Canadá se despide del Mundial 2026: derrota 3-0 ante Marruecos en octavos
HOUSTON—La selección masculina canadiense cerró su aventura en el Mundial de 2026 en los octavos de final. Cayó por 3-0 ante Marruecos, equipo ubicado como número 6 del ranking, en un duelo disputado ante una afición vibrante en Houston.
La frustración se notó dentro del campamento canadiense, pero el guion que terminó escribiéndose era, en cierta medida, el más probable: Canadá había mostrado destellos de buen fútbol durante los últimos dos años con el entrenador Jesse Marsch, aunque le faltó una victoria “de impacto” ante un rival de categoría absoluta y necesitaba conseguirla justo en el momento más grande.
En 2024, en el arranque de su etapa, el equipo de Marsch empató con Francia y luego perdió 2-0 frente a Argentina en dos ocasiones durante la Copa América. Después, también logró un 0-0 ante Colombia. Sin embargo, ninguno de esos compromisos tuvo la misma carga emocional que los octavos de final contra un conjunto que no dejó de progresar, mientras Canadá afrontaba el partido sin su capitán estrella, Alphonso Davies, y tampoco contó con el mediocampista creativo Ismaël Koné.
Un error abrió el partido
Canadá dominó gran parte del primer tiempo y sostuvo el ritmo durante el resto del encuentro, pero un descuido terminó marcando el destino del choque. En el minuto 49, una acción a balón parado colocó a Azzedine Ounahi como autor del 1-0, y desde ahí Marruecos encontró el camino para controlar la historia.
Los canadienses buscaron el empate con insistencia, aunque volvieron a quedar expuestos en el contraataque. Ounahi y Soufiane Rahimi ampliaron la ventaja, y el marcador final se cerró con un 3-0 para las “Águilas del Atlas”.
El desenlace recordó, en forma casi calcada, al debut de Canadá en la Copa América de 2024 ante Argentina: entonces también sostuvo el control en la primera mitad, llegó al descanso sin desventaja, encajó justo al 49’ y terminó cayendo 2-0 con un golpe final sobre el final.
No fue la actuación que Canadá imaginaba, pero el equipo no tiene por qué bajar la cabeza. Pocos anticipaban que llegaría hasta esta instancia del torneo, y varios de sus futbolistas clave todavía estarán por debajo de los 30 cuando llegue el Mundial de 2030.
At a glance
- Canadá quedó eliminado en octavos de final del Mundial de 2026 tras caer 3-0 ante Marruecos.
- El partido se disputó en Houston con una afición numerosa y ruidosa.
- El 1-0 llegó en el minuto 49 gracias a un gol de Azzedine Ounahi desde una acción fija.
- Ounahi y Soufiane Rahimi firmaron los restantes tantos para Marruecos.
- Marruecos avanzó a cuartos y se medirá con el ganador del cruce entre Francia o Paraguay, programado para el 9 de julio en Boston.
El inicio del encuentro dejó razones para el optimismo de cara al siguiente ciclo mundialista. Con Marsch, fue su mejor presentación ante un rival de máxima élite: Canadá se mostró más fuerte en el primer tiempo, generó 0.42 de expected goals (xG) y obligó a Marruecos a conceder cuatro córners.
En el análisis táctico, los “disparadores” de la presión desde los costados y las corridas de apoyo de los laterales fueron puntos a favor. No obstante, el problema de siempre volvió a aparecer: la definición. Es una cuestión que pesa como un sello para el equipo, ya que tiene jugadores que destacan en áreas concretas, pero le cuesta ser plenamente completo en el tramo decisivo.
Tani Oluwaseyi tuvo una chance enorme muy temprano, pero no logró concretar. En una lectura alternativa, ese tipo de oportunidad probablemente la hubiera transformado Jonathan David, aunque el delantero no entra con constancia en las posiciones que suelen generar ese tipo de finalizaciones.
Ese episodio retrató bien la realidad del conjunto canadiense: puede competir con los mejores del mundo, pero todavía le cuesta marcar diferencias en el último tercio.
El torneo y el aprendizaje del plantel
Más allá de la solidez del central de 20 años durante el Mundial, un error de criterio le costó caro: provocó el gol inicial y además le supuso la séptima tarjeta amarilla del partido.
El defensor del Fulham había llegado a tener más partidos con la selección canadiense que apariciones profesionales en su carrera. Incluso fue colocado entre los mejores centrales en las nuevas “Power Rankings” de la FIFA, que se exhiben en los estadios antes de cada encuentro. En el total del partido, ofreció una actuación destacada, y lo acompañó en su primera titularidad competitiva junto al defensor referente Moïse Bombito, aunque una mala decisión terminó alimentando la jugada que derivó en el 1-0.
Para este futbolista, aunque en el contexto del partido sea señalado como parte del desenlace, el balance del torneo puede ser positivo. Es una clase de experiencia que suele traducirse en minutos más habituales en la Premier League o en una nueva cesión provechosa esta temporada, reforzando su proyección con Canadá.
De cara al Mundial, los objetivos canadienses eran claros: ganar un partido y salir del grupo. Idealmente, incluso ir más allá y elevar el nivel del fútbol en el escenario deportivo del país. Tras el pitazo final del sábado en Houston, ese cometido puede considerarse cumplido.
En cuanto a audiencia, no había cifras inmediatas disponibles, pero es razonable pensar que más de seis millones de aficionados siguieron el partido del sábado por la tarde, considerando que los encuentros previos de Canadá promediaron más de cinco millones de espectadores. Aunque el fútbol ya era el deporte de participación más popular en Canadá, esta campaña mundialista empujó el entusiasmo del combinado masculino a otro nivel.
Tras el triunfo en el Round of 32 ante Sudáfrica, Marsch calificó a sus jugadores como “héroes canadienses”. Aunque la frase suene potente, no está completamente fuera de lugar: el fútbol de Canadá se encuentra en un punto muy distinto a nivel doméstico e internacional si se compara con lo que era apenas un mes atrás, aun cuando el equipo se quedó a las puertas de los cuartos.
Jesse Marsch mostró liderazgo y acertó en las decisiones para llevar al equipo a un foco que pocos habrían imaginado cuando la selección aparecía en el puesto 122 del mundo en 2014. Sin duda, puede considerar este Mundial como exitoso y sentirse orgulloso por lo construido.
Aun así, las limitaciones vinculadas con el perfil de sus futbolistas y las condiciones físicas han frenado el techo del equipo, y también influyeron las rotaciones y el manejo de cambios tanto durante la segunda mitad como a lo largo del torneo.
Con la situación física de Davies aparte, Marsch fue reacio a dar entrada desde el banco a Promise David, de 24 años, pese a que el delantero corpulento se ha mostrado como amenaza real cada vez que pisa el campo. Le marcó en una oportunidad importante contra Suiza, pero en el duelo ante Marruecos no ingresó hasta el minuto 79.
Canadá necesitaba un impulso para recuperar la fe tras terminar 31º de 32 selecciones en el Mundial de 2022. Ahora, quizá sea el momento de sumar a otro asistente con experiencia para acompañar a Marsch mientras el proyecto crece rumbo al Mundial de 2030.
Marruecos no afloja
Marruecos llegó a este compromiso con una racha de 34 partidos sin perder en el tiempo reglamentario. Aunque no todo fue brillante durante gran parte del encuentro, terminó llevando el control y asegurando una victoria cómoda. El contexto del partido y la presión final de Canadá influyeron en el margen definitivo.
En este Mundial, muchas selecciones tienen estrellas con desequilibrio en zonas específicas. Marruecos, en cambio, presenta pocos puntos débiles claros. Yassine Bounou respondió con tres atajadas cuando fue requerido. En las jugadas de balón parado fueron eficaces, defendieron con solidez, absorbieron la presión y administraron el resultado hasta el final.
Es evidente que el equipo se ha exigido al máximo tras los 120 minutos y la tanda de penales ante Países Bajos en los octavos, y luego afrontó otro partido físicamente demandante contra Canadá. Aun así, se ilusiona de cara a los cuartos ante Francia o Paraguay, rival que sea, por más complicado que resulte. No hay elementos para descartar que puedan volver a dar otro golpe a una potencia tradicional y prolongar el camino después de haber alcanzado semifinales hace cuatro años.
Con solo ocho equipos aún en competencia, el calendario de clubes se acerca rápido. Y este partido no pudo salir peor para el Bayern Múnich. Alphonso Davies, lateral izquierdo, ha tardado más de lo previsto en recuperarse de la lesión en el bíceps femoral sufrida a inicios de mayo, y no jugó contra Marruecos tras registrar apenas 15 minutos durante el torneo.
Aun si pudiera regresar a su mejor versión con algunas semanas de descanso, el Bayern deberá vigilar otra molestia muscular. Además, el fichaje reciente Ismael Saibari tuvo que abandonar el terreno en el minuto 22 por una lesión en el bíceps femoral.
Tras la eliminación de Canadá, en el Bayern también estarán atentos a la próxima jornada, ya que Harry Kane se enfrentará a México en el Estadio Azteca, en un escenario de altura y calor.