Rice vuelve para el KO: impulso clave para Inglaterra ante RD Congo
Thomas Tuchel tiene previsto recuperar a uno de sus jugadores más determinantes cuando Inglaterra entre en la fase decisiva del torneo en Norteamérica. Declan Rice no estuvo disponible para el triunfo por 2-0 ante Panamá, pero no fue por decisión táctica: el futbolista de 27 años recibió un golpe fuerte en el gemelo durante el empate sin goles previo frente a Ghana. Ahora, el mediocampista apunta a estar en condiciones para iniciar el partido correspondiente a los octavos de final.
La vuelta de Rice al trabajo no fue inmediata. Al principio, le costó sostener el ritmo de carga en los entrenamientos, aunque el panorama cambió al regresar a la última sesión antes de que el plantel emprendiera el viaje hacia Nueva Jersey. Su presencia en ese tramo final del trabajo encendió la esperanza de que pudiera llegar a tiempo. Con él fuera, Tuchel recurrió a Elliot Anderson y Jude Bellingham para sostener el equilibrio en el centro del campo.
De cara a un escenario que ya no admite errores, el entrenador alemán desea recuperar a su principal hombre para cortar balones y administrar la intensidad. “Está en un punto ideal después de su lesión. Está contento por volver, se siente libre. Necesita jugar con esta intensidad, le encanta hacerlo en este tipo de escenario”, declaró Tuchel sobre el estado del mediocampista.
Aunque la noticia de Rice alivia el vestuario, en Inglaterra conviven con un problema extra en la zona derecha de la defensa. Jarell Quansah, que venía asumiendo tareas por la baja de James, se convirtió en la última pieza afectada por una mala racha en el sector defensivo. El futbolista del Bayer Leverkusen tuvo que abandonar el campo con dificultades en el tramo final del segundo tiempo del duelo contra Panamá, lo que obligó al cuerpo técnico a revisar con urgencia las opciones disponibles para cubrir el puesto de tercera alternativa.
Tras el pitido final en Nueva Jersey, Tuchel fue contundente al describir la situación. “Fue una torcedura clásica de tobillo y tiene dolor. Él me dijo que ya lo había sentido antes y que es cuestión de días. Tiene la pierna elevada y con hielo”, explicó el técnico.
Con la ausencia de los perfiles habituales para el carril derecho, Tuchel deberá elegir entre distintas soluciones para el partido en Atlanta. Djed Spence, que sustituyó a Quansah en el último encuentro, aparece como la alternativa más lógica dentro del plantel para ocupar esa función.
Sin embargo, el entrenador también analiza variantes más conservadoras para garantizar solidez defensiva conforme el torneo entra en su etapa de “todo o nada”. La prioridad es que el equipo no pierda estructura cuando el rival suba el ritmo y exija decisiones rápidas.
En esa búsqueda, Ezri Konsa es otro de los nombres que se encuentran sobre la mesa. El futbolista de Aston Villa cuenta con experiencia para actuar como lateral y podría aportar más presencia física frente a una ofensiva aguerrida de DR Congo.
En las próximas 48 horas, Tuchel evaluará a su línea defensiva antes de tomar una determinación definitiva. La decisión principal pasa por definir si conviene repetir un esquema con un defensor más natural de perfil de lateral o si es preferible reordenar la retaguardia con una línea de cuatro más estructurada.
En el entorno del equipo también se percibe una exigencia clara: para que Inglaterra responda a su condición de candidato, el rendimiento debe dar un salto. El regreso de Rice ofrece la base necesaria para que Bellingham y los elementos más ofensivos del plantel puedan crecer con mayor libertad, aportando además la seguridad defensiva que no siempre estuvo garantizada en el partido frente a Ghana.
El camino hacia la instancia final ya quedó definido, y con Rice listo para anclar al equipo, crece la confianza en que Inglaterra pueda superar el desafío que plantea DR Congo en la eliminatoria.