La resolución que declaró culpable al Manchester City por incumplimientos de las normas financieras de la Premier League durante nueve años ha reactivado las acusaciones contra Gianni Infantino. Rui Pinto, el informático portugués de 37 años vinculado a la difusión de documentos de Football Leaks, sostiene que el actual presidente de la FIFA intervino en 2014 para evitar castigos europeos más severos contra el club inglés y el Paris Saint-Germain.
Un caso aún abierto para el Manchester City
- Los datos divulgados públicamente por Pinto en 2018 fueron el origen de una investigación que terminó con un veredicto de culpabilidad contra el Manchester City por infracciones financieras cometidas a lo largo de nueve temporadas.
- La resolución no ha cerrado el procedimiento: todavía falta determinar la sanción que recibirá la entidad de Mánchester.
- El club tiene de plazo hasta el 2 de octubre para presentar un recurso contra la decisión de la Premier League.
- La dimensión final del castigo y el resultado de una eventual apelación pueden tener consecuencias relevantes para el futuro de la hegemonía deportiva doméstica del City.
Pinto apunta a Infantino por los acuerdos de 2014
En una publicación difundida el miércoles en la red social X, Pinto aseguró que Infantino conocía entonces las irregularidades atribuidas al Manchester City. En aquel momento, el dirigente suizo era secretario general de la UEFA.
Las acusaciones plantean que Manchester City y PSG, dos clubes respaldados por Estados, elevaron artificialmente el valor de determinados patrocinios para ajustarse a las exigencias del Fair Play Financiero. Ambos se exponían en 2014 a quedar fuera de la Liga de Campeones, pero finalmente alcanzaron acuerdos que limitaron la respuesta disciplinaria a multas.
Pinto afirmó que Infantino utilizó su posición para facilitar esos pactos, compartió documentación reservada y sorteó la actuación de la cámara investigadora. A su juicio, esa intervención impidió una investigación más profunda que podía haber terminado en una exclusión de la Champions para los dos equipos.
El portugués fue especialmente duro con el presidente de la FIFA y declaró que, por su conducta en la UEFA y posteriormente al frente del organismo mundial, considera que Infantino “no debería tener sitio en el futuro del fútbol”.
Las respuestas a las acusaciones
Cuando estas revelaciones aparecieron por primera vez, la UEFA defendió que Infantino podía colaborar en la búsqueda de soluciones para los órganos encargados de investigar los expedientes. El propio dirigente sostuvo que sus funciones incluían mantener conversaciones, intercambiar documentos y actuar de manera profesional.
El PSG también rechazó de forma tajante cualquier irregularidad. El club francés manifestó que siempre había cumplido las leyes y regulaciones aplicables, además de recordar que figura entre las entidades más auditadas del fútbol.
Presión institucional antes de las elecciones de la FIFA
La figura de Infantino afronta un nuevo foco de presión después de que la Asociación Suiza de Fútbol retirara su respaldo. La federación cuestionó aspectos relacionados con el liderazgo, la gobernanza, la transparencia y los procesos de toma de decisiones tras revisar varias polémicas recientes.
Infantino se prepara para optar a un cuarto mandato como presidente de la FIFA en marzo de 2027. Los posibles candidatos que quieran desafiarle tendrán hasta el 18 de noviembre para formalizar su campaña, en un contexto de malestar entre dirigentes europeos por su estilo de gestión y algunas de sus iniciativas.