Aaronson, fichaje ilusionante en Leeds: el impacto que frenó su primer año
Brenden Aaronson aterrizó en West Yorkshire en el verano de 2022 como una apuesta ilusionante, después de que se materializara una transferencia de 25 millones de libras (33 millones de dólares). Sin embargo, su primer curso en el Leeds United no terminó como se esperaba: el mediocampista apenas sumó un gol y, sobre todo, el equipo cayó en una dinámica negativa que acabó con el descenso desde la Premier League.
La afición tampoco tardó en mostrar su incomodidad cuando, con el paso de los meses, algunos futbolistas parecían marcharse rápidamente. En ese contexto, Aaronson se fue cedido a Alemania para jugar con el Union Berlin. Tras esa etapa, regresó al plan competitivo del Championship en la temporada 2024-25, pero el proceso de adaptación y la necesidad de reivindicarse se extendieron más de lo deseado, manteniéndolo durante un tiempo en el radar de las críticas.
Un año que incluyó una campaña con título ayudó a que el ambiente cambiara y a que varias piezas volvieran a encajar en el proyecto. Aun así, siguieron surgiendo dudas sobre si el futbolista, con 25 años, estaba hecho para sostenerse entre los equipos de élite. En la temporada 2025-26, su capacidad de trabajo, su intensidad constante y sus cuatro goles ayudaron a inclinar la balanza, al mismo tiempo que le permitieron consolidarse dentro de los planes de su selección para disputar un Mundial en casa.
De momento no se ha alcanzado un acuerdo para renovar su contrato en Elland Road, lo que abre una pregunta inmediata: si en la ventana actual aparecieran ofertas, ¿consideraría el club negociar su salida? En ese escenario, el exdefensor de los “Whites”, Kilgallon, habló sobre el momento del jugador y su evolución. En declaraciones que realizó en exclusiva, señaló que incluso en el Championship, cuando el equipo logró ascender, hubo tramos en los que Aaronson no era del agrado de la grada. Remarcó que al inicio del curso en Premier League la situación no mejoró del todo y que, por cómo se expresaba parte del público, “habría tenido que empezar delante de él” en ciertos momentos.
El mismo Kilgallon explicó que el cambio llegó con el rendimiento sostenido: “Para los últimos tres cuartos de la temporada, casi medio año en Premier League, fue como Messi”, en el sentido de que su impacto se volvió determinante. Según el exjugador, esa mejora terminó por revertir el clima y llevó a que muchos aficionados comenzaran a reconocer que se trataba de un futbolista válido para competir al máximo nivel.
También destacó un aspecto menos medible: la actitud. “Su mentalidad es brillante”, afirmó, y añadió que por cómo lo trata el entrenador se nota que lo valora. Incluso se mostró sorprendido por el hecho de que, en su perspectiva, Aaronson no estuviera como titular habitual en el Mundial: “He visto algunos partidos y ha estado en el banquillo”.
Al profundizar en lo que Aaronson aporta al plantel de Daniel Farke, Kilgallon insistió en la importancia de mantener un vestuario sólido mientras el equipo se refuerza. “Puede ser que necesites mejorar, pero también tienes que conservar el buen ambiente del camerino. Puedes traer jugadores para subir el nivel, pero igual necesitas tener buenas personas dentro”, sostuvo. En esa línea, aseguró que Farke parece valorar precisamente ese equilibrio.
El exdefensa sumó un matiz sobre el tipo de refuerzos que conviene incorporar. Dijo haber escuchado que Brenden Aaronson es bien recibido en el vestuario y que allí el clima es positivo. A partir de esa idea, lanzó una advertencia: hay que tener cuidado con quién llega al equipo, citando ejemplos del mercado donde, a su juicio, el cambio de piezas y la inversión no siempre se traducen en armonía interna. “Mira lo de Chelsea y cosas así: el camerino parece horrible, ¿no? Tienen un montón de jugadores que han mejorado y les pagan 200 mil a la semana, pero para mí se ve envenenado. Y no creo que sea lo que Farke quiere, ni lo que quieren los seguidores del Leeds United ni los dueños”, concluyó.
Mientras tanto, Aaronson se encuentra en uno de los escenarios más visibles posibles. Mauricio Pochettino le dio la titularidad para el partido final de la fase de grupos del Mundial, correspondiente a la selección de Estados Unidos, en el Grupo D, ante Turkiye. Ahora, el jugador buscará sumar minutos en el cruce de octavos de final contra Bosnia y Herzegovina, con el objetivo de seguir avanzando en el torneo y aspirar a una participación profunda.
Cuando el campeonato internacional llegue a su fin, la atención volverá a los asuntos de club: el futuro inmediato en Leeds, su situación contractual y las posibles decisiones sobre su continuidad o una eventual salida en el mercado, especialmente si aparecen ofertas durante la ventana actual.