Carrick, bajo presión en Manchester United: Eddie Howe aparece como alternativa
Manchester United llega al duelo del domingo ante Leeds en Elland Road con Michael Carrick bajo una presión creciente. El equipo acumula cinco partidos sin ganar, ha firmado apenas dos triunfos en nueve encuentros de todas las competiciones y la directiva ya contempla alternativas en el banquillo, entre ellas la de Eddie Howe.
Un impulso inicial que se ha diluido
El club recurrió a Carrick a mediados de enero, después de la destitución de Ruben Amorim y del breve periodo de Darren Fletcher como técnico interino. El excentrocampista, ganador de títulos nacionales y europeos durante su etapa como jugador en Old Trafford, comenzó con resultados que alimentaron la ilusión.
Su estreno incluyó una victoria en el derbi frente al Manchester City y posteriormente un triunfo a domicilio contra Arsenal, entonces encaminado hacia el título. Carrick terminó llevando al United al tercer puesto, pero el mercado estival no trajo una gran inversión para reforzar una plantilla que sigue mostrando carencias en varias posiciones.
La situación de la actual campaña ha reabierto las dudas sobre el proyecto. El United ya quedó eliminado de la Carabao Cup y su rendimiento en la Premier League lo ha dejado lejos de los puestos de cabeza.
- Dos victorias en nueve partidos entre todas las competiciones.
- Racha vigente de cinco encuentros sin ganar.
- Seis puntos obtenidos en seis jornadas de Premier League.
- Decimotercera posición en la clasificación liguera.
- Eliminación ya consumada en la Carabao Cup.
Howe aparece como posible alternativa
Eddie Howe, antiguo entrenador de Bournemouth y Newcastle, es uno de los nombres que podría ganar fuerza si el club decide relevar a Carrick. El técnico inglés dejó Newcastle en julio, tras cerca de cinco años en St James’ Park, y en Old Trafford existe preocupación por la posibilidad de que encuentre pronto otro destino.
Sin embargo, Paul Parker, exdefensor del Manchester United, considera que la entidad debería mantener su apuesta por Carrick. Para Parker, Howe tendría motivos para cuestionarse si el contexto actual del club encaja con sus aspiraciones.
“Yo seguiría con Carrick”, sostuvo Parker. “Si se piensa en Eddie Howe, después de lo que vivió con las personas para las que trabajaba antes, habría que preguntarse si desea entrar en una situación parecida”.
El exinternacional inglés puso el foco en la capacidad de inversión, la posibilidad de que Howe forme su propio cuerpo técnico y los problemas estructurales que, a su juicio, condicionan el trabajo de cualquier entrenador. “No parece un encaje ideal con el Manchester United tal como está ahora. Lo que sucede en los niveles superiores termina afectando a todo: al vestuario, a las decisiones y al funcionamiento general”, afirmó.
Críticas a la planificación y al mercado
Parker también cuestionó la política de altas y bajas del club. Entiende que United ha vuelto a gastar, pero que continúa teniendo dificultades para desprenderse de futbolistas y renovar con agilidad una plantilla que necesita cambios.
“Compran jugadores, pero les cuesta muchísimo venderlos. Hay futbolistas que permanecen allí y parecen conformes con esa situación”, señaló. En su opinión, Howe deberá elegir cuidadosamente su próximo reto y buscar una estructura que comparta una ambición real por competir al máximo nivel.
El exdefensor cree que dirigir al United conserva un enorme prestigio, especialmente por lo que supondría ganar la liga con el club, pero advierte que hoy no existen las condiciones para aspirar a ese objetivo. Los Red Devils no levantan la Premier League desde la retirada de Sir Alex Ferguson en 2013 y siguen arrastrando problemas tanto dentro como fuera del campo.
Leeds, una prueba decisiva para Carrick
La derrota por 2-0 ante Atlético de Madrid en la Champions League agravó el ambiente. Leny Yoro fue expulsado en ese partido y Lisandro Martínez expresó públicamente su frustración tras el pitido final.
Con la continuidad de Carrick en cuestión, la visita a Leeds se presenta como un examen determinante. Un resultado positivo puede darle aire al técnico y frenar el debate sobre su sustituto; otro tropiezo aumentaría la presión sobre un Manchester United que vuelve a buscar estabilidad.