Thomas Tuchel encontró en la agónica victoria 3-2 de Inglaterra ante México, coanfitrión del torneo, una noche que marcó a su selección mucho más allá del resultado. El equipo inglés superó con diez futbolistas un duelo de eliminación en Ciudad de México y el técnico considera que aquella experiencia ha reforzado la base emocional del grupo de cara a la Eurocopa 2028.
Datos clave del nuevo ciclo inglés
| Aspecto | Dato | Contexto |
|---|---|---|
| Victoria decisiva | 3-2 ante México | Partido eliminatorio jugado en Ciudad de México con Inglaterra en inferioridad numérica |
| Balance en EE UU | 8 triunfos, 1 empate y 1 derrota | Diez encuentros disputados durante el torneo |
| Próximo compromiso | España | Inglaterra recibirá a la campeona del mundo en la Liga de Naciones |
La intensidad de la celebración dejó una imagen especialmente simbólica para el seleccionador. Tras el pitido final, Tuchel envió un mensaje a un amigo en el que lamentaba no haber comido césped para conservar “algo de ese momento” dentro de sí. Así describió el impacto de una jornada que le atrapó por completo.
La euforia, sin embargo, dio paso de inmediato a una demostración de solidaridad. Jordan Henderson se rompió un brazo al caer por encima de una valla publicitaria durante los festejos. Tuchel destacó que el resto del plantel reaccionó en cuestión de segundos: los jugadores frenaron la celebración, se agruparon a su alrededor y formaron una barrera para proteger al centrocampista.
Para el entrenador, ese gesto confirmó el valor del vestuario construido durante el torneo. “Había de todo en ese partido”, explicó, antes de resaltar la empatía inmediata de todos sus futbolistas con Henderson. A su juicio, fue una escena “muy especial” y una prueba del significado que tenía el triunfo para el grupo.
Tuchel siente que la convivencia entre éxitos y momentos dolorosos ha estrechado su vínculo con los internacionales. “Ahora siento que son mis jugadores”, afirmó al referirse a una relación que, entiende, se ha desarrollado de forma natural tras compartir tanto tiempo de trabajo. El técnico aseguró que disfruta al verlos, exigirles y empujarlos, además de mostrarse orgulloso de formar parte del proceso.
El siguiente objetivo será transformar esa unión en resultados en el camino hacia la Euro 2028. Tuchel considera que Inglaterra dio otro paso adelante y se declaró ilusionado con el futuro. También admitió que la preparación de un Mundial en Estados Unidos plantea una dificultad particular, mientras que ve más viable planificar un Campeonato de Europa a través de la Liga de Naciones, en su nivel más alto.
La meta pasa por completar otros diez encuentros competitivos. El balance previo en Estados Unidos —ocho victorias, un empate y una derrota que calificó de dolorosa— representa, para el seleccionador, un punto de partida sólido. “Tenemos derecho a ir con la cabeza alta, valentía y una mentalidad positiva”, sostuvo.
Inglaterra volverá a competir a finales de mes con la visita de España, actual campeona mundial, en la Liga de Naciones. Después afrontará un exigente desplazamiento a Croacia y una eliminatoria de ida y vuelta frente a Chequia. Tuchel anunciará el viernes la convocatoria para iniciar esa serie de cuatro compromisos, que concentra desde ya toda la atención del cuerpo técnico.