Chelsea negocia con el entorno de Xhaka tras su gran campaña en la Premier
El Chelsea ha contactado con el entorno de Granit Xhaka en lo que se percibe como una rectificación notable dentro de su plan reciente de reclutamiento. El mediocampista suizo, de 33 años, cerró la pasada campaña con Sunderland como pieza clave: disputó 34 partidos, llevó el brazalete de capitán y guió al equipo hacia una séptima posición en la Premier League.
Key takeaways
- El Chelsea se puso en contacto con el entorno de Granit Xhaka para evaluar su posible incorporación.
- Xhaka fue decisivo en Sunderland, donde jugó 34 encuentros y terminó la liga en el séptimo puesto.
- El interés se relaciona con la posibilidad de reencontrarse con Xabi Alonso, con quien ya compartieron etapa en Alemania.
- Sunderland sostiene públicamente que su capitán no está en venta y remarca su estabilidad económica.
- La operación se enmarca en un cambio más amplio en el Chelsea, con expectativas sobre el futuro de Enzo Fernández y movimientos en su plantilla.
El motivo del acercamiento y la situación contractual
Aunque Xhaka mantiene contrato hasta 2028, la idea de volver a trabajar con Xabi Alonso aparece como uno de los factores más determinantes. El entrenador y el jugador coincidieron en un periodo de gran rendimiento en la Bundesliga, y se comenta que Alonso quiere sumar la experiencia del suizo para aportar liderazgo a un vestuario que, en los últimos meses, ha carecido de figuras con peso en la toma de decisiones.
Por el momento no hay acuerdo sobre condiciones personales, pero se entiende que el mediocampista estaría dispuesto a escuchar la propuesta, incluso mientras mantiene su foco en la campaña de Suiza en el Mundial.
La postura firme de Sunderland
El interés desde el oeste de Londres no ha movido la línea marcada por Sunderland. El club mantiene que su futbolista estrella no está a la venta. Además, los “Black Cats” lograron la clasificación para la Europa League en el cierre de la temporada anterior, precisamente a costa del Chelsea, y cuentan con una situación financiera sólida.
De acuerdo con la información difundida, Sunderland insiste en que no tiene intención de autorizar la salida de un jugador que solo se perdió cuatro partidos de liga durante su etapa reciente, en la que el equipo brilló bajo la dirección de Regis Le Bris.
En el entorno del club se valora especialmente el papel que Xhaka tuvo para construir una mentalidad profesional en la plantilla recién ascendida, recibiendo elogios tanto por su conducción dentro como fuera del campo. Con ese respaldo y sin necesidad de vender, se espera que Sunderland plantee resistencia para retener a su capitán.
El contexto en Stamford Bridge: transición y fichajes
La búsqueda de Xhaka llega en un momento de reordenamiento en el centro del campo del Chelsea. En las últimas semanas ha crecido la expectativa de que Enzo Fernández pueda recalar en el Real Madrid, con el club español y su presidente, Florentino Pérez, siguiendo de cerca al futbolista. En ese escenario, la salida del argentino convertiría aún más en prioridad la incorporación de un perfil contrastado como Xhaka para afrontar el debut de Xabi Alonso.
En paralelo, el Chelsea ya habría avanzado en el mercado con un acuerdo reportado de 47 millones de libras para hacerse con Marco Palestra, una de las grandes promesas de Atalanta.
La posible llegada del suizo forma parte de una reestructuración mucho más amplia destinada a corregir los problemas que llevaron al equipo a terminar la temporada anterior en la décima posición. Varias piezas del primer plantel, entre ellas Alejandro Garnacho, Liam Delap, Malo Gusto y Trevoh Chalobah, estarían ante un futuro incierto mientras el club intenta reducir un plantel considerado demasiado numeroso. En la retaguardia, el ajuste ya comenzó: Marc Cucurella dejó el equipo rumbo al Real Madrid.
Con Alonso al mando, el Chelsea busca equilibrar talento joven de élite con jugadores que ya hayan demostrado su capacidad para ganar y sostener equipos competitivos en el tiempo. Si Sunderland aceptará o no desprenderse de su emblema está por verse, pero el primer movimiento del Chelsea apunta a una estrategia más pragmática en la construcción del equipo bajo su nuevo entrenador.