Carragher cuestiona a Mourinho pese a la agónica remontada del Real Madrid ante Roma
El Real Madrid salió vivo del Stadio Olimpico con una victoria por 4-3 ante la Roma, pero la remontada europea dejó una sensación inquietante en torno al equipo de José Mourinho. A falta de ocho minutos para el final del tiempo reglamentario, el conjunto blanco perdía 3-1 y parecía encaminado a una derrota de enorme impacto, antes de encontrar una reacción final que sostuvo su pleno de triunfos en la competición continental.
Carlos Espi, uno de los refuerzos del verano, activó la recuperación madridista en una noche que terminó con los goles de Kylian Mbappé, Endrick y Antonio Rüdiger para completar el 4-3. El desenlace evitó un tropiezo severo, aunque también volvió a exponer los problemas de un equipo incapaz de controlar largos tramos del encuentro y vulnerable en defensa.
La falta de solidez resulta especialmente llamativa por el perfil de Mourinho, un técnico históricamente asociado a conjuntos compactos, ordenados y difíciles de desbordar. Sin embargo, su Madrid ha mostrado una estructura irregular en el inicio de curso, con la capacidad ofensiva de sus figuras como principal argumento para resolver partidos que se le complican.
La presión de alinear a las estrellas
Jamie Carragher cuestionó que el actual Madrid pueda representar la identidad habitual del entrenador portugués. Para el exdefensa inglés, la acumulación de grandes atacantes condiciona cualquier intento de dar mayor equilibrio al centro del campo o reforzar la organización colectiva.
“Es muy complicado lograrlo cuando tienes tantos futbolistas ofensivos de gran nivel. En un club de esa dimensión tienes que ponerlos”, afirmó Carragher. En su opinión, un entrenador no dispone de plena libertad para retirar a una estrella de ataque e introducir un mediocampista extra con el objetivo de proteger al equipo.
El análisis apunta a una dificultad que, para Carragher, afectaría a casi cualquier técnico que llegue al Bernabéu: “Tienen que adaptarse a ser entrenador del Real Madrid”. Mourinho, remarcó, ha demostrado a lo largo de su carrera que es un preparador estructurado y metódico, pero las exigencias de la plantilla actual le impedirían plasmar completamente esa versión.
Las remontadas y los goles agónicos han evitado que el proyecto entre en crisis abierta, aunque no han despejado las dudas. Carragher considera que el Madrid transmite la imagen de estar sobreviviendo partido a partido, sin una autoridad clara: logra lo suficiente para que no parezca que todo se derrumba, pero todavía está lejos de resultar convincente.
La urgencia aumenta por el contexto del club, que encadena ya tres temporadas consecutivas sin levantar un título. Además, el Barcelona ha abierto una brecha importante en el liderato de La Liga, por lo que el próximo Clásico aparece como una prueba decisiva para las aspiraciones blancas.
Una derrota frente a su gran rival podría comprometer muy pronto la pelea por el campeonato. Mourinho necesita corregir con rapidez los desajustes defensivos y recuperar estabilidad antes de ese duelo, con el objetivo de sostener la campaña doméstica y poner fin a la sequía de trofeos del Real Madrid.