Nasser Al-Khelaifi descartó de forma tajante competir por la presidencia de la FIFA y dejó sin una de sus opciones más potentes a los sectores europeos que buscan una candidatura frente a Gianni Infantino. El dirigente del Paris Saint-Germain y máximo responsable del grupo European Football Clubs (EFC) aseguró en Copenhague que no tiene interés ni aspiración de asumir el mando del organismo mundial.
Al-Khelaifi se baja de la carrera
El presidente del vigente campeón de la Liga de Campeones también forma parte del comité ejecutivo de la UEFA por su cargo al frente de EFC, entidad que reúne a unos 900 clubes. Su perfil había alimentado las especulaciones: además de su peso en el fútbol europeo, es ministro del Gobierno de Qatar, país anfitrión del Mundial de 2022 y hasta ahora aliado de Infantino, lo que podía facilitarle respaldo entre federaciones asiáticas.
- Al-Khelaifi afirmó que su interés por llegar a la FIFA es “cero”.
- Consideró que no es la persona adecuada para ocupar ese puesto.
- El directivo qatarí explicó que está satisfecho con sus actuales responsabilidades y que la FIFA no encaja en sus planes.
Su negativa llega cuando el plazo para presentar candidaturas alternativas se aproxima, a siete semanas de la elección prevista para el 18 de marzo en Marruecos.
UEFA intensifica su pulso con Infantino
La presión desde Europa se ha elevado desde que fracasó, pocos días después de hacerse pública, la propuesta de crear una filial multimillonaria de la FIFA y vender participaciones de futuros ingresos de los Mundiales a inversores privados. La UEFA se ha colocado al frente de la oposición a Infantino, con la intención de impedir su continuidad antes de la votación o derrotarlo en las urnas.
En el encuentro anual de EFC celebrado en la capital danesa, Aleksander Ceferin pronunció un discurso de cerca de diez minutos cargado de críticas, aunque sin mencionar directamente al presidente de la FIFA. El dirigente esloveno sostuvo que el fútbol no necesita “emperadores” y reclamó poner límites a una forma de gestionar que, a su juicio, aparta a quienes deben participar en las decisiones.
- Ceferin denunció que se modifican normas cuando resultan incómodas.
- Cuestionó que las voces llamadas a intervenir queden excluidas.
- Advirtió contra convertir el porvenir del fútbol en una herramienta de negociación.
- También deslizó referencias a la cercanía de Infantino con el presidente estadounidense Donald Trump, incluida una alusión a un premio para un político.
Ceferin tampoco será candidato
Aunque lidera la ofensiva europea, Ceferin ya se descartó para disputar la presidencia de la FIFA. El esloveno es vicepresidente del organismo mundial y, al igual que Infantino, accedió a su cargo en 2016, en plena crisis desencadenada por investigaciones federales de Estados Unidos y Suiza contra la antigua cúpula de la FIFA.
El presidente de la UEFA podrá optar el próximo año a un cuarto y último mandato al frente de la confederación. Al-Khelaifi le pidió que vuelva a presentarse, al considerar que el fútbol necesita líderes de su perfil. Pese a que Ceferin había anunciado en 2024 que dejaría el cargo en 2027, se espera que no tenga rival en la elección de las 55 federaciones miembro de la UEFA, programada para abril en Astaná, Kazajistán.