Xavi asume errores tras el empate de Países Bajos ante Grecia
Xavi asumió la responsabilidad por el flojo primer tiempo de Países Bajos y destacó la reacción del equipo tras el descanso, una mejoría que permitió a la Oranje rescatar un punto como visitante. El técnico, de 46 años, admitió que tanto su planteamiento como la alineación inicial pudieron influir en una actuación sin la intensidad necesaria.
Lejos de reprender a sus futbolistas en el vestuario, el entrenador optó por un mensaje sereno y autocrítico. “La primera parte fue muy mala. Era importante generar ocasiones desde el inicio, pero no hicimos nada. Faltaron intensidad y ambición. Fue culpa mía; quizá la alineación no era la adecuada”, reconoció.
Xavi explicó que el grupo llegó afectado al descanso, pero negó haber elevado el tono. “¿Si grité en el vestuario? No, estuve tranquilo. Los jugadores estaban algo tristes. Les dije: ‘Perdón, fue culpa mía’. Teníamos que cambiar la mentalidad”, relató.
El cambio en el mediocampo impulsó la reacción
La incorporación de tres centrocampistas modificó el desarrollo del encuentro. Países Bajos ganó control, empezó a marcar el ritmo y encontró una versión mucho más competitiva durante la segunda mitad, hasta lograr un empate trabajado lejos de casa.
Aun sin conformarse con el resultado, Xavi valoró la capacidad de respuesta de sus jugadores y consideró que el rendimiento posterior al descanso puede ser una referencia para el futuro inmediato.
“Nunca estoy satisfecho con un empate, pero forma parte del proceso. Queremos jugar como lo hicimos en la segunda parte. Estoy contento con eso. He visto dos caras, pero esto solo acaba de empezar”, afirmó.
La Oranje buscará trasladar esa recuperación anímica y futbolística a sus próximos compromisos de la Nations League, mientras Xavi continúa dando forma a un equipo con una identidad más reconocible.