Burkina Faso entra en crisis tras la goleada 7-0 sufrida ante Argentina
La contundente derrota por siete goles sufrida en Buenos Aires ha desatado una crisis profunda en el fútbol de Burkina Faso. El resultado dejó en evidencia las graves dificultades que atravesó la selección antes del partido: problemas de visado de tránsito, vuelos con rutas prolongadas y una llegada a pocas horas del inicio, además de la ausencia de varios habituales que militan fuera del país.
Un viaje caótico antes de la goleada
La preparación del combinado burkinés quedó condicionada por una logística deficiente que obligó a la delegación a pasar varios días de viaje. El equipo no pudo completar una planificación deportiva normal y afrontó el compromiso sin algunos de sus futbolistas establecidos en ligas extranjeras.
- Los visados de tránsito generaron contratiempos en el desplazamiento.
- La expedición tuvo que utilizar conexiones y recorridos más largos de lo previsto.
- La plantilla llegó a Buenos Aires apenas unas horas antes del encuentro.
- Varios internacionales radicados en el exterior no estuvieron disponibles.
Las críticas se concentraron en la conducción de la Federación de Fútbol de Burkina Faso, presidida por el coronel mayor Oumarou Sawadogo, a quien se le reprocha no haber cubierto necesidades básicas de la selección.
El Gobierno anuncia decisiones sobre la federación
El presidente de transición, el capitán Ibrahim Traoré, cuestionó públicamente la gestión federativa y adelantó que el Estado estudia medidas inmediatas. Para el mandatario, la situación deportiva requiere una intervención de fondo para corregir los problemas estructurales.
“Nuestro fútbol está enfermo y encontraremos el remedio. Para volver a invertir hay que curar la enfermedad”, expresó Traoré, antes de asegurar que habrá “grandes decisiones” durante la semana con el objetivo de encauzar el funcionamiento del fútbol nacional.
El jefe de Estado también reveló que ya había advertido a Sawadogo sobre la posibilidad de que el Gobierno asumiera un papel directo. “Hasta ahora no queríamos intervenir en sus asuntos, pero ya no tenemos elección. Debemos hacerlo, incluso si eso trae una suspensión. Si intervenimos, será para organizar y gestionar correctamente”, sostuvo.
El riesgo de una suspensión internacional
Una intervención gubernamental sobre la federación podría colocar a Burkina Faso ante una sanción de la FIFA. El artículo 14 de los estatutos del organismo prohíbe la injerencia de terceros en las asociaciones miembro.
Si el Ejecutivo disuelve al comité ejecutivo federativo o impone una estructura paralela de dirección, la federación se expondría a una suspensión, como ocurrió anteriormente con Kenia y Zimbabue.
- La selección quedaría fuera de las eliminatorias para el Mundial y la Copa Africana de Naciones.
- Los clubes del país no podrían competir en los torneos organizados por la CAF.
- Se interrumpiría la recepción de recursos del programa FIFA Forward.
La respuesta institucional que adopte Burkina Faso en los próximos días será determinante para resolver la crisis de gestión sin comprometer la presencia internacional de sus selecciones y clubes.