Taremi denuncia “muchísima tensión” por políticas de visados de EE.UU.
Mehdi Taremi, delantero de la selección de Irán, aseguró que las medidas adoptadas por el gobierno de Estados Unidos en torno a visados y a la entrada de un árbitro somalí han dañado la imagen del país y han generado “muchísima tensión” alrededor del Mundial. El atacante, que el ciclo pasado militó en el Inter de Milán, habló en un contexto en el que la participación iraní en la Copa del Mundo, que arranca este jueves, ya llega condicionada por el conflicto bélico en la región.
Un Mundial tripartita con una preparación marcada por tensiones
- El Mundial inicia el jueves, con sede conjunta en Estados Unidos, México y Canadá, pero Irán llega con el ambiente alterado por la guerra.
- La delegación de Irán aterriza en México el domingo por la mañana, procedente de Antalya (Turquía), en un avión privado.
- El plan inicial de concentración era Tucson, Arizona, aunque por recomendación de la FIFA el grupo aceptó trasladarse a Tijuana, en la frontera mexicana.
- La mudanza permitió que jugadores y parte del cuerpo técnico viajara a territorio mexicano, pero catorce integrantes del staff fueron rechazados para ingresar a Estados Unidos.
- Los tres partidos de fase de grupos de Irán se disputarán en suelo estadounidense.
- Taremi considera que el trato recibido rompe con el “clima” habitual de cordialidad que, según su experiencia, suele acompañar a los Mundiales.
- El atacante vincula la tensión del torneo con acciones relacionadas con visados.
- El equipo aterriza en la región de México para preparar el torneo pese a las complicaciones logísticas.
Calendario del debut: primeras pruebas en California y cierre de grupo en Seattle
Irán comenzará su participación en el Mundial en Inglewood, California. Allí se medirá a Nueva Zelanda el 15 de junio, y seis días después enfrentará a Bélgica. Posteriormente, el conjunto iraní viajará a Seattle para jugar contra Egipto el 26 de junio.
Además, existe la posibilidad de un cruce directo en los octavos de final: Irán y Estados Unidos podrían encontrarse en la ronda de 32 el 3 de julio en Arlington, Texas, siempre que ambos terminen en segundo lugar dentro de sus respectivos grupos.
Mehdi Mohammed Nabi, vicepresidente de la Federación de Fútbol de Irán, fue uno de los dirigentes cuyos visados también fueron denegados. Nabi indicó que el país continúa trabajando con la FIFA para resolver la situación y subrayó que el equipo no se compone únicamente de futbolistas y entrenador, sino también de personal técnico y de gestión, “todos como uno”.
El dirigente añadió que la FIFA habría reconocido el problema y que se seguiría gestionando, con la expectativa de que se destrabe en pocos días. También remarcó que en el deporte no debería haber discriminación y que la meta es tratar a todos por igual.
La guerra y su impacto: de la incertidumbre a la concentración total
La preparación de Irán sufrió un golpe grande por la guerra iniciada el 28 de febrero, cuando Israel y Estados Unidos ejecutaron ataques aéreos contra Irán. Después, el país respondió con agresiones a bases militares estadounidenses en la región, además de ataques a infraestructura civil y energética en naciones como Baréin, Kuwait, Omán, Catar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos.
Desde el inicio del conflicto, la liga doméstica iraní fue suspendida, lo que llevó al seleccionado a entrenar en Turquía. Durante meses, la presencia del combinado en el Mundial estuvo en duda; sin embargo, la FIFA insistió desde el principio en que Irán competiría, algo que, según Nabi, finalmente parece confirmarse. El vicepresidente aseguró que el plantel está totalmente enfocado en la Copa del Mundo.
“No permitimos que nuestros jugadores se distraigan. Se mantienen concentrados en el partido. Nuestros futbolistas son profesionales: atienden el trabajo diario, los entrenamientos y el plan establecido, sin dejarse afectar por lo que ocurre fuera del campo”, sostuvo Nabi.
Sin embargo, Alireza Jahanbakhsh, delantero, admitió que el conflicto vuelve más difícil sostener la concentración. “Ha sido muy complicado, se los digo con honestidad, para cada uno de nosotros con toda la situación. Tienes que seguir revisando a tu familia, a tus seres queridos y a tu gente allá en casa, y eso repercute en el grupo”, explicó. Luego añadió que, como “Team Melli”, intentan hacer todo para que su gente se sienta feliz en medio de ese escenario.
Irán en la costa oeste: partidos cerca de una comunidad numerosa
Irán disputará dos encuentros de la fase de grupos en el área de Los Ángeles, una región donde reside aproximadamente un grupo de 140.000 iraníes expatriados. Taremi comentó que parte de ese colectivo se opone al gobierno iraní actual y que incluso ondea banderas anteriores a la revolución, pero aun así manifestó su esperanza de que la comunidad anime al equipo.
El delantero señaló que juega para iraníes en cualquier parte del mundo y afirmó: “Obviamente, algunas personas fuera de Irán, por la guerra, quizá estén en contra del gobierno, pero nosotros somos iraníes”. También insistió en que la idea es buscar la unidad y la paz, y que el equipo hará lo posible por llevar alegría a quienes viajen para apoyarlos.
Otro frente: disputa por entradas y condiciones de viaje
Además del conflicto por visados, la federación iraní informó el martes que la FIFA revocó la asignación de boletos para los aficionados iraníes en los tres partidos del Mundial que el equipo jugará en Estados Unidos.
La cantidad de entradas prevista para los seguidores era del 8% de la capacidad de los estadios. Un informante con conocimiento del enfoque de FIFA explicó que, debido a las sanciones económicas que Estados Unidos aplica contra Irán, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) impide a entidades con base en territorio estadounidense—como los organizadores del torneo FIFA26—procesar operaciones que involucren a residentes de Irán.
Esto, según esa explicación, también abarca la venta de los boletos correspondientes a la asignación iraní. FIFA, en todo caso, busca habilitar que hinchas que residen fuera del país puedan comprar entradas desde la cuota asignada a Irán.
En un comunicado, la FIFA afirmó que trabaja de manera estrecha con la Federación de Fútbol de Irán para encontrar soluciones que cumplan con la normativa y que, al mismo tiempo, amplíen las posibilidades de que los aficionados iraníes puedan asistir a los partidos.
Por otra parte, el embajador de Irán en México señaló el sábado que el plantel fue notificado de que, bajo sus condiciones de visado, el equipo debe entrar y salir del territorio estadounidense el mismo día en que juegue. No obstante, un portavoz de la federación iraní sostuvo a medios que ese extremo no sería correcto.
Para el duelo inicial de Irán ante Nueva Zelanda, el equipo volará a Los Ángeles el 14 de junio y se marchará al día siguiente del partido. Arreglos semejantes se habrían establecido para los restantes compromisos de fase de grupos del seleccionado iraní.