El AS Monaco afronta el mercado de invierno con una prioridad innegociable: encontrar una salida para Folarin Balogun. La venta del delantero estadounidense, de 25 años, se ha convertido en una necesidad económica para cumplir los compromisos asumidos ante la DNCG, el organismo de control financiero del fútbol francés, y también en una pieza clave para corregir el desequilibrio de la plantilla.
Balogun, la operación que condiciona enero
El club del Principado esperaba traspasar al atacante durante el verano para equilibrar sus cuentas y disponer de margen de maniobra en otras posiciones. Al no concretarse aquella operación, la planificación quedó alterada de cara a la ventana de enero.
- Monaco había previsto una venta de Balogun como parte de sus compromisos financieros y de su estrategia para ajustar el balance.
- En el último día del mercado de agosto, el internacional por Estados Unidos viajó a Liverpool para pasar el reconocimiento médico previo a su fichaje por el Everton.
- La negociación se rompió en las horas finales. Tras las inquietudes planteadas por los servicios médicos del club inglés sobre su estado físico, el futbolista se sintió incómodo con la posibilidad de completar el cambio.
- La caída de la operación impidió al Monaco reinvertir como tenía planeado y dejó al equipo sin tiempo suficiente para incorporar otros perfiles.
- Ahora, la entidad pretende resolver el futuro del delantero en invierno. Si lo consigue, su idea es conservar hasta el final de la temporada a Lamine Camara y Aleksandr Golovin.
Una plantilla con carencias en los costados
La continuidad de Balogun no solo tiene consecuencias en las cuentas. También ha acentuado un problema deportivo identificado por Filipe Luís: el plantel reúne demasiados atacantes de referencia y, al mismo tiempo, carece de amplitud natural en las bandas.
La dirección ejecutiva reconoció que el plan veraniego no pudo ejecutarse por completo y mostró su disconformidad con el resultado de aquella ventana. El retraso para desprenderse de determinados jugadores redujo el tiempo disponible para cerrar refuerzos, especialmente en las zonas que el equipo necesitaba apuntalar.
En ese contexto, la posible marcha de Balogun abriría dos vías de trabajo para Monaco: aliviar la presión financiera y acudir al mercado por un extremo derecho y un mediocentro defensivo, los dos perfiles que faltan para equilibrar el grupo.
Un nuevo comienzo para el delantero estadounidense
Balogun no ha logrado reproducir en Monaco el rendimiento goleador que ofreció durante su cesión en el Reims, antes de llegar procedente del Arsenal. Una transferencia invernal supondría la oportunidad de recuperar continuidad y minutos, un aspecto relevante para mantener su lugar en la selección de Estados Unidos.
Para el Monaco, en cambio, enero será el momento de realizar las correcciones pendientes desde el verano. La salida definitiva del atacante aparece como el movimiento que puede desbloquear todo el resto de su mercado.