Carrick zanja críticas: no faltó pasión, fueron los momentos decisivos vs Hull
Michael Carrick rechazó de plano las críticas a la intensidad de su Manchester United tras la derrota del equipo en la primera jornada de la Premier League, subrayando que el problema del 2-0 encajado ante el Hull City en el MKM Stadium no fue una supuesta falta de pasión, sino los momentos decisivos que inclinaron el partido.
El estreno liguero del conjunto inglés terminó con un golpe temprano: Hull, recién ascendido, aprovechó dos acciones a balón parado para marcar por duplicado y dejar a los de Carrick sin respuesta. Tras el encuentro, el entrenador fue interrogado sobre si la “falta de pasión” había sido responsable de un primer tiempo discreto, en el que el rival encontró la vía del gol desde los saques preparados.
Carrick contestó con contundencia. “Es ridículo”, afirmó, insistiendo en que perder no significa que el equipo no se “preocupe” o no muestre entrega. Ante la insistencia sobre si los futbolistas del Hull habían exhibido más “pasión” e “intensidad”, el técnico fue aún más directo: negó que esa explicación encajara con lo ocurrido y apuntó a que ambos tantos llegaron desde jugadas de estrategia, mientras que el resto del partido les dejó oportunidades. Para él, el desenlace se definió por esos instantes concretos.
Luke Shaw, en declaraciones para Viaplay, también defendió la reacción del equipo y el espíritu del grupo. El lateral aseguró que la plantilla comparte el mismo objetivo e ilusión que los aficionados y que confía en que se tratará de una “muy buena temporada”. Además, calificó lo sucedido como un “pequeño tropiezo” que no debería marcar el rumbo de un curso con expectativas altas, insistiendo en que el plan es reagruparse y volver a competir con más fuerza.
Sin embargo, el calendario no da margen: el Manchester United recibirá el domingo al Ipswich, otro equipo ascendido, en Old Trafford. Carrick y sus jugadores saben que necesitarán una versión mucho más sólida que la mostrada en el partido inaugural, especialmente en la defensa de las acciones a balón parado, un punto que ya dejó consecuencias claras ante Hull.
En ese contexto también se enmarcaron las críticas internas: Wayne Rooney, máximo goleador histórico del club, cuestionó con dureza la cobertura de Shaw en el segundo gol del Hull, al que calificó de “defensa de colegio” o “de escolar”, según la forma en que lo expresó. Antes de esas declaraciones, Shaw reconoció que, como conjunto, deben hacerlo “mucho mejor” y que la preparación debe afinarse con respecto a las fortalezas del rival, en particular en lo relativo a los saques detenidos.
Shaw, pese al golpe anímico del resultado, insistió en que el equipo llegaba al partido con la mentalidad correcta. Admitió que el rival, por ser recién ascendido y por el primer día de Premier League, iba a competir con hambre y mucha energía, y afirmó que en el vestuario se sentían listos, optimistas y en una posición favorable. Para el lateral, la sensación cambió con los dos goles encajados en jugadas de estrategia, porque eso rompió el ritmo, aunque en el descanso creyó que todavía podían remontar.
Además, apuntó a que el United también necesitó mayor precisión en la zona final para aprovechar las ocasiones que generó. Aun así, remarcó que no habrá excusas y que la prioridad es pasar página cuanto antes: “es mejor que pase al principio, para refocus, refrescar y volver a intentarlo la semana que viene”, concluyó.