Rodri enciende la ambición de España: “Voy a ganar el Mundial” ante Argentina
Desde que arrancó el torneo, en el vestuario de España se repite un mensaje con la misma fuerza y sin fisuras: “Estoy aquí para ganar el Mundial”. La consigna, impulsada por el capitán Rodri, ha ido creciendo en impacto a la par de un rendimiento cada vez más sólido de La Roja, que pese a las señales de grandeza mostradas en Norteamérica mantiene los pies sobre la tierra mientras se acerca el gran objetivo.
España aterriza en Nueva York con la mentalidad puesta en el título
| Aspecto | Dato | Contexto |
|---|---|---|
| Llegada | 3:00 a. m. (hora local) | Tras retrasos por tormentas eléctricas en Dallas |
| Base de concentración | Hotel MC Hotel Monclair | Transición a la preparación del partido final |
| Final del domingo | MetLife Stadium | Final de la “Finalissima” entre Europa y Sudamérica |
| Figura clave | Rodri | Posibilidad de un hito histórico con el Mundial |
Después del triunfo en semifinales, el futbolista del Manchester City puso freno al ruido externo y lanzó un aviso claro. “Si alguien cree que vamos a ganar un Mundial sin sufrir, se equivoca. Son de las mejores selecciones del mundo, pero el equipo ha mostrado una madurez muy importante para conquistar el torneo. Seguimos creciendo dentro de la competición: tuvimos paciencia durante el Mundial y ahora vamos a por el título”, dejó dicho el capitán.
La expedición dirigida por Luis de la Fuente ya se encuentra en la zona de Nueva York. Sin embargo, el trayecto no estuvo exento de contratiempos: el combinado tuvo que soportar varias horas de demora a causa de tormentas eléctricas en Dallas, hasta que finalmente aterrizó en el aeropuerto de Newark a las tres de la madrugada, hora local. Desde entonces, el grupo instaló su base en el MC Hotel Monclair, en el arranque de una fase ya enfocada al máximo de cara a la final del domingo en el MetLife Stadium.
El duelo tiene un sabor especial: será una especie de “Finalissima” en la que se verán las caras los actuales campeones de Europa y Sudamérica por primera vez en la historia de un torneo de este tipo. En ese escenario, Rodri está cerca de escribir una página imborrable. Si España da el golpe y se alza con el Mundial, el mediocentro podría convertirse en el séptimo jugador de la historia en reunir el Mundial, la Eurocopa, la Champions League y el Balón de Oro, uniéndose a un selecto grupo donde figuran Zinedine Zidane y Lionel Messi.
Mientras el país sueña con una segunda estrella, el ambiente interno se describe como sereno, con foco y sin exceso de euforia. Mikel Oyarzabal, uno de los jugadores que ha hablado con el tono de la calma, subrayó la necesidad de mantener la tranquilidad por encima de la excitación. “Estoy igual de tranquilo que el primer día, después del partido con Cabo Verde, cuando las cosas no salieron bien. Ni siquiera lo imaginábamos, pero ahora podemos decir con orgullo que estamos en una final de Mundial”, explicó el extremo.
Esa misma sensación la trasladó Pau Cubarsí, una de las sensaciones más jóvenes del plantel. El defensa, pese a la magnitud del momento, se mostró especialmente controlado. “Por dentro estoy muy feliz, pero estoy calmado. Los próximos días van a ser muy especiales: vamos a Nueva York, el sueño sigue vivo y de verdad queremos que el partido llegue ya”, señaló.
España llegó a la final tras una victoria “de manual” por 2-0 frente a Francia, considerada favorita antes del torneo. El partido se decidió en Dallas: los goles de Oyarzabal y Pedro Porro le dieron el triunfo a La Roja y sacudieron el guion del campeonato. En el desarrollo, el trabajo de la medular, con Rodri como eje, neutralizó por completo el peligro de Kylian Mbappé y del resto de atacantes franceses, apagando cualquier opción de remontada.
Ahora, el camino hacia la gloria tiene un único obstáculo: Lionel Messi y Argentina. Rodri entiende que el peso histórico del enfrentamiento es enorme, pero insiste en su consigna personal, la misma que marcó el inicio del torneo: “Vamos paso a paso, y queda un último paso. El equipo está eufórico, es la segunda vez en nuestra historia. Hay que disfrutarlo y ahora toca descansar y prepararse para un partido que será extremadamente difícil”, concluyó el capitán.