Trump presiona a FIFA para revisar la roja de Folarin Balogun
Donald Trump dio el visto bueno a lo que ya venían insinuando varios medios: su influencia habría empujado a FIFA a revisar la sanción por tarjeta roja que recayó sobre Folarin Balogun. El presidente, además, mantuvo una conversación amplia sobre el asunto durante un acto en la Casa Blanca, en un contexto en el que su vínculo cercano con Gianni Infantino vuelve a colocar el foco en el peso de la política en decisiones deportivas.
La presión desde EE. UU. y el choque entre criterio arbitral y consecuencias
- Trump confirmó que su intervención habría llevado a que FIFA se inclinara por estudiar la suspensión de Balogun.
- En su intervención, el mandatario defendió que la jugada no fue una falta: sostuvo que dos futbolistas, yendo a máxima velocidad, se enredaron en una colisión sin intención.
- El presidente apuntó también a la fiabilidad del colegiado, insinuando que podría existir un historial “sospechoso”, aunque sin entrar en detalles en ese momento.
- Luego desplazó el argumento hacia el impacto deportivo: consideró desproporcionado que la tarjeta roja dejara a Balogun fuera del siguiente partido y afectara de forma “injusta” las opciones de la selección de Estados Unidos.
- Trump remarcó que solicitó una revisión a FIFA y aseguró que habló con una figura “muy respetada”, cuyo prestigio, dijo, habría aumentado considerablemente.
- El debate central que instala Trump: no solo la acción en sí, sino el castigo y el daño competitivo que produce.
- La discusión se convierte en una revisión formal: FIFA pasa a ser el escenario donde se decide si la sanción se mantiene o se ajusta.
- El argumento político se suma al deportivo, elevando la atención mediática sobre el procedimiento disciplinario.
Infantino responde: proceso legal en marcha y respeto al sistema
Gianni Infantino también se pronunció el lunes con un mensaje que busca cerrar la polémica sin entrar en el fondo del caso. El presidente de FIFA afirmó que conversa con el mandatario estadounidense de manera regular sobre temas vinculados al Mundial y que, en esta ocasión, recibió una llamada de Trump en términos similares a las que llegan desde jefes de Estado, representantes gubernamentales, figuras del fútbol y directivos empresariales de todo el mundo.
Infantino explicó que, durante la conversación, detalló que el asunto se encuentra dentro de un procedimiento legal en el que intervienen órganos judiciales independientes de FIFA. Según su postura, el desenlace lo determinarán las entidades competentes en el momento correspondiente, defendiendo que así funciona el sistema federativo y que se trata de un principio que se compromete a sostener.
Cómo nació la polémica: VAR sube la pena y la roja cambia el guion
La controversia se había encendido el domingo por la mañana, cuando se hizo público que la sanción de un partido para Balogun fue suspendida durante un año. El delantero había protagonizado una acción incómoda en la que chocó con Tarik Muharemovic y cayó con dureza sobre el tobillo del defensor. En un primer momento, el árbitro había señalado falta sobre el terreno de juego, pero el VAR decidió elevar la decisión hasta el nivel de tarjeta roja.
Reacciones tras el partido: Pochettino cuestiona, Pulisic lamenta y Balogun evita el debate
Después del encuentro, el técnico Mauricio Pochettino puso el foco en la decisión arbitral y manifestó su cuestionamiento. Christian Pulisic, por su parte, también describió el desenlace como desafortunado. Balogun, en cambio, sostuvo que no deseaba entrar a discutir el criterio empleado, en una postura que busca no alimentar más el conflicto público.
El ruido se expande en Bélgica: federación, entrenador y un “siempre es ética” en el mensaje
La decisión generó malestar en distintos niveles del fútbol belga. Rudi Garcia, entrenador, dejó un mensaje cargado de ironía y preocupación: sugirió que podía tratarse de una broma de abril, aunque el fondo de su declaración fue más serio. Señaló que la federación belga no solo se defiende a sí misma o a la selección nacional, sino que, en última instancia, defiende al fútbol en general: su integridad y sus principios éticos. Además, afirmó que, por lo que recordaba, sería la primera vez en la historia de un Mundial que se toma una determinación de ese tipo.
Garcia, no obstante, intentó reconducir la conversación hacia el rendimiento del equipo. Insistió en que, como entrenador, se concentrará en su plantel, en el partido y en el objetivo de llegar a los cuartos de final, dejando claro que no le preocupa quién figure en el once inicial de Estados Unidos.
La federación belga abre el expediente y FIFA rechaza el recurso
La Federación Belga de Fútbol (RBFA) también emitió un comunicado. Allí indicó que, para salvaguardar los derechos legítimos de todos los equipos participantes y para proteger los principios esenciales de juego limpio, tanto en ese Mundial como en ediciones futuras, la RBFA investigaría todas las alternativas posibles.
Posteriormente se supo que Bélgica presentó de manera oficial un recurso contra la decisión de FIFA. Sin embargo, FIFA desestimó la apelación.
Nuevo frente: Francia se mete por una amarilla que puede costarle una semifinal
El contexto dejó abierta la posibilidad de apelaciones similares. El lunes por la mañana, la federación francesa tomó parte en la discusión. De acuerdo con información publicada por un medio especializado, Francia habría solicitado a FIFA que revoque una tarjeta amarilla mostrada a Michael Olise durante la victoria de dieciseisavos de final de su selección frente a Paraguay el sábado.
La razón es clara: si Olise recibe otra amonestación en el partido de cuartos de final, quedaría suspendido para la semifinal en caso de que Francia avance.