Bruno Fernandes detalla su función interior en el triunfo de Portugal ante Gales
Bruno Fernandes asumió un papel alejado de la banda tradicional en el triunfo de Portugal por 1-0 ante Gales, disputado en el estadio del Sporting CP. Aunque la alineación podía sugerir una ubicación pegada al costado, el mediocampista explicó que Jorge Jesus le encomendó una función interior, orientada a dar continuidad al juego y a enlazar las líneas ofensivas.
El futbolista de 32 años detalló que únicamente ocupaba el carril exterior en fase defensiva, con la misión de seguir y presionar al lateral rival. Con balón, su radio de acción fue mucho más amplio: retrasarse para iniciar jugadas, ofrecerse como apoyo de los atacantes y participar en sociedades tanto por el centro como por los costados.
“Casi nunca estuve en el pasillo. Defendiendo sí tenía que estar allí para controlar al lateral y apretar arriba, pero la idea del entrenador es contar por dentro con alguien que conecte el juego, pueda bajar a recibir y ayudar al delantero y al segundo punta”, señaló Fernandes. El portugués remarcó que esos movimientos permitían formar triángulos y dar soluciones en las dos fases del partido.
Adaptación al plan de Jorge Jesus
La llegada de Jorge Jesus al banquillo ha introducido nuevos matices en la selección portuguesa y Fernandes se mostró dispuesto a adaptarse a cualquier necesidad táctica. Pese a su condición de especialista en la mediapunta, dejó claro que la posición inicial no es una prioridad por encima del rendimiento colectivo.
“Para este encuentro me pidió ese trabajo y ya me ha dicho que puedo actuar en distintas posiciones. Lo principal es que lo que haga sirva al equipo; daré siempre lo mejor de mí donde decida ponerme”, afirmó el creador portugués.
Portugal llevó el peso del encuentro durante buena parte de la noche, con una presencia sostenida en campo galés y control de la posesión, aunque la diferencia en el marcador fue mínima. Fernandes valoró de forma positiva la respuesta del grupo, especialmente por el escaso margen de preparación bajo las órdenes del nuevo técnico, pero admitió que aún quedan ajustes pendientes.
El mediocampista consideró que su equipo generó numerosas ocasiones y tuvo capacidad para manejar el ritmo del choque. “Estuvimos casi siempre en terreno rival y dominamos el partido con el balón. Hay cosas que mejorar siempre, independientemente del resultado, pero fue una actuación muy buena. En tres días el equipo entendió bien las ideas del entrenador, aunque todavía debemos corregir aspectos”, resumió.
Con los tres puntos obtenidos, Portugal afrontará ahora una exigente salida a Oslo para medirse con Noruega el próximo domingo. Después visitará a Dinamarca en Copenhague el 1 de octubre, antes de cerrar esta serie de compromisos en casa: volverá a enfrentarse a Noruega el 4 de octubre en el Estádio do Dragão de Oporto.