Son Heung-min impulsa al LAFC: doblete en 35 minutos y All-Star MVP
CHARLOTTE fue escenario de una de esas historias que, aunque parezcan ajenas al fútbol por la carga humana, terminan hablando directamente de lo que pasa dentro del terreno de juego: Son Heung-Min, estrella del LAFC y flamante figura de la MLS All-Star, respondió en cancha con dos goles en apenas 35 minutos y, además, volvió a dejar claro por qué en Sudcorea es un fenómeno cultural que se vive con camisetas, banderas y acercamientos en cada paso.
Son hace historia en su primera MLS All-Star
El extremo de 34 años llegó a Bank of America Stadium con la etiqueta de “icono” y, en cuestión de minutos, la convirtió en un premio deportivo. Durante su participación, marcó dos tantos en un tramo de tres minutos y logró ser sustituido en el minuto 35. Ese impacto le valió el reconocimiento de Jugador Más Valioso del partido.
- Son anotó 2 goles en una intervención de 35 minutos.
- Los tantos llegaron en un lapso de tres minutos, tras el 0-1 inicial del cuadro de la MLS.
- Fue nombrado el mejor jugador del encuentro.
De la presión mundial al rol de embajador
Más allá de los números, el relato alrededor del surcoreano se sostuvo en el mismo eje: la responsabilidad que se le exige por su condición de referente. Salió de su país con apenas 16 años para iniciar su carrera en Alemania, y desde entonces carga con la expectativa de ser “el próximo gran salto” del fútbol de Corea. En su visión, esa presión no desaparece con la edad, pero sí se aprende a administrarla.
Antes del debut en el All-Star, Son reconoció que no todo resulta sencillo, aunque dijo estar “feliz” con el trabajo y con el compromiso de representar. También subrayó que la gente quiere escuchar y ver cosas con lo que hace, por lo que intenta dar tiempo y asumir esa responsabilidad de forma consciente.
- Con 16 años dejó Corea para comenzar su trayectoria en Alemania.
- En MLS su papel incluye no solo jugar: también actuar como embajador.
- Son afirmó que intenta no tomar la atención como algo garantizado y que busca estar disponible para el apoyo que recibe.
Respuesta tras el Mundial y el “código Son” fuera del campo
Este verano también funcionó como recordatorio de que el peso de la figura no se mide solo con títulos. Son entró al Mundial con una racha sin goles y, pese a su protagonismo, Corea del Sur quedó eliminada en fase de grupos. Además, comenzó el partido decisivo desde el banquillo y después expresó su intención de hacer lo necesario para reconectar con su gente.
En paralelo, su historial con la selección incluye momentos brillantes: se mencionan sus 56 goles con Corea, a dos del récord de Cha Bum-kun, y su éxito previo en Tottenham. Con todo, el relato insiste en que lo más distintivo de Son no es únicamente lo que anota o gana, sino la forma en que se relaciona: la sonrisa, el trato cercano y la idea de no “actuar” para encajar en expectativas ajenas.
- Corea del Sur quedó eliminada en grupos en el Mundial.
- Son no marcó en el torneo y vio desde el banquillo el partido clave de despedida.
- Acumula 56 goles internacionales; está a dos del récord de Cha Bum-kun.
Compañeros, bromas y una semana sin lesiones
El All-Star week también dejó escenas dentro del vestuario y en los entrenamientos. Ashley Westwood, compañero en el equipo de las estrellas, lo describió como “el chico amable”, una imagen que Son sostuvo con gestos incluso cuando el grupo comenzaba con cierta incomodidad. En esa etapa, fue el surcoreano quien inició bromas para romper el hielo.
Además, el torneo se vivió con una preocupación compartida: que nadie saliera lesionado. Son señaló que las molestias del viaje y el calendario existieron, pero que el mayor deseo era cuidar la integridad física.
Con rivales de élite en el mismo plantel, la convivencia tuvo momentos curiosos. Thomas Müller reaccionó con humor a la idea de que Son se mostraba “buena gente” frente a cámaras, pero que al siguiente día el extremo llegaría con el LAFC para jugar en Vancouver. Müller también comentó que Son habla muy bien alemán y que ambos conversan sobre tiempos en Alemania y sobre la comprensión mutua como futbolistas.
- Westwood recordó que Son le marcó un gol a su equipo cuando él jugaba en Burnley, tras una carrera que atravesó a toda la defensa.
- Müller aseguró que ambos hablan sobre su experiencia en Alemania y coincidencias sobre el estilo de juego.
- El objetivo general de la semana fue que el evento terminara sin lesiones.
El “hasta el final” de una estrella que vuelve a moverse
Charlotte terminó funcionando como una especie de reinicio emocional para Son: tras las obligaciones mediáticas y el Skills Challenge disputado con retraso por lluvia, llegó el partido y todo se ordenó en el guion que se le conoce. Él mismo dejó claro el motivo de su amor por el fútbol: disfrutar de la pelota, de la afición y de los compañeros, y utilizar el juego como válvula de escape ante el estrés.
En las horas posteriores al silbatazo final, Son se marchó rápidamente mientras el resto celebraba, rumbo a Los Ángeles para el siguiente compromiso con su equipo. Dijo que esta experiencia se vive una vez en la vida y que intentará aprovechar cada momento. Y aunque el tiempo pase, su mensaje fue simple: mientras siga la pelota rodando, la sonrisa no está pensada para apagarse.