Cristiano sin remates a puerta y polémica en Portugal tras su debut en el Mundial
La primera jornada del Mundial dejó grandes actuaciones en el resto del planeta futbolístico, pero el protagonismo de Cristiano Ronaldo en el debut de Portugal no fue por fútbol, sino por falta de impacto: no logró un solo remate a puerta y su actuación terminó alimentando una polémica que ya se extendió por todo el torneo.
El debut de Portugal: un líder sin pólvora y un plan que no funcionó
- Portugal salió a competir en la primera fecha y, pese a llegar como uno de los favoritos previos, no pudo pasar del empate.
- Ronaldo apareció como referencia ofensiva, pero apenas generó peligro: se quedó sin remates entre los tres palos durante todo el partido.
- El contexto pesó: el rival fue una selección africana sin tanto cartel, y el resultado final no reflejó el supuesto favoritismo portugués.
- Martínez mantuvo al delantero en el campo durante los 90 minutos, decisión que desató una reacción crítica inmediata.
- En la parte inicial, Yoane Wissa anotó con un cabezazo en el tiempo añadido y marcó el rumbo del encuentro.
- Tras el descanso, Portugal no encontró el gol de la victoria y Ronaldo volvió a quedar muy lejos de las zonas decisivas, registrando solo nueve toques.
- Ronaldo acumuló tres disparos en el partido y ninguno fue a puerta.
- Dos de esos intentos fueron ocasiones a medias, producto de balones complicados que terminaron en envíos desviados.
- La igualdad llegó por un tanto de Yoane Wissa en el primer tiempo añadido.
- Portugal no pudo ganar en el segundo periodo pese a las oportunidades, con Ronaldo especialmente aislado.
- La decisión de alinearlo y sostenerlo todo el partido se convirtió en el foco central de las críticas hacia el seleccionador.
Martínez defendió su elección y justificó el bajón emocional
Tras el encuentro, Roberto Martínez volvió a respaldar con firmeza su decisión de no mover a Ronaldo pese a que el equipo no encontraba claridad ofensiva. El técnico sostuvo que es ilógico retirar al máximo goleador del fútbol mundial en un partido donde se necesitan goles, y aseguró que todavía no hay motivos para alarmarse.
Para argumentarlo, puso ejemplos recientes: recordó que Argentina cayó ante Arabia Saudita en 2022 y aun así terminó ganando el Mundial; y que España también perdió con Suiza en 2010 antes de levantar el trofeo. En su lectura, esas no fueron actuaciones de campeón en el arranque, pero forman parte del proceso de un torneo tan exigente.
Además, explicó que después de abrir el marcador, las sensaciones tuvieron un efecto negativo en el rendimiento: el equipo dejó de buscar riesgos, se redujo la búsqueda de espacios y se frenó la llegada al último tercio. Según su diagnóstico, el problema fue más emocional que táctico o técnico. Con esa idea sobre la mesa, remarcó que el siguiente paso es analizar lo ocurrido y mejorar para el segundo partido.
La sequía en grandes torneos: el dato que agranda la presión
Martínez puede presentar el partido como un caso aislado, pero el debate sobre Ronaldo se repite con el paso del tiempo. En el Mundial y otros torneos de máxima exigencia, el delantero atraviesa una racha negativa que ya empieza a convertirse en tema recurrente.
En eliminatorias, Ronaldo sí aportó con regularidad: marcó cinco goles en el mismo número de apariciones. También fue clave en la conquista de la UEFA Nations League con su selección el año pasado. Sin embargo, ahora acumula un tramo sin gol que se extiende a diez partidos consecutivos en competiciones mayores. Su último tanto en un Mundial se dio en el estreno de Portugal en 2022 frente a Ghana, y fue desde el punto penal.
El último gol en juego abierto en una gran cita ocurrió en la Eurocopa 2020, contra Francia, en junio de 2021. Casi cinco años después, ese mismo calendario se volvió a cruzar con el choque ante Uzbekistán, debutante del torneo.
La lectura es clara: puede ser sostenible anotar con menos presión en ligas y fases donde el margen es mayor, pero hace tiempo que Ronaldo no aparece como figura decisiva en el escenario más grande.
El dilema del once: falta de opciones… pero no faltan recambios
Uno de los argumentos para entender la continuidad de Martínez es que Portugal no cuenta, en este momento, con un abanico amplio de delanteros centro que hayan rendido de forma constante. De hecho, solo hay otro atacante netamente de área en la plantilla.
Ese rol lo comparte Joao Félix, que llega al Mundial tras una temporada de 45 contribuciones en el fútbol saudí. Su perfil es el de un segundo punta móvil detrás de Ronaldo, con 20 goles en liga. En el contexto de un equipo que necesita inspiración, Félix se presenta como el nombre con mejor forma en el torneo.
Por esa lógica, resulta llamativo que el exfutbolista del Chelsea no haya sido utilizado en el partido ante el Congo, teniendo que observar el encuentro completo desde el banquillo. Si el criterio del seleccionador acepta que Ronaldo juegue en la liga de menor exigencia relativa, entonces también debería aplicar para dar minutos a Félix, más joven y con mayor chispa en el día a día.
El otro delantero centro que también quedó fuera de la escena principal fue Gonçalo Ramos. Martínez esperó hasta el minuto 83 para meterlo en el partido de Houston en el debut de Portugal. Antes, había apostado por los extremos, con Francisco Conceicao y Rafael Leao, y aun así Ronaldo se mantuvo en el campo incluso después de la entrada del futbolista del PSG.
Ramos, el “sucesor” que se quedó esperando
Ramos en su momento parecía el relevo natural de Ronaldo. Un ejemplo fue el Mundial de 2022, cuando Fernando Santos lo ubicó como titular en un partido de octavos frente a Suiza. En aquella ocasión, el delantero respondió con un hat-trick y además asistió en el 6-1 con el que Portugal pasó de ronda.
Pero desde que Roberto Martínez tomó el mando tras la eliminación en cuartos en Qatar, Ramos tuvo que aprender a esperar oportunidades. El nuevo entrenador regresó de forma inmediata a la idea de confiar en el veterano y defendió esa dependencia con continuidad.
Ese patrón afectó el rendimiento del futbolista a nivel tanto de selección como de club. Desde la Copa del Mundo de 2022, Ramos solo ha marcado seis goles con Portugal, y desde su llegada a los gigantes franceses en 2023 rara vez aparece como titular.
El mensaje de fondo: Ronaldo puede ser útil, pero no por 90 minutos
Desde ese punto de vista, puede entenderse que Martínez mantenga a Ronaldo al inicio por su peso, por su temporada de 30 goles con Al-Nassr y por su capacidad para seguir compitiendo a pesar de los años. Además, el delantero es reconocido por el cuidado físico que mantiene su rendimiento.
Sin embargo, el problema radica en el momento de la decisión. Con Portugal necesitando un golpe de creatividad, se vio que el equipo no llevó suficiente servicio desde las bandas y no generó el volumen de juego que le permite a un delantero vivir cerca del área con opciones claras. Aun así, en el segundo tiempo ante el Congo, Ronaldo se mostró peligrosamente poco presente.
Martínez, por tanto, tiene que calibrar cuándo conviene mover la pieza y cuándo no. Aunque el capitán sea una figura respetada, el plan debe adaptarse: si la situación del partido no favorece su rol durante todo un encuentro, entonces el cambio debería llegar antes. En esa lógica, Joao Félix y Ramos aparecen como alternativas para desequilibrar desde el banquillo y aportar en el tramo decisivo.
Uzbekistán como prueba: si no llega el gol, el ruido crecerá
El próximo partido contra Uzbekistán, debutante del torneo, se convierte en una especie de examen inmediato para Ronaldo y, al mismo tiempo, para la credibilidad de la apuesta de Martínez. Si el delantero no logra cortar su sequía goleadora en el Mundial, la conversación sobre el papel que juega en el equipo y sobre el criterio de los cambios se intensificará todavía más.