Tripic provoca la expulsión de Olise en el empate de Viking ante Bayern
Viking firmó un empate memorable ante el Bayern de Múnich en el Lyse Arena, donde el 3-3 quedó marcado tanto por la resistencia del equipo noruego como por la expulsión de Michael Olise en una noche de máxima tensión. Zlatko Tripic, capitán local, fue decisivo con balón y en el pulso emocional de un encuentro que dejó al conjunto alemán sin victoria y con una baja sensible para su próximo compromiso europeo ante el Arsenal.
El equipo de Stavanger golpeó casi de inmediato. Apenas habían transcurrido 70 segundos cuando Tripic habilitó a Gianni Stensness para abrir el marcador. Más tarde, Peter Christiansen amplió la ventaja mediante un contraataque, obligando al Bayern a reaccionar en un escenario incómodo, sobre césped sintético y con una grada entregada a los locales.
La jerarquía visitante pareció imponerse con la remontada. Harry Kane marcó dos veces y Luis Díaz añadió otro tanto para dar vuelta al resultado. El delantero inglés, además, estableció una nueva marca al anotar en nueve partidos consecutivos de la Liga de Campeones. Sin embargo, el Bayern no logró sostener el control hasta el cierre.
La roja de Olise cambió el partido
El momento más controvertido llegó en el minuto 73. Olise recibió dos amonestaciones en un corto intervalo y fue expulsado después de lanzar el balón al rostro de Tripic. El capitán de Viking había protagonizado varios duelos ásperos con los futbolistas bávaros, pero completó el partido sin ver tarjeta.
La desconcentración del Bayern acabó teniendo consecuencias. En el minuto 90, Tripic volvió a aparecer como asistente para Herman Haugen, autor del gol que selló el empate y convirtió la velada en una de las más relevantes de la historia reciente de Viking.
Max Eberl, director deportivo del Bayern, admitió tras el partido que su equipo cayó en la trampa planteada por el adversario. “Tripic jugó como un bastardo. Quería ganar y nosotros nos dejamos provocar. Consiguió exactamente lo que buscaba”, resumió.
Konrad Laimer también cuestionó algunos lances del partido y la actuación arbitral. El centrocampista sostuvo que Tripic le golpeó en la cabeza con la mano y consideró que la acción debía haber sido sancionada, aunque añadió que el colegiado tomó decisiones difíciles de comprender durante el encuentro.
Kane describió al capitán rival como un futbolista inteligente, capaz de provocar faltas, demorar el juego y sacar rendimiento de cada contacto. El atacante inglés también sufrió un golpe en las costillas que reavivó una molestia anterior y necesitó pasar brevemente por el banquillo para recibir analgésicos.
Tripic, pese a ese problema físico, compareció satisfecho y reconoció que Viking había logrado alterar a Olise y a otros jugadores del Bayern. “No hizo demasiado. Seguramente estaba algo molesto y conseguimos sacarlo de su partido”, explicó. El capitán reveló además que fue recriminado por varios rivales y que, tras lo sucedido, no se atrevió a acudir al vestuario alemán para pedir una camiseta.
El atacante noruego defendió el enfoque de su equipo frente a la diferencia de nivel. “Me hace gracia que Kane me mencione, porque él también domina ese tipo de cosas y conoce el cinismo que hace falta. Si le das un partido cómodo al Bayern, la distancia de calidad es enorme. No íbamos a facilitarles nada y supimos manejar ese límite”, afirmó.
Bjarte Lunde Aarsheim, técnico de Viking, valoró el liderazgo de su capitán y la influencia que tuvo sobre el resto del grupo. “Es fundamental para nosotros. Tenemos un capitán sin miedo, que da el primer paso y logra meterse bajo la piel de uno de los mejores equipos del mundo”, señaló. Para el entrenador, esa actitud transmite energía al vestuario y resulta necesaria para competir en este tipo de citas.
El Bayern deberá recomponer su serenidad de cara a la jornada liguera del fin de semana, con Olise suspendido para el siguiente duelo de la fase de liga contra el Arsenal el miércoles. En Viking, la atención se centrará en la evolución de las costillas de Tripic, cuya presencia será seguida de cerca por los servicios médicos después de una actuación que ya forma parte de una noche histórica para el club.