Wayne Rooney prioriza los medios y aplaza su regreso a los banquillos
Wayne Rooney no parece tener prisa por regresar a los banquillos. Tras una sucesión de experiencias complejas en Inglaterra y Estados Unidos, el máximo goleador histórico del Manchester United ha encontrado estabilidad en los medios de comunicación y en nuevos proyectos junto a su familia, aunque sin cerrar definitivamente la puerta a dirigir otra vez.
Una carrera en los banquillos marcada por retos difíciles
- Rooney inició su etapa como entrenador en el Derby County, el club en el que puso fin a su carrera como futbolista. Dirigió al equipo en un contexto especialmente delicado, condicionado por una deducción de puntos que acabó provocando el descenso desde el Championship.
- Después volvió a Estados Unidos para asumir el mando del D.C. United, entidad a la que ya había representado como jugador. Su ciclo en Washington duró algo más de 14 meses y el equipo no logró acceder a los playoffs de la MLS.
- En octubre de 2023, el Birmingham City apostó por él dentro de un ambicioso proyecto respaldado por una nueva propiedad en la que figura Tom Brady. La aventura en St Andrew’s terminó a comienzos de enero de 2024: dirigió 15 partidos durante 83 días.
- Más tarde recibió la oportunidad de relanzarse en el Plymouth Argyle, que buscaba soluciones en la segunda categoría inglesa. Sin embargo, el conjunto acabó acercándose a la zona baja de la tabla durante un período de 25 encuentros bajo su mando.
Su salida del Plymouth también tuvo un componente personal. El trabajo le obligó a trasladarse al sur de Inglaterra y a pasar largas temporadas lejos de Coleen Rooney y de sus cuatro hijos, instalados en Cheshire.
Stubbs cree que pudo dar el salto demasiado pronto
Alan Stubbs, exdefensor del Everton, considera que la carrera de Rooney como técnico pudo comenzar antes de que hubiera acumulado la preparación necesaria. A su juicio, un futbolista de su personalidad y nivel puede sentirse capacitado para afrontar de inmediato un desafío de ese calibre, pero la gestión diaria exige un aprendizaje distinto.
Stubbs señaló que, con la perspectiva que dan los resultados, Rooney posiblemente habría valorado pasar más tiempo en labores de formación, observando a otros entrenadores y entendiendo sus métodos de trabajo antes de asumir puestos de máxima responsabilidad.
El excentral también subrayó que no cree que Rooney se arrepienta de haber aceptado sus anteriores empleos, pues afrontó cada uno con la intención de hacerlo funcionar. No obstante, remarcó que las circunstancias de un club pueden impedir que un proyecto salga adelante incluso cuando el entrenador cuenta con recursos.
En ese sentido, Stubbs interpretó que lo que Rooney esperaba encontrarse en Birmingham pudo diferir de lo que terminó siendo su función real dentro de la entidad.
La televisión gana terreno frente al banquillo
Desde su adiós al Plymouth, Rooney ha sido relacionado con distintos puestos vacantes, pero ninguno ha resultado lo bastante atractivo como para convencerle. También han surgido versiones sobre una posible vuelta al Manchester United como integrante del cuerpo técnico, aunque esa opción no ha pasado de la especulación.
A sus 40 años, Rooney está centrado en su papel de analista en retransmisiones en directo, programas de resúmenes y podcasts. Paralelamente, participa junto a Coleen y sus hijos en una nueva serie documental. Por ahora, esa actividad fuera de los despachos y los vestuarios parece haber relegado su regreso a la dirección técnica.