Carrick tilda de “ridícula” la presión sobre su cargo en el Manchester United
Michael Carrick descartó que su continuidad en el Manchester United esté en duda pese al irregular comienzo de temporada y calificó de “ridículo” pensar que su cargo pueda depender de apenas unos resultados adversos. El técnico afronta un momento delicado tras encadenar derrotas en Old Trafford ante Manchester City y Brighton, pero mantiene intacta su confianza en el proyecto.
El United solo ha logrado dos triunfos en sus seis partidos oficiales de la nueva campaña, una dinámica que ha intensificado las críticas después de una semana especialmente complicada. La caída en el derbi frente al City generó polémica y, el miércoles, el equipo desperdició una ventaja de dos goles para terminar perdiendo 3-2 contra Brighton en la Carabao Cup.
Carrick, que obtuvo el puesto de manera permanente después de ganar 12 de los 17 encuentros que dirigió como interino la pasada temporada, no considera que dos o tres malos resultados alteren su panorama. “No pienso en cuánto tiempo me queda en el puesto. En una posición como la mía es ridículo enfocarlo así. Hemos tenido dos o tres partidos sin los resultados que queríamos, y para mí son demasiados porque odio perder, pero eso no significa que el mundo se venga abajo”, afirmó.
Carrick asume la responsabilidad
El entrenador también respondió con firmeza a quienes le reclaman una reacción más visible, tanto ante los micrófonos como durante los partidos. Carrick cuestionó qué tipo de demostración emocional se espera de él y remarcó que la frustración por las derrotas no condiciona su capacidad para analizar y corregir al equipo.
“No nos gusta perder partidos. Claro que siento esa emoción cuando perdemos, pero no cambia mi forma de pensar sobre lo que debemos hacer después”, explicó.
Tras la eliminación ante Brighton, Carrick ya había asumido públicamente el peso del resultado. Este viernes reiteró que no buscará excusas ni trasladará la culpa a los jugadores, el cuerpo técnico o cualquier otro integrante de la institución.
“Para eso estoy aquí. Es mi responsabilidad y no tengo ningún problema con ello”, señaló. “No se trata de buscar culpables. Muchas veces se intenta encontrar a alguien o algo a quien señalar, y eso puede convertirse en una obsesión. Si quieren culparme a mí, no hay problema”.
El técnico sostuvo que la salida pasa por hallar soluciones colectivas y elevar el rendimiento de todos los sectores del club, desde la plantilla y el staff hasta la propiedad y la afición. “Sabemos adónde queremos llegar y queremos hacerlo rápido”, concluyó Carrick, decidido a revertir el mal inicio antes de que la crisis deportiva se agrave en Old Trafford.