Cerveceros inician tramo de 18 juegos vs Cachorros con prueba al pitcheo
Los Cerveceros arrancan el viernes por la noche un tramo exigente de 18 partidos programados en 17 días, cuando reciban en el American Family Field, con entradas agotadas, a su rival de siempre, los Cachorros de Chicago. En Milwaukee no hay demasiadas dudas sobre el tipo de escenario que quieren: uno que ponga a prueba el pitcheo desde el primer turno.
Quick facts
- Serie: Cerveceros vs. Cachorros, en American Family Field, con capacidad agotada.
- Racha de calendario: 18 juegos en 17 días.
- Iniciador de apertura por Milwaukee: Jacob Misiorowski.
- Marca de Misiorowski antes de la serie: 1.45 de efectividad y 138 ponches.
- Rendimiento reciente: 0.45 de efectividad en sus nueve aperturas desde inicios de mayo.
- Fue la segunda vez que enfrentará a los Cachorros en el año: ganó tras permitir seis entradas sin carreras en Wrigley Field (19 de mayo).
Jacob Misiorowski está anunciado para abrir la serie y busca mantener el impulso de una temporada que dio un salto importante. El derecho de 24 años llega a este duelo con la mejor efectividad de las Grandes Ligas en ese momento, además de 138 ponches, y con un tramo especialmente dominante: 0.45 de promedio de carreras limpias en sus nueve salidas desde que comenzó mayo.
Este será el segundo compromiso del año para Misiorowski contra los Cachorros. Ya les lanzó en Wrigley Field el 19 de mayo, cuando se fue con seis entradas en blanco para llevarse la victoria, un antecedente que inevitablemente obliga a pensar en ajustes: ¿cómo se prepara un lanzador para un rival que desafía con recta de 104 millas por hora?
“No creo que haya mucho que cambiar”, comentó Misiorowski. “Voy a revisar quién está caliente. PCA [Pete Crow-Armstrong] ha movido un poco su mapa de calor, así que eso lo vas a mirar. Pero es de equipo a equipo. Tal vez te enfocas en un par de peloteros que te conectaron bien la última vez y a partir de ahí haces tu plan”.
El duelo marca otra salida de alto perfil para el abridor, ya que en sus ocho enfrentamientos más recientes ha cruzado caminos con los Yankees, Padres, Cachorros, Cardenales, Filis y Bravos. Para él, justamente ese tipo de noches es parte de lo que lo impulsa.
“Sí, creo que me acomoda”, dijo Misiorowski. “Pero es un tramo difícil. Es bueno”.
El plan de Milwaukee para los siguientes días también luce claro. Misiorowski será seguido el sábado por Kyle Harrison y el domingo por el recientemente reincorporado Brandon Woodruff, de modo que la rotación de Cerveceros llega a la serie con sus tres abridores principales programados. Además, habrá otro lanzador disponible desde el bullpen: Robert Gasser, antes de reintegrarse a la rotación en el siguiente conjunto ante los Rojos. Y salvo un cambio de último minuto, el zurdo veterano Jared Koenig también debería activarse desde la lista de lesionados para el juego inaugural de la serie.
Mientras tanto, Chicago llega con su cuerpo de lanzadores resentido por lesiones justo en medio de su propio maratón. Los Cachorros juegan 14 partidos en 13 días, incluyendo el miércoles un doble juego contra los Mets. En ese contexto, el club colocó el miércoles en la lista de lesionados a dos abridores que estaban programados para lanzar en Milwaukee: Edward Cabrera, por dolencias en el lado izquierdo que abarcan el isquiotibial y el aductor, y Ben Brown, por una contractura/lesión en el cuello del lado izquierdo.
La baja de Brown se considera especialmente sensible. Antes de caer en la lista, Brown acumulaba una efectividad de 1.85 en 20 juegos, con ocho aperturas, y por eso su ausencia pesa más de lo normal. Chicago además ya estaba sin Jameson Taillon por una distensión en el isquiotibial izquierdo, sin Cade Horton por cirugía de UCL del brazo derecho, y sin Justin Steele por una lesión en el codo izquierdo (flexor).
Los Cachorros tienen previsto activar al zurdo Matthew Boyd desde una lesión en la rodilla el jueves, pero no estará disponible para el compromiso ante los Cerveceros en esta serie. Es decir, la rotación de Chicago entra a Milwaukee con menos margen del que suele tener en semanas normales.
Para Milwaukee, el calendario que viene plantea un examen similar. Un juego suspendido por lluvia el mes pasado en St. Louis obligó a sumar un doble encuentro, elevando el nivel de dificultad de un tramo que ya era complejo por sí mismo: 17 jornadas consecutivas con partidos, en su mayoría ante rivales divisionales. El itinerario contempla juegos en casa ante Cachorros y Rojos, y después visitas a Arizona contra los D-backs, a San Luis contra los Cardenales y a Pittsburgh contra los Piratas.
La pregunta que flota alrededor del equipo es directa: ¿están listos para un segmento así? ¿De verdad existe un equipo que pueda estarlo al 100% en un tramo tan cargado?
“Es un reto cada vez que haces eso”, señaló el coach de pitcheo Chris Hook. “Siempre es una pelea, un desgaste. [El manager Pat Murphy] siempre dice que no quieres pasar por algo así, pero a veces descubres mucho del equipo cuando lo atraviesas. Si logras dar la vuelta y superarlo, es como: ‘Veamos dónde estamos parados. ¿Podemos hacer cosas como estas?’”.
En Milwaukee, la preparación no empezó ayer. El club planeó este tramo durante meses, incluyendo la incorporación de días adicionales de descanso para Misiorowski antes de cada una de sus dos últimas aperturas, con el objetivo de que llegara alineado en el calendario como lo desean.
Hook amplió el panorama: “Es un desafío para la oficina de operaciones, para nuestro grupo médico y para el departamento de fuerza y acondicionamiento, además de los jugadores, tratando de asegurarnos de que estemos preparados. Lo revisamos antes de la temporada: ‘Esto va a ser un tramo duro. ¿Qué vamos a hacer para ayudar a todos a pasar por ahí?’”.
Misiorowski, mientras tanto, será el encargado de abrir el camino en el arranque del calendario. “Va a ser largo y luego directo hacia el receso del Juego de Estrellas”, dijo el propio lanzador, quien probablemente no tendrá muchos días de descanso durante el Clásico de mitad de temporada en Filadelfia. Aun así, lo ve como una oportunidad: “Pero va a ser divertido. Va a estar bien”.