Rodri se queda sin brazalete en el Barça, pero gana peso como referente
La elección de capitanes del Barcelona para la temporada 2026-27 ha dejado una lectura clara dentro del vestuario: Rodri no llevará brazalete, pero su peso en el equipo ya se percibe como el de uno de los grandes referentes. El mediocampista, incorporado este verano procedente del Manchester City por 76,5 millones de euros, quedó fuera del grupo de cinco líderes pese a llegar al club tras conquistar el Mundial como capitán de España.
Hansi Flick rompió con la costumbre al designar personalmente a Raphinha y Pedri como los dos primeros capitanes. Las otras tres plazas fueron sometidas a votación entre los jugadores y recayeron en Eric García, Frenkie de Jong y Lamine Yamal. La presencia de Yamal, con 19 años, generó sorpresa ante la ausencia de Rodri, aunque el criterio interno priorizó la trayectoria dentro del propio Barcelona por encima de la experiencia acumulada en otros equipos.
Yamal lleva ya tres campañas integrado en la dinámica del primer equipo, mientras que Rodri aterrizó en el Camp Nou a mediados de agosto. Esa diferencia explica la decisión formal, pero no limita el ascendiente del nuevo fichaje en una plantilla especialmente joven.
Una referencia sin brazalete
Flick puso en valor la aportación del centrocampista después de su primera titularidad frente al Valencia, partido que terminó con un contundente 5-0. El técnico alemán destacó que Rodri ordena al equipo tanto con la posesión como en las fases sin balón. “Estamos encantados de tenerlo. Se nota todo lo que hace con el balón y sobre el campo. Da estructura al ataque, pero también al equipo cuando no tiene la pelota”, explicó.
Su carácter también quedó expuesto durante ese encuentro. Las cámaras captaron una conversación con Pau Cubarsí desde el banquillo en la que Rodri afirmó que el Valencia era “muy débil” y que no había superado el centro del campo. Al conocer que sus palabras habían sido emitidas, telefoneó personalmente al capitán valencianista, José Gayà, para disculparse. Más tarde, tras el triunfo azulgrana ante el Feyenoord en la Champions League, difundió además una disculpa pública.
La ausencia entre los capitanes oficiales tampoco ha frenado su papel como guía. En el club lo consideran una figura importante para la evolución de Marc Bernal, también de 19 años. Ambos han coincidido recientemente sobre el césped, después de que Bernal ingresara durante las victorias contra Feyenoord y Levante para formar pareja en el mediocampo con el exjugador del City.
El Barcelona entiende el brazalete como una distinción ligada a los años de convivencia, a la relación con el club y al recorrido en el vestuario. Rodri todavía no ha tenido tiempo para construir esa historia, aunque su jerarquía competitiva y su recorrido internacional lo sitúan ya entre las voces más autorizadas del grupo.
Su influencia será especialmente necesaria en un exigente tramo del calendario. En apenas doce días del próximo mes, el conjunto de Flick afrontará salidas ante Galatasaray, Real Betis y Paris Saint-Germain, antes de recibir al Real Madrid en el Camp Nou el 25 de octubre. El Clásico tendrá un matiz particular para Rodri, que rechazó el fuerte interés del equipo madrileño dirigido por José Mourinho para elegir el proyecto azulgrana en el mercado estival.