Argentina vuelve a soñar: Messi marca la diferencia y encarrila la final
Con este combinado argentino, la sensación de que “todo puede pasar” se vuelve casi una costumbre. No fue únicamente Lionel Messi quien sostuvo el aire de la hinchada, aunque su influencia estuvo presente; lo decisivo fue la forma en que el campeón vigente volvió a respirar cuando el partido parecía escapársele. Otra vez, Argentina salió desde el borde en un partido de Mundial y volvió a encarrilarlo para instalarse en una final consecutiva.
De la desventaja al golpe final
El guion arrancó complicado: Inglaterra se puso por delante en el minuto 55. A partir de ahí, Messi y el resto aceleraron, y el cierre trajo dos conquistas tardías que inclinaron el duelo 2-1. Messi participó en las dos jugadas decisivas con asistencias, pero en esta ocasión no fue el “hombre mágico”; el protagonismo terminó repartido entre el equipo, que encontró el momento justo para cambiar el ritmo y el destino del encuentro.
El primer impulso llegó con Enzo Fernández. En el tramo previo, el mediocampo argentino había sufrido el manejo de una Inglaterra cargada de estrellas. Sin embargo, con el partido aún vivo, apareció el quiebre: con un solo gesto desde el pie de Fernández, el balón se acomodó y terminó entrando por el costado, superando la reacción de Jordan Pickford. El estadio en Atlanta explotó, y desde ese instante el equipo se sintió cerca del desenlace.
La historia se terminó de escribir en el descuento. Cuando el reloj apenas dejaba margen, Argentina aprovechó el empuje y tomó ventaja definitiva. El centro de Messi cayó perfecto y Lautaro Martínez apareció para definir desde corta distancia. No falló y Argentina selló el pase a la final, manteniendo la posibilidad real de volver a ser campeón del mundo.
Inglaterra resistió, Argentina lo volvió a cerrar
No fue un partido sencillo. Inglaterra, física y con la motivación al máximo, empujó a la selección argentina hasta el límite. Aun así, el campeón tiene una particularidad: suele atravesar esos momentos con la misma convicción, como si la presión fuera parte del plan. Así, aun contra un rival exigente, Argentina llegó con una oportunidad más para jugar una final y, de nuevo, para intentar arrancarle “el aliento” al planeta.
Calificaciones de los protagonistas
Rendimiento de los futbolistas de Argentina en Atlanta:
- Emiliano Martínez (6/10): mostró poca respuesta en el gol de Inglaterra. Antes, en el lapso previo al 55’, tuvo instantes más cómodos y no enfrentó demasiadas exigencias.
- Nicolás Tagliafico (6/10): fue el más sólido entre los laterales. Inglaterra introdujo cambios con Rogers en lugar de Madueke, pero Tagliafico no terminó sufriendo de forma real.
- Lisandro Martínez (6/10): recibió una amarilla en el primer tiempo y eso lo obligó a cuidarse. Su bicicleta en la secuencia del gol de Gordon fue notable, aunque dejó al equipo desacomodado para el ataque inglés que resultó determinante.
- Cristian Romero (7/10): también debió asumir una tarjeta amarilla temprano en el segundo tiempo. De todos modos, se mantuvo firme la mayor parte del partido.
- Nahuel Molina (4/10): estuvo atento a medias en el tanto de Inglaterra, ya que dejó que el extremo se metiera por detrás. Además, en el primer tiempo Inglaterra ya había atacado con frecuencia por su costado.
- Enzo Fernández (8/10): marcó el gol que cambió el partido y, desde ahí, todo pareció encaminarse. Argentina necesitaba un impulso y él lo aportó con claridad.
- Alexis Mac Allister (7/10): estuvo cerca de repetir por partida doble, pero en ambas ocasiones el poste le negó el festejo. En la segunda, esa jugada terminó influyendo de manera directa en el gol que definió la victoria.
- Leandro Paredes (6/10): cumplió con solvencia tanto con el balón como sin él. Fue, además, el primer cambio de Argentina cuando el equipo buscó más “chispa” ofensiva en el mediocampo.
- Giuliano Simeone (5/10): incomodó durante tramos del encuentro, algo coherente con su tarea de generar espacios para Messi. Sin embargo, le faltó precisión para fabricar una jugada propia de alto impacto.
- Julián Álvarez (5/10): realizó mucho trabajo de desgaste en el primer tiempo y tuvo algunas miradas al arco en la segunda parte. El esfuerzo estuvo, pero la calidad la pusieron otros delanteros.
- Lionel Messi (8/10): varios pasajes parecían prometer magia, pero no fueron para él. Tras el pase-gol que terminó siendo el tanto de Fernández, hizo lo importante en el cierre: ejecutó un centro perfecto para Martínez.
- Nicolás González (7/10): ingresó y casi de inmediato quedó cerca de la primera gran ocasión argentina, aunque Pickford respondió con firmeza. Luego tuvo otra oportunidad de cabeza, pero la envió afuera. Aportó energía, aunque no logró el remate definitivo.
- Gonzalo Montiel (6/10): sin destacar demasiado en los minutos finales, entrando en un grupo de cambios tardíos.
- Nicolás Otamendi (6/10): reemplazó a Lisandro Martínez para evitar una situación de posibles problemas por tarjetas, algo que tenía sentido.
- Rodrigo De Paul (6/10): hizo lo esperable: imprimió intensidad y carácter. También recibió una amarilla por su empuje.
- Lautaro Martínez (9/10): el héroe del partido. Es un jugador que viene demostrando desde hace tiempo su capacidad para marcar, y en esta ocasión conectó un gol enorme que aseguró el lugar de Argentina en la final del Mundial.
- Lionel Scaloni (8/10): acertó con los cambios. Argentina fue a buscar el resultado, pero lo hizo con el enfoque correcto. Además, el hecho de que Inglaterra se replegara lo suficiente permitió que los argentinos impusieran su juego en el tramo final.