Real Madrid celebra que la FIFA abandone su plan de vender derechos a inversores
El Real Madrid celebró la decisión de la FIFA de abandonar el plan para vender una parte de los derechos comerciales de sus competiciones a inversores privados, un movimiento que había desatado una fuerte oposición internacional y que, según el entorno futbolero, golpeó de lleno las aspiraciones del presidente Gianni Infantino.
La propuesta fue retirada después de que se registrara el rechazo de tres confederaciones, lo que terminó obligando a la FIFA a dar marcha atrás en un proyecto que contemplaba reordenar la gestión comercial y operativa mediante una nueva estructura. En este contexto, la UEFA había anunciado que llegaría al punto de boicotear los torneos de la propia FIFA hasta que la idea quedara descartada, y además endureció su postura al sostener que Infantino “había perdido la confianza” de la máxima autoridad del fútbol europeo.
El Real Madrid, campeón europeo en 15 ocasiones, emitió un comunicado en el que calificó de positiva la determinación de la FIFA de dejar a un lado la intención de vender parcialmente los derechos comerciales de sus torneos. El club remarcó que la medida es “buena noticia para el fútbol”, para sus instituciones y, sobre todo, para los millones de aficionados del deporte.
Desde la entidad merengue también se expresó agradecimiento a la UEFA, a las confederaciones y a las federaciones, así como a “todas las instituciones” que se opusieron de manera firme y responsable al proyecto. El mensaje insistió en que esa unidad y el sentido del deber evitaron que el plan avanzara en un “momento decisivo”.
El debate se centraba en la creación de FIFA Forward Enterprise (FFE), una compañía pensada para supervisar los aspectos comerciales y operativos de las competiciones de la FIFA, incluyendo los Mundiales masculino y femenino. Dentro de esa arquitectura, el elemento más polémico era la intención de colocar en el mercado un 20% de participación a manos privadas.
El plan también provocó consecuencias internas en el organismo: Carlos Cordeiro, asesor senior de Infantino en estrategia y gobernanza, presentó su renuncia argumentando que la operación era un “mal acuerdo para el fútbol”, al tiempo que advirtió que “hipotecaría el futuro” del deporte. Además, el director de operaciones de la FIFA, Kevin Lamour, señaló que la administración del organismo había sido “engañada” respecto al proyecto.
En paralelo al giro de la FIFA, la UEFA no descartó ir más allá. El organismo europeo contempla acciones adicionales, incluida la posibilidad de promover una votación de no confianza contra Infantino en el marco suizo, un proceso que requeriría el respaldo de 43 federaciones miembros de FIFA.
La oposición al proyecto también alcanzó a otras regiones del fútbol: además de la UEFA, se manifestaron en contra Concacaf, la confederación que agrupa a Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, y la AFC, que representa a Asia.
El Real Madrid cerró su postura con una defensa del papel de los clubes en el fútbol de selecciones y en el propio Mundial. “Los clubes son la base sobre la que se construye el fútbol de selecciones y la Copa del Mundo”, sostuvo el comunicado, subrayando que son ellos quienes descubren, forman y desarrollan a los jugadores que luego ponen al servicio de las selecciones.
Para el club, el fútbol de selecciones y el Mundial son ante todo eventos de interés público y conforman un patrimonio que pertenece a naciones, aficionados y sociedad. Por esa razón, afirmó que no deberían tratarse como simples activos financieros destinados a comercializarse para beneficio de unos pocos.