Argentina apuesta por el recambio para un Mundial redondo con Messi
Repetir como campeón del Mundo, además de hacerlo de forma consecutiva, no sería un hecho inédito en la historia del torneo, pero sí una hazaña extremadamente poco habitual. Italia lo logró en los primeros años de la competición, conquistando el título en 1934 y repitiendo en 1938. Desde entonces, solo Brasil consiguió sostener el trofeo: lo defendió en 1962 tras haberlo ganado por primera vez cuatro años antes, y con un equipo inspirado por el talento de un joven Pelé.
Key takeaways
- Argentina llega al Mundial 2026 con una base de futbolistas muy parecida a la que ganó en Qatar, con 17 elementos del plantel de 2022 aún en la lista.
- Hay un cambio generacional en el horizonte: nueve integrantes del grupo superan los 30, mientras que solo tres tienen menos de 25 años.
- La continuidad en la selección es una firma de Scaloni: 16 jugadores del plantel actual estuvieron en el grupo que ganó la Copa América 2021.
- La carga física reciente preocupa: Enzo Fernández y Julián Álvarez suman 121 partidos cada uno entre club y selección desde el inicio de la temporada 2024-25.
- En el debut frente a Argelia, Scaloni podría ajustar el plan para gestionar bajas menores y decisiones de rol, incluyendo alternativas en laterales y mediocampo.
Argentina y la rara tarea de intentar revalidar sin castigo
En tiempos más cercanos, el Mundial como campeón defensor se volvió una tarea especialmente complicada. Francia en 2022 fue apenas el segundo vigente campeón del nuevo siglo que logró superar la fase de grupos; antes habían caído Alemania en 2018, España en 2014, Italia en 2010 y el propio conjunto francés en 2002, todos quedándose en el primer tramo.
La selección dirigida por Didier Deschamps, eso sí, llegó hasta el partido decisivo, un camino que no repetían los campeones del torneo inmediatamente anterior desde Brasil en 1998.
Con el formato actual, de 48 equipos, la competencia se vuelve más “permisiva”, y si además el sorteo acompaña, Argentina parece menos expuesta a un tropiezo prematuro en 2026. A partir de ahí, la gran pregunta es si Lionel Scaloni podrá sostener su nivel de resultados y volver a diseñar una ruta ganadora hacia el trofeo, aunque eso podría implicar una transición a mitad del torneo hacia la siguiente camada de estrellas.
Plantel, continuidad y el reto de la edad
Argentina aterrizó en Kansas City, en su base de entrenamientos, con un grupo mayoritariamente similar al que dio la talla en Qatar tres años y medio atrás. Del plantel de 26 jugadores de 2022, 17 siguen presentes. La ausencia más notoria es Ángel Di María, quien se retiró de la selección después de ser elegido Jugador del Partido en la final de la Copa América 2024.
Ese dato refuerza la consistencia que marcó la etapa de Scaloni. En el plantel actual hay 16 futbolistas que ya formaban parte del grupo que consiguió su primer gran título al mando: la Copa América de 2021. En comparación, en Norteamérica solo quedan 11 jugadores del plantel con el que Brasil compitió hace cinco años, con la peculiaridad de que esa cifra incluye a tres arqueros. Inglaterra, por su parte, mantiene apenas nueve de aquellos que llegaron a la final de la Eurocopa durante el mismo verano.
La familiaridad entre los jugadores ayudó a construir un vínculo “de hermanos” durante los últimos cinco años, pero el escenario ahora cambia: la edad empieza a ser un factor que podría aparecer justo en el momento menos conveniente.
Nueve integrantes del plantel están del “lado equivocado” de los 30. Entre ellos aparecen titulares clave como Emiliano Martínez, Rodrigo De Paul y, por supuesto, Lionel Messi, que cumplirá 39 años en su sexta participación mundialista, estableciendo además un récord histórico.
En el extremo opuesto, solo tres jugadores tienen menos de 25 años: Giuliano Simeone, Valentín Barco y Nico Paz. En esa lectura también se percibe la exclusión de nombres como Franco Mastantuono y Alejandro Garnacho.
El peso de la temporada y la posible rotación
Además de un promedio de edad alto, emerge otra inquietud: cuánto “combustible” les queda a algunos de los pilares tras un ciclo exigente. Sumado a la Copa América de 2024, 11 de esos jugadores participaron también en el Mundial de Clubes de la temporada pasada. Para varios, las últimas tres campañas se sienten como una seguidilla interminable.
Desde el arranque de la temporada 2024-25, el mediocampista Enzo Fernández y el delantero Julián Álvarez han disputado 121 partidos cada uno entre club y selección. Por eso, no sorprende que Álvarez haya necesitado ser administrado en el tramo final de la campaña de Atlético de Madrid mientras lidiaba con una molestia en el tobillo. También se espera que el desgaste de Fernández pase factura en algún momento, aun cuando hoy luce en plena forma física con 25 años.
En Alexis Mac Allister, el “kilometraje” parece estar ligado a una caída brusca de rendimiento. Aunque no estuvo presente en el Mundial de Clubes, el mediocampista de Liverpool alcanzó 119 apariciones entre club y selección en los últimos dos años. De todas maneras, se prevé que sea titular en el estreno de Argentina ante Argelia el martes. Pero si se mira lo ocurrido en la Premier League durante los últimos nueve meses, Scaloni podría tenerlo bajo vigilancia y actuar rápido si el nivel no aparece.
En febrero, tras una derrota de Liverpool ante Manchester City, Jermaine Pennant, exjugador de los Reds, opinó públicamente en redes sobre Mac Allister. Sus declaraciones fueron: “Estaba viendo el partido y me frustré, y lo tuiteé… estaba molesto. Era una rabia constructiva… señalé que, después de tu lesión en pretemporada, regresaste como una sombra de lo que eras; parece que se te fueron las piernas”. Y añadió que “en ese juego [contra City] fue literalmente un espectador, no se metió tanto, y eso fue lo que comenté: era una observación”.
El once para Argelia y la discusión sobre el recambio
Con ese escenario, Scaloni volvería a confiar en el núcleo que no ha fallado en los compromisos del torneo bajo su dirección. Se estima que siete de los titulares de la final de 2022 estarán otra vez en el once ante Argelia en el Arrowhead Stadium. Ese número podría haber llegado a diez si Álvarez, Nicolás Tagliafico y Nahuel Molina no llegaran con molestias menores que los obligan a cuidarse.
En el esquema, figuran con chances de repetir: Cristian Romero, Nicolás Otamendi, Enzo Fernández, De Paul, Mac Allister y Messi. Para reemplazar a Álvarez en la delantera estaría Lautaro Martínez, ganador del Botín de Oro de la Copa América 2024. Es un equipo que sabe ganar, pero la gran duda es si Scaloni tendrá que asumir riesgos y confiar en piezas más jóvenes para volver a llegar lejos.
La prudencia del entrenador se nota en una decisión puntual: el lateral izquierdo. Si Tagliafico no está disponible, lo lógico sería que Barco entrara al once tras un rendimiento destacado en amistosos recientes. El jugador, de Strasbourg, es un nombre que suele vincularse con un salto a Chelsea en el verano. En el tramo final, además, marcó en dos de los últimos tres partidos de Argentina, aunque con una posición algo más adelantada.
Sin embargo, Barco es lateral por naturaleza, y su energía podría aportar más dinamismo por un costado en un equipo que envejece. Aun así, el plan alternativo apunta a que el Manchester United, con Lisandro Martínez, tome el rol para encargarse del trabajo de marcar al veterano “talisman” argelino, Riyad Mahrez. Si bien Lisandro es más sólido para defender que Barco, su origen como central hace que no se espere que suba con la misma valentía cuando el equipo ataque.
En el costado derecho, Simeone estaría listo para iniciar, aunque en un puesto poco habitual como lateral. Mientras tanto, Molina y Gonzalo Montiel avanzan en la recuperación de lesiones recientes, por lo que Simeone cubriría el rol hasta que uno —o ambos— estén en condiciones de jugar varios minutos desde el banco.
La apuesta de Paz y el dilema de introducir sangre nueva
El debate más relevante sobre el recambio de Argentina gira en torno a Nico Paz, de 21 años, que se ha encendido en el fútbol italiano en las últimas dos temporadas gracias a su rendimiento con Como.
Formado bajo la guía de Cesc Fábregas, Paz anotó 13 goles y sumó siete asistencias en la campaña más reciente, ayudando a que su equipo terminara cuarto y asegurara plaza para la Champions League, un logro que llegó tras un ascenso obtenido en 2024. Al final de la temporada, fue elegido como Mejor Mediocampista en los premios de cierre de Serie A, y existe la expectativa de que Real Madrid active en el verano la cláusula de recompra incluida en su contrato.
El estilo de Paz, con lectura para el pase, disposición para asumir riesgos con el balón y una energía propia de su edad, contrasta con el tipo de desempeño que, por ejemplo, Mac Allister ha mostrado en el último tramo. Aunque parece que el mediocampista tendrá que empezar desde el banco —en parte por una molestia menor de rodilla que está trabajando—, Scaloni tendría que mantenerse abierto a incorporar juventud si el funcionamiento no termina de encajar.
Scaloni ya lo hizo antes: en Qatar, cuando el torneo estaba en marcha, metió a un Fernández que entonces tenía 21 años en un momento clave de la fase de grupos, una decisión que cambió el rumbo del equipo. Aunque la lealtad con quienes le han respondido es valiosa, si Argentina quiere completar “cuatro de cuatro” (otra vez ganar), se anticipan decisiones difíciles, sobre todo considerando que el camino hasta la final puede volverse complicado.
La ruta del Mundial: grupos y posibles cruces
Si Argentina termina primera del Grupo J por delante de Argelia, Austria y Jordania, se cruzaría en octavos con el segundo del Grupo H. Ese rival podría ser España, aunque el escenario más probable es Uruguay. Si el equipo supera esa instancia, en dieciseisavos llegaría un partido “manejable” ante el segundo de alguno de los grupos D o G: el D lo ocupa actualmente Australia, mientras que del G salen opciones como Bélgica, Egipto o Irán.
En cuartos, en cambio, todo se endurece. Portugal aparece como el favorito para encontrarse con Argentina en el último tramo si se respetan las siembras. Eso prepararía un duelo intenso entre Messi y Cristiano Ronaldo, en lo que casi seguro sería su despedida mundialista definitiva.
Con ese horizonte, la expectativa es que Scaloni tenga claro cuál es su mejor equipo cuando llegue ese punto, para intentar darle a Messi la despedida más completa posible. También hay una chance real de que el once incluya a uno o dos futbolistas más jóvenes del plantel.