Carrick, bajo presión tras la eliminación del Manchester United en la Carabao Cup
Manchester United atraviesa un momento crítico tras quedar eliminado de la Carabao Cup ante Brighton, que remontó un 2-0 en Old Trafford para imponerse por 3-2 en la tercera ronda. Los tantos iniciales de Shea Lacey y Mason Mount parecían encaminar una noche tranquila para los Red Devils, pero el equipo se descompuso y permitió una reacción visitante que agravó la tensión alrededor de Michael Carrick.
La caída dejó además un dato especialmente preocupante: hacía medio siglo que el United no desperdiciaba en casa una ventaja de dos goles para terminar perdiendo. Al pitido final, la frustración se trasladó a las gradas. Desde el Stretford End hubo abucheos dirigidos al equipo y cánticos de protesta contra el banquillo y la plantilla.
El revés copero se suma a un inicio muy irregular en la Premier League, donde el conjunto de Old Trafford solo ha conseguido una victoria en las primeras cuatro jornadas y ya sufrió dos derrotas. En el balance global de la temporada, Carrick acumula tres tropiezos en seis compromisos de todas las competiciones.
La defensa, en el centro de las críticas
El exdelantero Gabby Agbonlahor cuestionó con dureza el rendimiento defensivo del United, especialmente el de la línea formada por Diogo Dalot, Leny Yoro, Ayden Heaven y Noussair Mazraoui. Para él, el equipo fue demasiado vulnerable, concedió espacios con facilidad y firmó una de las actuaciones atrás más pobres que recuerda en los últimos años.
Agbonlahor también puso en duda la actitud de varios futbolistas durante la remontada de Brighton. Señaló que el grupo dio la impresión de rendirse y mencionó a Joshua Zirkzee, a quien vio frustrado y poco implicado, como si su situación en Manchester estuviera afectando a su rendimiento. Su diagnóstico fue contundente: al United le marcan con demasiada facilidad y no se aprecia con claridad cuál es su propuesta de juego.
La situación ha abierto el debate sobre la continuidad de Carrick, pese a que el técnico de 45 años firmó este año un contrato permanente hasta 2028. Agbonlahor considera que una derrota ante Fulham este fin de semana, unida al posterior parón internacional de tres semanas, podría llevar a la directiva a estudiar posibles alternativas si la mala dinámica se prolonga durante cuatro o cinco partidos más. Aun así, entiende que el entrenador conserva el puesto por ahora.
Carrick, por su parte, rechazó sentirse amenazado por el ruido externo. Tras la eliminación, aseguró que no se siente bajo presión y que los comentarios ajenos no le afectan, aunque admite comprender cómo funciona el entorno que rodea al club.
El contraste con la pasada campaña es evidente. El actual entrenador fue celebrado después de devolver al Manchester United a la Champions League, con 12 triunfos en 17 partidos, pero aquel impulso inicial ha quedado atrás. La fragilidad atrás, la falta de liderazgo en el campo y la imagen de desconexión ante Brighton son problemas que deberá corregir con urgencia.
La próxima prueba será el domingo ante Fulham en Craven Cottage. El encuentro adquiere una dimensión mayor por la llegada inmediata del largo parón de selecciones: un resultado negativo en el oeste de Londres incrementaría la presión sobre Carrick y podría empujar al club a plantearse cambios antes de que la temporada se complique todavía más.