Benfica golpea al Milan de Amorim con un histórico 0-2 en San Siro
El Milan arrancó la Europa League con una derrota que agrava sus dudas: cayó 0-2 ante el Benfica en San Siro y dejó una imagen preocupante tanto en ataque como en defensa. El equipo de Rúben Amorim, que venía de empatar consecutivamente en la Serie A frente a Juventus y Lazio, no encontró respuestas ante un rival portugués más sólido y efectivo.
Amorim introdujo una rotación amplia en su alineación. Omari Hutchinson y Filippo Terracciano debutaron como titulares esta temporada, mientras que Davide Bartesaghi regresó a una zaga renovada. Los cambios, sin embargo, no mejoraron el rendimiento de los rossoneri, superados por el orden y la confianza de Benfica.
Benfica golpeó en los momentos decisivos
El conjunto visitante tomó ventaja en los primeros compases mediante Dodi Lukebakio. El extremo recibió una asistencia de Jakub Kaminski, se abrió espacio ante la defensa local y colocó un remate de zurda ajustado al palo bajo, imposible para Mike Maignan.
Benfica estuvo cerca de ampliar inmediatamente la diferencia cuando Georgiy Sudakov estrelló un disparo en la base del poste lejano. Milan apenas logró inquietar en ese tramo: Terracciano probó desde larga distancia, pero Anatoliy Trubin respondió con una gran intervención.
La sentencia llegó en la segunda mitad. El Karouani desbordó y cedió atrás para Kaminski, que definió desde cerca con un disparo al techo de la portería. La acción volvió a exhibir las fragilidades defensivas de un Milan incapaz de corregir sus desajustes.
Una victoria inédita para los portugueses
El 0-2 tuvo un valor especial para Benfica. El club lisboeta consiguió por primera vez imponerse al Milan después de seis enfrentamientos sin victorias, una serie que incluía las derrotas en las finales de la Copa de Europa de 1963 y 1990.
El resultado también cobra relevancia por la gestión de la plantilla visitante. Con el duelo liguero ante el FC Porto previsto para el domingo, Benfica modificó nueve jugadores de su once inicial y dio participación, entre otros, al exdefensor del Parma Alessandro Circati.
La presión aumenta sobre Amorim
La derrota profundiza una dinámica negativa en San Siro. Desde abril, el Milan ha perdido cuatro de sus últimos seis partidos como local en todas las competiciones y recibió al menos dos goles en cada una de esas caídas.
El déficit ofensivo es otro foco de alarma. Fue la quinta ocasión con Amorim en el banquillo en la que el equipo se marchó al descanso sin marcar. Christian Pulisic ingresó en el tramo final y obligó a Trubin a intervenir, pero ni siquiera su aparición cambió el desenlace.
Además, el patrón goleador del Milan resulta llamativo: salvo un tanto, todos los goles del curso han llegado en un intervalo de cinco minutos, entre el 64 y el 69. Ante Benfica tampoco pudo romper esa tendencia ni encontrar el camino a la red.
Con la Europa League ya cuesta arriba desde la primera jornada, el Milan deberá volver a centrarse en la Serie A. Amorim necesita una reacción inmediata para que este tropiezo no derive en una crisis prematura.