La tensión entre UEFA y FIFA volvió a escalar en Copenhague, donde Aleksander Ceferin lanzó una dura crítica, sin nombrarlo de forma directa, contra la gestión de Gianni Infantino. El presidente de UEFA cuestionó decisiones recientes vinculadas a los derechos comerciales y reclamó límites frente al uso del poder en el fútbol mundial.
Durante la Asamblea General de la Asociación de Clubes Europeos, Ceferin recurrió al cuento El traje nuevo del emperador, de Hans Christian Andersen, para describir un escenario en el que nadie se atreve a señalar una realidad evidente. “Las palabras convenientes no pueden cambiar realidades incómodas”, fue el sentido central de su intervención.
Datos rápidos
- Ceferin cuestionó propuestas sobre la transferencia de derechos comerciales a una empresa filial.
- Nasser Al-Khelaifi presentó el proyecto de una organización denominada World Football Clubs.
- La iniciativa buscaría reunir a clubes de todo el mundo junto a las seis confederaciones continentales.
- La elección presidencial de FIFA está prevista para marzo.
- También existen litigios en tribunales de Estados Unidos relacionados con propuestas de inversión.
El dirigente esloveno planteó ante los clubes una hipótesis sobre un alto ejecutivo que negociara en secreto “una de las joyas de la corona” sin informar a directivos, futbolistas ni aficionados. Su mensaje apuntó a que la dirigencia debe reaccionar cuando se comprometen activos centrales del juego sin transparencia.
Ceferin también aludió a la creación de un premio para un político y a una posterior modificación de las reglas tras una llamada telefónica. “Ninguna política ni ninguna cantidad de poder da a alguien el derecho de vender el fútbol”, advirtió.
La sesión sirvió además para que Nasser Al-Khelaifi, presidente de la Asociación de Clubes Europeos, anunciara la intención de formar World Football Clubs. La estructura pretende dar representación a instituciones de todas las regiones y trabajar en coordinación con las seis confederaciones continentales.
“Cada club del mundo merece estar representado, tener una voz y una mejor oportunidad de progresar”, sostuvo Al-Khelaifi al explicar el objetivo del nuevo organismo. El dirigente catarí defendió una mayor unidad internacional en un momento de creciente confrontación institucional.
Al-Khelaifi lamentó que los conflictos estén desplazando el debate sobre el desarrollo del deporte. Aseguró que el fútbol funciona cuando sus actores se escuchan, actúan con transparencia y, sobre todo, mantienen la honestidad entre las partes.
El pulso político se encamina ahora hacia la elección presidencial de FIFA prevista para marzo. FIFA ya ha acusado a UEFA de impulsar una campaña de desinformación para incidir en esa votación, mientras siguen abiertos procesos judiciales en Estados Unidos por iniciativas de inversión.
Con las disputas comerciales, las acusaciones cruzadas y la discusión sobre el modelo de gobierno del fútbol, el enfrentamiento entre Infantino y los dirigentes europeos amenaza con marcar los próximos meses en la política deportiva internacional.