Cannavaro niega polémica: asegura que los controles de EE. UU. no fueron “indignos
Un vídeo difundido en televisión en Sudamérica y replicado de inmediato en redes sociales abrió un debate sobre el trato a la selección de Uzbekistán. En las imágenes se ve a jugadores siendo revisados por personal de seguridad y perros adiestrados, justo después de que el plantel descendiera del autobús antes de un amistoso de preparación mundialista contra Países Bajos, partido que terminó con triunfo 2-1 del conjunto neerlandés.
El video y las críticas: “indignos” para un equipo nacional
La escena generó numerosas acusaciones, con usuarios cuestionando si aquellos controles eran “indignos” para un equipo que se prepara para un gran torneo. La polémica creció porque el material apareció en el momento previo al duelo amistoso, alimentando la idea de que habría existido un trato especial o dirigido.
El contexto de la previa del Mundial: crisis y tensión logística
La discusión se enmarca en una etapa de construcción del Mundial marcada por diversos problemas y advertencias que ya han encendido el clima alrededor del torneo. Entre los asuntos mencionados aparecen la negativa de acceso a un árbitro somalí de primer nivel, Omar Abdulkadir Artan; retrasos severos en visados para equipos como Irán; el aumento de precios de las entradas; y alertas por condiciones extremas de calor y posibles interrupciones por tormentas en Estados Unidos.
Cannavaro sale al paso: controles obligatorios y sin selección
Para cortar la especulación, el exganador del Balón de Oro, Fabio Cannavaro, utilizó su cuenta de Instagram y se refirió a lo que calificó como “titulares engañosos”. El técnico explicó que la seguridad de alto nivel forma parte de la logística que deben atravesar todos los equipos que participan en el Mundial que se disputa en Norteamérica, y remarcó que el procedimiento no difiere del que viven los viajeros comunes, aunque se realice en lugares distintos para adaptarse a la dinámica de las delegaciones.
- Cannavaro aseguró que vio fotografías en portadas donde se mostraban los registros realizados en el aeropuerto y señaló que esas imágenes fueron acompañadas por información distorsionada.
- Subrayó que lo ocurrido fue un chequeo rutinario y estándar, sin intención de señalar o perseguir a nadie.
- Explicó que, cuando las selecciones viajan para el Mundial, no usan los accesos habituales de terminales como lo haría el público general, sino que son trasladadas directamente hacia el área de pista (tarmac) mediante autobuses destinados a las delegaciones.
Además, el entrenador detalló el porqué de esa diferencia: al evitar el ingreso a los edificios principales por motivos de seguridad y privacidad, los controles obligatorios deben ejecutarse en otro punto del recorrido. En su versión, no hubo un tratamiento excepcional ni una focalización sobre Uzbekistán, sino el mismo tipo de revisiones que se aplican a otros pasajeros, solo que en un entorno distinto.
- Indicó que los chequeos que atraviesan los viajeros en la terminal son los mismos que se realizan en el tarmac, pero directamente allí.
- Defendió que no hay “escándalo”, ni falta de respeto, ni trato indigno: se trata de una práctica habitual.
- Matizó que la revisión previa a los partidos también responde al mismo criterio operativo.
En esa línea, Cannavaro amplió que antes del amistoso contra Países Bajos el equipo fue inspeccionado en el estadio, y que ese mismo protocolo se espera de cara a cada compromiso. Según su explicación, antes de los encuentros las delegaciones pasan por controles en uno de dos escenarios: en el hotel justo antes de salir, como ocurrió con Países Bajos, o directamente en el recinto, como sucedió con su selección.
Enfoque deportivo: Uzbekistán se prepara para su debut histórico
Mientras crece el ruido alrededor de la previa, Cannavaro insistió en que el foco está en el trabajo en cancha. Uzbekistán afronta el torneo tras finalizar segundo en su grupo de clasificación y ahora tendrá un grupo exigente: enfrentará a Portugal, República Democrática del Congo y Colombia.
Para cerrar su mensaje y disipar el debate sobre el supuesto trato recibido, el técnico italiano elogió a los organizadores estadounidenses. “La verdad es que encontramos una organización impecable”, afirmó, dejando claro que, pese a las imágenes y los titulares, su equipo considera que está siendo atendido de forma adecuada durante la preparación final para el Mundial.