Bellingham asume la culpa por perdonar dos goles ante el Inter
El Real Madrid inició su nueva campaña europea con un triunfo ajustado por 2-1 frente al Inter en el Santiago Bernabéu, aunque Jude Bellingham terminó el partido con una sensación agridulce. El centrocampista inglés valoró la victoria y el trabajo colectivo, pero asumió la responsabilidad por dos ocasiones claras que no logró convertir ante Josep Martínez.
Key takeaways
- El Madrid derrotó 2-1 al Inter en su estreno continental en el Bernabéu.
- Bellingham, de 23 años, reconoció haber desperdiciado dos oportunidades que consideró muy claras.
- Josep Martínez evitó los goles del inglés con dos intervenciones decisivas.
- El mediocampista destacó la presión alta como origen de los dos tantos madridistas.
- Bellingham elogió la adaptación del grupo al regreso de José Mourinho al banquillo.
Autocrítica pese al estreno victorioso
El inglés fue uno de los jugadores más influyentes del encuentro, pero no escondió su frustración por no haber sentenciado antes a un Inter que exigió al conjunto blanco durante varias fases. Bellingham subrayó que el rival, campeón de Italia, obligó al Madrid a trabajar y también encontró espacios pese al buen rendimiento defensivo local.
El futbolista comparó el desarrollo del choque con lo sucedido ante el Betis el fin de semana anterior: el equipo generó situaciones para marcar más, aunque le faltó acierto en los últimos metros. Aun así, puso en valor que el Madrid únicamente recibiera un gol y recordó que en la Liga de Campeones los equipos de máximo nivel suelen castigar cualquier desajuste.
Las dos acciones de Bellingham tuvieron a Josep Martínez como protagonista. En la primera, el inglés creyó tener el remate resuelto, pero el guardameta reaccionó con un brazo para impedir el tanto. En la segunda, explicó que vio llegar tarde el balón, condicionado además por la presencia de varios jugadores, y que su disparo fue bien ejecutado antes de encontrarse otra vez con la respuesta del portero.
Lejos de utilizar las paradas como justificación, Bellingham fue contundente: consideró que debía haber enviado ambas ocasiones a la red. A su juicio, un gol suyo habría reducido la tensión en la recta final y facilitado el trabajo de sus compañeros.
También analizó una jugada nacida tras un envío elevado de Brahim Díaz. El mediocampista dudó entre rematar de cabeza o controlar el balón, una indecisión que, según admitió, le hizo pensar demasiado y permitió la recuperación de Martínez. Aunque reconoció el mérito del guardameta rival, insistió en que su obligación era finalizar mejor.
La presión de Mourinho marca el nuevo camino
Bellingham mostró además entusiasmo por la etapa que comienza con José Mourinho, de vuelta en el club. El inglés destacó el trabajo del entrenador y de su cuerpo técnico para fijar exigencias tanto dentro como fuera del campo, además de transmitir con claridad el modelo de juego pretendido.
Para el centrocampista, los dos goles ante el Inter reflejaron precisamente una de las señas de identidad del nuevo proyecto: la presión intensa en campo rival. Considera que el equipo ya exhibió valores que el técnico busca implantar, aunque remarcó que todavía hay margen de corrección debido al proceso de adaptación a un nuevo entrenador y a una plantilla en construcción.
El balance de Bellingham fue, por tanto, positivo en lo colectivo y exigente en lo personal: el Madrid arrancó con victoria ante un adversario de entidad, mientras él se marcha decidido a transformar sus próximas oportunidades en goles.