Reyna y Freese reclaman minutos: señales de normalidad en el campamento USMNT
IRVINE, California. Tras el ambiente festivo de la sesión abierta al público del lunes, la selección masculina de Estados Unidos volvió el martes a una rutina más habitual. El entrenamiento mantuvo el formato previsto, pero además tuvo un valor especial de cara al Mundial: fue una de las primeras grandes señales de normalidad dentro del campamento.
Key takeaways
- Por primera vez desde que se abrió el trabajo en Atlanta, el grupo de 26 futbolistas completó una práctica con participación total en el mismo día.
- Cristian Roldan destacó la importancia de arrancar con intensidad y buscar un buen inicio para encarar la fase de grupos con impulso.
- Tyler Adams se reincorporó a la dinámica completa tras haber trabajado de manera individual el lunes por una estrategia de control de cargas.
- Chris Richards, afectado por una lesión de tobillo y con retraso por su compromiso europeo, ya encadena dos jornadas completas de trabajo.
- Matt Turner y el resto del plantel asumen el escenario de competencia en el arco con disposición diaria y apoyo mutuo, a la espera de la decisión final.
Normalidad en el campamento y vuelta de piezas
La preparación continuó en Irvine, el nuevo punto de concentración para el USMNT, que busca encontrar un equilibrio entre la carga del día a día y la necesidad de llegar con el mejor ritmo posible al primer partido de la fase de grupos del viernes ante Paraguay. En ese contexto, el grupo ya se muestra cómodo en las instalaciones, mientras intenta sostener la sensación de cotidianeidad en los días previos.
El martes dejó una noticia relevante: desde que el campamento inició en Atlanta hace dos semanas, ninguna sesión había contado con los 26 integrantes del plantel participando. En esta ocasión, la práctica fue completa para todo el grupo, marcando un paso importante en la continuidad del trabajo.
Entre los regresos estuvo Chris Richards, defensor de Crystal Palace. El zaguero llegó más tarde de lo habitual después de disputar la final de la Europa Conference League y, además, arribó con una molestia en el tobillo. Esa lesión había sido uno de los temas recurrentes durante esta etapa previa al Mundial, pero el panorama mejoró: Richards ya se integró al entrenamiento completo durante dos días consecutivos.
También volvió Tyler Adams. El mediocampista había realizado tareas individuales el lunes en un esquema de “load management”, es decir, control de cargas, pero el martes se sumó al trabajo total con el equipo.
En el bloque de liderazgo, Cristian Roldan, uno de los referentes más experimentados del plantel, fue señalado como una figura clave para el grupo. Su rol no se limita a la jerarquía: varios compañeros, tanto jóvenes como veteranos, se apoyan en su forma de transmitir calma y criterio en la semana más decisiva.
Roldan: intensidad inicial y saber administrar momentos
De cara a los partidos grandes, Roldan explicó cuál es la idea principal para que el equipo aproveche el impulso desde el inicio. Su mensaje fue directo: “empezar caliente”. El mediocampista espera que el plantel haya aprendido esa lección tras el duelo ante Alemania, donde el arranque y el ritmo tuvieron un peso determinante.
“Es extremadamente importante”, señaló. “Sería ideal marcar temprano, pero creo que si logramos un comienzo sólido, presionando por todo el campo, tendremos momentum de cara al tramo de los primeros quince minutos. Si lo hacemos así, estamos en una posición favorable para salir del grupo. En un torneo, el primer partido y los primeros 15 minutos resultan decisivos, y hay que estar listos. No podemos quedarnos dormidos como nos pasó ante Alemania, porque ahí es cuando pueden cambiar las cosas, y un torneo puede cambiar en ese instante”.
Pero para Roldan no se trata solo de correr al principio. También subrayó la necesidad de reconocer cuándo bajar revoluciones, quitarle aire al juego y transitar con inteligencia los pasajes complicados que, nuevamente, pueden definir el rumbo de un certamen.
“Pienso que eso llega con la experiencia y también con ser inteligentes”, comentó. “Hay momentos en el partido contra Alemania donde tal vez podríamos cometer una falta, parar un poco el ritmo, o sacar el balón fuera para reducir la velocidad y volver a presionar. O incluso patear el balón para que el equipo se reacomode y pueda recuperar intensidad en su campo ofensivo. Además, cuando el portero tiene el balón, si llevas mucho tiempo sufriendo en un bloque bajo, la pregunta es: ¿podemos resistir un poco más? Esas son cosas que tenemos que trabajar como grupo. Hay equipos que lo hacen muy bien, y nosotros podemos replicarlo”.
Incógnita en el arco y respeto en la competencia
La competencia por el puesto de portero atraviesa el campamento con tensión lógica: solo uno podrá iniciar. Por eso, dos futbolistas —entre los que se mencionó a los Matts y, con alta probabilidad, a Chris Brady como alternativa— afrontan el mismo dilema. Matt Freese había expresado el lunes que no sabía quién sería el titular; Matt Turner dijo lo mismo el martes. Mientras no se confirme la decisión, entrenarán como si fueran el elegido.
“Me apoyo en mis experiencias”, explicó Turner. “Y, obviamente, también estar siempre preparado por si me toca. Entreno todos los días y me preparo para cada juego como si estuviera jugando, sin importar lo que el entrenador determine al final”.
En este escenario, la convivencia humana y el respeto mutuo cobran un papel central. Turner habló de una relación sana entre los arqueros: “Creo que hay un respeto mutuo saludable entre nosotros. Sea cual sea la decisión final del entrenador, tenemos que respetarla y apoyarnos completamente”.
Ese clima no queda solo en el grupo de porteros. Gio Reyna también fue consultado sobre el momento de quienes pelean un puesto para el arranque del torneo dentro del equipo dirigido por Mauricio Pochettino.
“Nosotros solo buscamos mantener los hábitos correctos cada día en términos de entrenar y ser competitivos entre nosotros”, sostuvo Reyna. “Es un ambiente realmente sano. Claro que todos quieren jugar, pero todos entienden cómo funciona este equipo y cómo funciona este juego. Sea lo que sea, estoy seguro de que todos estamos dispuestos a aceptar la decisión que tome él”.
Concentración en Irvine, descanso y vida de burbuja
Estados Unidos lleva varios días en el sur de California. El equipo se mantiene, en gran medida, aislado del mundo exterior, y esa fue parte del atractivo de entrenar en Irvine: una distancia suficiente del ruido de Los Ángeles.
Entre sesiones, reuniones y trabajos tácticos, el plantel tuvo momentos para desconectar. Varios jugadores siguieron la final de la NBA entre New York Knicks y San Antonio Spurs. Joe Scally, aficionado de los Knicks dentro del equipo, describió la experiencia como algo extraño por la hora temprana del arranque en la costa oeste. Comentó que la afición está dividida: hay seguidores de Knicks dentro del plantel, pero también “haters”.
Scally fue uno de los futbolistas que aprovechó el lunes para pasar tiempo en la playa, una salida que ayudó a reiniciar al grupo. “Creo que yo y otros ocho chicos fuimos al océano ayer, y estuvo divertido. Somos un grupo especial”, comentó.
Para Turner, la separación del entorno general también le resulta positiva. Afirmó que el equipo consigue alejarse de la gente y, además, disfrutar de un contacto más directo con la naturaleza. También remarcó el contraste con Qatar: “Es un ambiente agradable donde podemos estar lejos de la gente. Te da un poco de sensación de naturaleza y simplemente disfrutas la compañía de los demás y te alejas de todo esto. Creamos nuestra propia burbuja. En Qatar era más fácil, pero aquí todo el mundo está. Nuestras familias están aquí y todo está aquí también, así que es bonito tener nuestro pequeño oasis lejos de lo demás”.