Carlos Baleba, la pieza que busca el Manchester United para blindar su defensa
Manchester United afronta la visita al Fulham del domingo con la defensa en el centro de todas las miradas y con la posibilidad de que Carlos Baleba se convierta, cuando supere su lesión de ligamentos en el tobillo, en una pieza clave para equilibrar al equipo. Sin embargo, su estreno podría retrasarse hasta después del primer parón internacional de la temporada 2026-27: tras el encuentro en Craven Cottage, la competición doméstica quedará detenida durante tres semanas.
El conjunto dirigido por Michael Carrick llega al último compromiso antes de la pausa golpeado por dos derrotas consecutivas. Primero cayó ante el Manchester City en un derbi marcado por la polémica y, poco después, quedó eliminado de la Carabao Cup en Old Trafford frente al Brighton. El golpe copero resultó especialmente doloroso: los Red Devils se habían puesto 2-0 antes de cumplirse diez minutos, pero se descompusieron tras el descanso, con una zaga muy renovada que dejó numerosos espacios.
Los problemas, no obstante, no se limitan a las rotaciones. Harry Maguire, Lisandro Martínez y Luke Shaw tampoco han logrado consolidar la solidez esperada. United ha encajado siete goles en sus cuatro primeros partidos de Premier League y su única portería a cero de la campaña llegó en la victoria de Champions League contra Sabah.
Baleba, una posible respuesta para el mediocampo
La recuperación de Baleba puede ofrecer una solución a una de las principales carencias del equipo: la falta de protección delante de los centrales. El mediocampista de 22 años aporta despliegue, agresividad y capacidad para cerrar los avances rivales desde una posición de contención.
El exlateral derecho Simpson considera que su presencia será necesaria, pese al talento que reúnen Youri Tielemans, Kobbie Mainoo y Bruno Fernandes con la pelota. “En posesión, esos tres pueden ser extraordinarios; en los entrenamientos serían impresionantes. Pero sin balón es donde está el problema. La defensa está demasiado expuesta porque no tiene suficiente resguardo por delante, y por eso Baleba puede hacer falta”, sostuvo.
El club no reforzó su línea defensiva en el mercado de verano, ya fuera por no encontrar los perfiles adecuados o por no poder cerrar operaciones dentro de las condiciones económicas deseadas. Además, Carrick ha devuelto al equipo a una defensa de cuatro, dejando atrás el esquema con tres centrales y carrileros que Rubén Amorim mantuvo durante su etapa en el banquillo.
Ese cambio también abre el debate sobre la adaptación de algunos futbolistas. Simpson recordó que Diogo Dalot actuó como carrilero izquierdo, Patrick Dorgu por la derecha y Noussair Mazraoui también ocupó ese rol. Sobre Dorgu, entiende que pudo haber sido incorporado pensando en esa posición, aunque duda de que encaje plenamente en ella: considera que todavía es un jugador “verde” para sostener de forma constante las exigencias defensivas y ofensivas de un carrilero.
El análisis del antiguo defensor también alcanzó a sus compañeros de banda. De Dalot destacó su recorrido físico y sus incorporaciones, pero cuestionó su producción en los últimos metros, especialmente a la hora de generar centros decisivos. A Mazraoui lo definió como un lateral de perfil más defensivo, mientras que apuntó que Shaw ya no puede abarcar tantas acciones como antes.
United deberá sobrevivir al tramo de otoño y al inicio del invierno con los recursos actuales, ya que una nueva ventana para buscar refuerzos no se abrirá hasta enero. La vuelta de Baleba puede aliviar una fragilidad evidente en la medular, pero el diagnóstico dentro del entorno del equipo es claro: si quiere volver a competir seriamente por los grandes títulos, necesitará más incorporaciones.