de sumar más centrales en este momento. Con Harry Maguire, Lisandro Martínez, Matthijs de Ligt, Leny Yoro y Ayden Heaven ya registrados, el foco está puesto en la condición física del grupo actual. Se espera que De Ligt regrese en las primeras semanas de la nueva temporada tras las molestias recurrentes en la zona posterior, y a partir de su evolución el equipo decidirá si es necesario abrir la puerta a salidas en 2025.
También circularon rumores sobre un posible movimiento por Sandro Tonali, pero desde la estructura de United se señala que jamás se realizó una oferta formal y concreta por el jugador del Newcastle. Aunque se reconoce su calidad, el interés no habría sido prioritario por dos factores: la preocupación sobre su intención de seguir en la Premier League y antecedentes disciplinarios que, en su momento, pesaron para que no entrara en el foco principal. Por ahora, el trabajo de captación se centra en cerrar al menos un mediocampista y, si el mercado lo permite, sumar dos antes de que expire el plazo.