Chelsea empata con Hull pese a los goles de Rogers y João Pedro
Chelsea volvió a dejar una actuación de enorme potencia ofensiva, pero sus errores defensivos le impidieron pasar del 2-2 ante Hull City en Stamford Bridge. Morgan Rogers y João Pedro marcaron para el equipo de Xabi Alonso, mientras Mohamed Belloumi firmó un doblete que sostuvo la condición de invicto del recién ascendido.
Un Chelsea brillante arriba y vulnerable atrás
El conjunto londinense abrió el marcador a los siete minutos en una transición nacida tras un córner de Hull. Emiliano Martínez atrapó el balón, Chelsea salió con rapidez y Cole Palmer habilitó a João Pedro. El brasileño cedió para Rogers, que se acomodó ante la marca y batió a Konstantinos Tzolakis con un remate junto al palo corto.
La jugada confirmó el impacto de la nueva sociedad ofensiva formada por Rogers, Palmer y João Pedro, protagonistas de los dos tantos locales. Chelsea dominó territorio y posesión cerca del área rival, pero volvió a exhibir los problemas que han condicionado su inicio de Premier League.
- Chelsea acumula 20 partidos de liga sin dejar su portería a cero.
- Ha recibido nueve goles en las primeras cuatro jornadas del campeonato.
- La ausencia de Moisés Caicedo redujo el control del centro del campo.
- El paso de una defensa de tres a una línea de cuatro, con Malo Gusto y Levi Colwill desde el inicio, no solucionó la falta de equilibrio.
Belloumi castiga dos errores locales
Hull, que llegó a Londres tras vencer a Manchester United por 2-0, superar a Coventry por 1-0 e igualar sin goles con Aston Villa, respondió con la misma solidez colectiva que ha marcado su regreso a la élite. El equipo visitante se ordenó con cinco defensores y logró limitar la influencia de Jorrel Hato en el costado izquierdo de Chelsea.
El empate llegó en el minuto 28. Tras una falta larga ejecutada por Tzolakis, concedida después de una infracción de Colwill, Chelsea no despejó con claridad. Ryan Giles envió el centro, Hato perdió la referencia dentro del área y Belloumi conectó una media volea para el 1-1.
El segundo golpe de los Tigers nació en un córner. Martínez no pudo blocar con firmeza, Semi Ajayi estrelló un cabezazo en el larguero y Oli McBurnie asistió con precisión a Belloumi, cuyo disparo desviado acabó entrando en la portería. Hull se marchó al descanso con ventaja y con su afición creyendo en otra gran sorpresa.
João Pedro rescató el empate
Alonso intervino tras el descanso y sustituyó a Hato por Pep Chavarría, buscando mayor seguridad en el flanco izquierdo. Chelsea elevó el ritmo, Reece James —ubicado otra vez en el mediocampo— obligó a intervenir a Tzolakis con un lanzamiento de falta, y João Pedro cabeceó por encima del travesaño bajo la presión de Nobel Mendy, lesionado en esa acción.
El empate llegó en el 65′. Palmer cruzó un balón por el área y João Pedro remató con fuerza para superar a Tzolakis. Chelsea cargó entonces el área con los ingresos de Estêvão y Danny Welbeck, llegando a formar un ataque con cinco hombres, pero no encontró el tanto de la victoria.
De hecho, la mejor ocasión final fue para Hull. Mohamed-Ali Cho no logró convertir una oportunidad clara para llevarse los tres puntos, mientras que Palmer mandó por encima del arco una falta en los últimos minutos.
Hull mantiene su impulso y Chelsea busca estabilidad
El empate prolonga el excelente comienzo de Hull, que suma ocho puntos en cuatro encuentros, continúa invicto y solo ha recibido dos goles en la competición, ambos en Stamford Bridge. McBurnie volvió a ser una referencia constante en ataque y el banquillo aportó energía, especialmente Sorba Thomas, quien participó apenas un día después de verse involucrado en un accidente de tráfico.
| Equipo | Partidos | Puntos | Goles recibidos | Racha |
|---|---|---|---|---|
| Hull City | 4 | 8 | 2 | Invicto |
| Chelsea | 4 | No especificado | 9 | 20 partidos ligueros sin portería a cero |
Hull todavía cuenta con incorporaciones por integrar, aunque la base del grupo que logró el ascenso mediante los playoffs sigue respondiendo en la Premier League. Para Chelsea, el diagnóstico vuelve a ser contradictorio: su frente ofensivo puede dañar a cualquier rival, pero los fallos individuales y la fragilidad en las jugadas decisivas mantienen al equipo lejos de la estabilidad que reclama su afición.