Barcelona contacta con el entorno de Harry Kane por un posible salto a LaLiga
El Barcelona ha encendido una luz de alerta en el mercado con un movimiento que, por ahora, se mantiene en fase exploratoria. Sin haber presentado una oferta oficial, directivos del club han contactado al entorno del delantero para sondear hasta dónde existe la posibilidad de que Harry Kane dé el salto desde la Bundesliga hacia LaLiga y, más concretamente, el Spotify Camp Nou. La operación gana atractivo por el momento: el capitán de Inglaterra se ha convertido en uno de los nombres que más ilusionan a la entidad culé tras la salida de Robert Lewandowski.
El interés del Barça se apoya en dos pilares claros. Por un lado, las actuaciones de Kane en el Mundial han reforzado su reputación en el escenario más exigente. Por otro, su rendimiento constante con el Bayern Múnich mantiene intacta la admiración de la dirección deportiva, pese a que el futbolista ya tiene 32 años. Aun así, las primeras impresiones que ha recibido el club no pintan un panorama demasiado favorable: desde su entorno se percibe que la opción, en este instante, está “fría”. Además, se da por hecho que Kane está muy cómodo en Múnich y que su vida allí pesa en cualquier decisión.
Con todo, el Barça no cierra del todo la puerta. La razón es que existe un punto de tensión entre el delantero y la cúpula del Bayern en torno a la renovación de su contrato. El vínculo actual de Kane finaliza en 2027, y aunque ambas partes se muestran abiertas a negociar, la distancia sobre la duración del nuevo acuerdo sigue siendo grande. En las conversaciones que se siguen de cerca, el ariete estaría esperando una extensión que lo mantenga ligado hasta 2030, mientras que el Bayern, por el momento, únicamente contempla añadir dos temporadas más. Esa fricción es la que, de momento, mantiene al Barça expectante, a la espera de que el problema contractual crezca y termine abriendo una ventana real de oportunidad.
Kane aterrizó en el Bayern en 2023 mediante un acuerdo cercano a los 100 millones de euros y, además, percibe alrededor de 25 millones por temporada. Si no aparece un punto de encuentro tras el cierre de su participación con Inglaterra en el Mundial, el futuro del delantero podría tomar un giro inesperado. En ese contexto, Barcelona vigila la situación con paciencia, listo para intentar aprovechar cualquier señal de que la negociación se rompa o se complique lo suficiente como para abrir la puerta a un cambio de destino.
Mientras Kane es observado, el Barça no descuida su plan alternativo. Julián Álvarez, jugador del Atlético de Madrid, continúa como el objetivo prioritario para Deco y Hansi Flick. A diferencia de lo que sucede con el inglés, el interés del argentino se percibe mucho más vivo. En la lectura interna del club, Álvarez encaja a la perfección en el sistema táctico que impulsa Flick: combina una capacidad natural para definir con eficacia con un trabajo defensivo de alta intensidad, además de ofrecer recursos asociativos que enriquecen el juego del equipo.
La búsqueda de un nuevo nueve se entiende como una respuesta directa a las exigencias del técnico alemán. Tras el fichaje de Anthony Gordon, Flick dejó claro que no está dispuesto a alterar su idea futbolística: necesita delanteros capaces de sostener con fuerza la presión del equipo. En ese marco, Álvarez aparece como la alternativa más viable y, sobre todo, la que mejor se adapta a lo que el entrenador pide en el día a día competitivo.
De momento, el foco inmediato de Kane está completamente puesto en Inglaterra durante el Mundial. Su intención es mantener el nivel mostrado y seguir sumando goles. En su horizonte inmediato aparecen el partido ante Ghana y la posibilidad de ampliar su registro en el torneo, que ya lo tiene en 10 tantos tras un doblete contra Croacia.
Además, el rendimiento reciente del delantero le permitió igualar un hito histórico: con sus dos goles, Kane empató el récord de Gary Lineker como máximo goleador británico en la historia de los Mundiales. Ahora, con la competencia aún abierta, tiene la oportunidad de superar esa marca y quedarse en solitario con el récord.