Real Madrid mira a Michael Olise, pero Bayern no contempla salida a corto plazo
El mercado de fichajes vuelve a encender el debate en Alemania y España: mientras el Real Madrid ajusta su planificación para potenciar las bandas, el nombre de Michael Olise sigue apareciendo como objetivo, aunque en Múnich no se contempla una salida a corto plazo. La situación, eso sí, está condicionada por el contexto contractual y por un factor clave: la voluntad del propio jugador.
Olise, en la órbita madridista… pero Bayern no se plantea vender
En el cuadro alemán se mantiene la idea de que no habrá movimientos relevantes mientras el futbolista no empuje una salida. Con una postura histórica de “club que no vende”, el mensaje interno se refuerza por el hecho de que Olise está bajo contrato hasta el verano de 2029, lo que eleva las exigencias económicas y reduce la presión para negociar.
Incluso cuando el Real Madrid pueda haber contemplado la opción de ir a por él en una etapa posterior, el escenario actual parece distinto: en este mercado no se ve la necesidad de desembolsar grandes cantidades por Olise. De todos modos, el interés del Santiago Bernabéu mantiene el nombre del extremo sobre la mesa, alimentado por el rendimiento que ha mostrado en la campaña 2025-26.
Quick facts
- Olise fue vinculado con el Real Madrid por el interés del club en el mercado.
- En Bayern, su contrato se extiende hasta el verano de 2029, lo que sostiene el precio de salida.
- En la temporada 2025-26 acumuló 66 contribuciones de gol entre club y selección.
- Ha ganado dos títulos de Bundesliga con el Bayern.
- En el Mundial 2026 llamó la atención junto a Kylian Mbappé.
El rendimiento que dispara el valor de mercado
La atención sobre Olise no es casual. En 2025-26 registró 66 participaciones de gol contando partidos con club y selección, un dato que lo coloca como pieza diferencial. Además, suma credenciales europeas con dos títulos ligueros en su etapa en el Bayern, y su impacto volvió a ser visible en el Mundial 2026, donde coincidió en escena con Kylian Mbappé.
Ese nivel de influencia es el que explica por qué, en algún momento, se llegó a hablar de un desembolso enorme por su fichaje. En el pasado se mencionó que el Real Madrid podría estar dispuesto a pagar 223 millones de euros, una cifra que, de aceptarse, lo colocaría entre los jugadores más caros del mundo y rompería récords asociados incluso al traspaso de Neymar al PSG en 2017.
“Si el jugador pide irse, cambia todo”: la lectura desde Múnich
La clave del debate está en el comportamiento del propio futbolista. Desde el Bayern se parte de una premisa: mientras el jugador no solicite una salida, el club no tendría intención de abrir negociaciones. En esa línea, se subraya que el club solo vendería si lo decide internamente o si se instala una situación distinta por decisión del futbolista.
En ese marco, también se recordó que el Bayern rechazó ofertas muy altas en el pasado, incluso cuando se trataba de una cifra cercana a los 100 millones de euros por un jugador como Franck Ribéry, hace años. La lectura final fue clara: si llega una propuesta de 200 millones y el jugador quiere marcharse, podría reconfigurarse la conversación; si no, no habría interés en entrar en operaciones.
Entre la planificación madridista y la vía de los grandes traspasos
El Real Madrid, por su parte, no está quieto. Para reforzar la ofensiva, especialmente en las bandas, el club ya se ha movido con un acuerdo relevante por Yan Diomande, delantero ivoriano que aterrizaría por 140 millones de euros. Además, se ha insistido en que, mientras tanto, la prioridad no pasa por Olise en el corto plazo.
En cuanto a la posibilidad de una operación futura, el contexto se complica por el coste de salida: con contrato hasta 2029, cualquier intento de romper la relación contractual obligaría a discutir cifras elevadas. Por eso, en el Bayern se considera que, salvo que el jugador presione, no tendría sentido abrir un proceso que solo encarecería la negociación sin necesidad deportiva.
¿Qué futuro le espera a Olise?
El plan inmediato en el Bayern es que Olise continúe como parte fundamental del equipo, con el objetivo de volver a competir por la Champions League. La expectativa es que regrese a la dinámica junto a Harry Kane y el resto del plantel durante la temporada 2026-27.
Ahora bien, el propio guion del mercado deja una puerta abierta: si el jugador llega a pedir un cambio de rumbo, el escenario podría alterarse y hacer real la entrada madridista en algún momento de su carrera. Por el momento, la sensación dominante en Múnich es que Olise seguirá allí, salvo giro de última hora impulsado por voluntad personal.